Declaración Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en el evento oficial de conmemoración del Día Mundial del Refugiado en Colombia

Evento con Presidente de la República de Colombia, Iván Duque - Bogotá, 20 de junio de 2021

Buenos días a todas y a todos,

Señor presidente es un gran honor y un gran placer estar de vuelta en Colombia y es muy significativo para mí poder conmemorar el Día Mundial del Refugiado que es hoy en América Latina y especialmente hoy aquí en Colombia, un país que ha acogido generosamente a más de 1,7 millones de personas venezolanas. Hoy rendimos homenaje al coraje y la resiliencia de millones de mujeres, hombres, jóvenes, niñas y niños que dejan atrás todo lo que conocen como propio para proteger su vida, su familia y a veces su país.

Lamentablemente, a nivel global las noticias no son buenas, en el informe anual del ACNUR, que acabamos de publicar esta semana, tendencias globales, el número de personas que han tenido que abandonar su hogar - y muchas veces su país - de manera forzada, ya llegó a 82.4 millones, 3 millones más que el año anterior.

Pero a pesar de la pandemia, y muchos otros desafíos, hemos visto también avances positivos hacia soluciones. Aquí en Colombia, por ejemplo, y por eso estoy aquí, en febrero durante un momento histórico, tuve el gran privilegio de estar con usted querido Presidente cuando anunció el Estatuto Temporal de Protección para los venezolanos, durante un periodo de diez anos. Esta decisión, quiero decirlo una vez más, es visionaria; una muestra de humanidad y pragmatismo, y una decisión, tenemos que decirlo, a pesar de los momentos complejos que está viviendo el país.

Quiero agradecer al pueblo colombiano por su generosidad y fraternidad, y al Gobierno de Colombia por su gran liderazgo. En esta visita he podido constatar como este ejemplo sirve de inspiración para otros. Me gustaría saludar los procesos de regularización iniciados también en Perú y en República Dominica, y mañana tendré el privilegio de felicitar al Presidente Lasso que esta semana misma anunció una campaña de regularización de la población venezolana en Ecuador. Estas distintas iniciativas – que podrían beneficiar a más de 3 millones de personas venezolanas - deben servir como modelo de solidaridad a nivel mundial.

En este sentido sería para el ACNUR un gran honor poder presentar esta experiencia en la reunión de alto nivel del Pacto Global para los Refugiados en diciembre en Ginebra y extiendo una invitación al Gobierno Colombiano, así como otros países de la región.

Con la regularización se asegura el acceso a derechos fundamentales, tengo que repetir, a derechos fundamentales y, a través de la inclusión, millones de venezolanos podrán ejercer estos derechos en la práctica. Ayer en Barranquilla fui testigo de una extraordinaria demostración de una inclusión tangible. Vimos a personas de la comunidad trabajando mano a mano con personas desplazadas, refugiadas y migrantes en proyectos comunes. Me conmovió mucho escuchar el discurso inclusivo de las autoridades locales y ver el involucramieto del sector privado. Mando un saludo amigable a los gobernadores y los alcaldes que están participando hoy.  El mensaje general fue que la inclusión no solamente beneficia a las personas venezolanas pero que también es una oportunidad única para el crecimiento de Colombia.

Esto prueba que la protección no es solo un gesto legal pero también tiene que venir de la misma comunidad. La inclusión es la forma moderna de protección.

Me es muy grato ver cómo en Colombia se ha avanzado hacia la implementación de esta medida que, dentro de poco tiempo, logró proporcionar esperanza a más de 1 millón de venezolanos en situación irregular. Desde la plataforma GIFMM co-liderada con OIM, venimos apoyando al Estado junto con más de 70 socios de Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil. También quiero destacar el rol importante de las asociaciones de población venezolana con quienes me encontré ayer en Barranquilla. Como ACNUR también seguiremos acompañando en el fortalecimiento del sistema de asilo, para asegurar que las personas con necesidades especificas de protección internacional puedan ser reconocidas como refugiadas.

Señor Presidente,

Sin embargo, es fundamental que la comunidad internacional respalde a Colombia -  y a la región - para consolidar estos procesos. En este sentido, fueron muy alentadores los resultados de la reciente Conferencia de Donantes organizada por Canadá. Además de movilizar cerca de mil milliones de dólares en donaciones, se lograron movilizar también  préstamos concesionales que impulsarán programas de desarrollo que beneficiarán también a las comunidades receptoras.

Me gustaría agradecer al cuerpo diplomático acreditado aquí en Colombia y a los bancos internaciones por el apoyo que se viene brindando y reafirmo mi compromiso, mi compromiso personal también de continuar abogando para incrementar la contribución de la comunidad internacional.

Este esfuerzo colectivo, Señor Presidente, es indispensable para continuar abordando las necesidades de las personas y continuar alimentando el espíritu de fraternidad que pude apreciar en Barranquilla y en muchas otras comunidades de Colombia y de la región.

Muchas gracias y que pasen un buen día del refugiado.