Terremoto en Colombia
Terremoto en Colombia
Rescatistas trabajan en la búsqueda de sobrevivientes tras el terremoto del 10 de agosto en Cali, Colombia.
ACNUR apoya la respuesta humanitaria liderada por el Gobierno de Colombia y acompaña a las comunidades, en coordinación con Naciones Unidas y socios humanitarios.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reporta al 9 de septiembre al menos 331 personas fallecidas, 4.505 personas heridas y 136 desaparecidas como consecuencia del terremoto.
Hay 36.326 viviendas destruidas y 202.002 averiadas, además de 743 edificios colapsados. También se registran afectaciones en 4.313 centros educativos, 400 centros de salud y 6.033 centros comunitarios.
Risaralda, Valle del Cauca, Chocó y Caldas se encuentran entre los departamentos más afectados.
En zonas urbanas y rurales persisten daños en infraestructura y limitaciones de acceso a servicios esenciales como electricidad, acueducto, salud y conectividad.
ACNUR apoya la respuesta en zonas críticas
ACNUR trabaja en coordinación con las autoridades nacionales, el sistema de la ONU y socios humanitarios para asegurar que las necesidades de las poblaciones más vulnerables sean incorporadas en la respuesta.
En zonas gravemente afectadas como Cali, Buenaventura y Quibdó, ACNUR trabaja desde hace décadas junto a comunidades desplazadas, refugiadas, indígenas, afrocolombianas y comunidades de acogida, apoyando a las poblaciones más vulnerables.
El terremoto profundiza la vulnerabilidad de comunidades previamente afectadas por desplazamiento y confinamiento
Las zonas más afectadas enfrentaban desde antes del terremoto el desplazamiento forzado interno y el confinamiento, la pobreza y el acceso limitado a servicios.
Las necesidades humanitarias ya existentes podrían aumentar la exposición de las comunidades a nuevos riesgos.
El terremoto también afectó zonas con una alta concentración de población refugiada y con necesidades de protección internacional, en su mayoría venezolana. Entre los municipios afectados, Cali y Pereira concentran el mayor número de personas refugiadas y con necesidades de protección internacional.
El terremoto puede empeorar la situación de personas y familias previamente desplazadas, que ya tenían dificultades para acceder a vivienda digna, insumos vitales, agua o medios de vida. Podrían tener que desplazarse nuevamente
Text and media 19
Las necesidades humanitarias aumentan
- Alojamiento temporal
- Acceso a agua potable segura
- Asistencia alimentaria
- Atención sanitaria
- Artículos de higiene Apoyo psicosocial
Los daños a viviendas, centros de salud, escuelas, sistemas de abastecimiento de agua y otras infraestructuras, limitan el acceso a servicios esenciales y afectan las capacidades de recuperación.
El terremoto incrementa riesgos de protección para las poblaciones más vulnerables.
Garantizar el acceso seguro a la asistencia, la información y los servicios esenciales es clave para prevenir nuevos daños y apoyar una recuperación inclusiva.
La respuesta humanitaria debe priorizar aquellos territorios donde los efectos del desastre se suman a situaciones preexistentes de desplazamiento, confinamiento, violencia y exclusión social.
Text and media 21
ACNUR activó con las autoridades la entrega ayuda humanitaria en Valle del Cauca, Chocó y Risaralda
En coordinación con instituciones y aliados, se han entregado lámparas solares, unidades de alojamiento temporal y kits de higiene para niños, niñas, adolescentes y personas adultas.
Text and media 24
El Lleras: la comunidad desplazada que afronta el impacto del terremoto en Buenaventura
ACNUR y aliados llevan asistencia humanitaria de emergencia y promueven soluciones sostenibles como la legalización de tierras.
Text and media 22
Informe sobre la respuesta de ACNUR a la emergencia
Acciones prioritarias:
- Trabajo comunitario
- Protección
- Artículos de socorro
- Soluciones duraderas
Text and media 4
En Cali, una de las ciudades más afectadas por el terremoto, ACNUR apoya la respuesta humanitaria liderada por el Gobierno de Colombia y acompaña a las comunidades, en coordinación con Naciones Unidas y socios humanitarios.
Estamos distribuyendo insumos esenciales como lámparas solares, unidades de alojamiento temporal y kits de higiene para niñas, niños, adolescentes y mujeres.