GENERALI Hexagon Cup: el pádel y la música se unen en solidaridad con las personas refugiadas
GENERALI Hexagon Cup: el pádel y la música se unen en solidaridad con las personas refugiadas
El coro y orquesta Música Sin Fronteras, formado por personas refugiadas y voluntarias, durante su actuación en la GENERALI Hexagon Cup, celebrada en la Caja Mágica de Madrid.
Las luces del estadio Manolo Santana, en el corazón de la Caja Mágica de Madrid, se apagan. El murmullo del público se transforma en silencio. De pronto, el logo de ACNUR ilumina la pista central y las primeras notas de Con te partirò envuelven el ambiente. Un foco descubre a la mezzosoprano Paola Leguizamón en el centro de la grada, mientras su voz llena el estadio con una emoción contenida. No es una tarde cualquiera en la GENERALI Hexagon Cup: hoy se lanza un mensaje que va más allá del deporte.
Bajo la dirección de Alejandro Casanova, el coro y la orquesta Música Sin Fronteras acompañan la escena. Alejandro llegó hace tres años desde Colombia huyendo de la violencia. Hoy dirige la escuela de música Cumbres, en pleno centro de Madrid, desde donde impulsa este proyecto solidario que integra a músicos refugiados y voluntarios: un hogar para quienes han tenido que comenzar de nuevo lejos de casa.
Alejandro levanta las manos y respira hondo. “Cada vez que dirijo, siento que la música puede decir cosas que las palabras no alcanzan”, confiesa. Para él, este momento demuestra que la cultura y el deporte son caminos distintos pero complementarios hacia la inclusión.
Cuando el coro interpreta Va, pensiero, la célebre pieza de la ópera Nabucco de Verdi, el ambiente cambia. La canción habla del exilio, de la nostalgia por la patria perdida y del deseo de regresar. Alejandro dirige con los ojos brillantes. “Esta música habla exactamente de esto: de no olvidar de dónde vienes, aunque estés lejos”. En las gradas, muchas personas escuchan en silencio, conmovidas por una sorpresa que añade emoción a la tarde de competición.
Esta actuación forma parte de la iniciativa conjunta de GENERALI Hexagon Cup y ACNUR para promover la visibilidad y la integración de personas refugiadas en el marco del torneo. En la pista, el partido solidario enfrenta a los equipos Eleven Eleven y Hexagon Team, un encuentro dedicado a quienes han tenido que huir de la guerra y la violencia. Una acción más para recordar que, detrás de cada historia de desplazamiento, hay personas, talento y futuro.
Entre el público, Romina corre de un lado a otro recogiendo pelotas. Tiene 14 años, es venezolana y pisa por primera vez un estadio de esta magnitud. Los nervios le revolotean en el estómago, pero no le impiden disfrutar de esta oportunidad única. “Es una experiencia nueva, para aprender, y me gusta muchísimo”, afirma sonriendo. Junto a Roman y Aurora, también refugiados en España, forma parte de los Ball Kids, el equipo de niños y niñas que siguen los partidos a pie de pista, atentos a cada pelota que salga del rectángulo.
Ese mismo estadio había sido, días antes, escenario de otro momento clave. Un grupo de personas refugiadas presenciaban, por primera vez, un torneo internacional de pádel. Porque otro de los objetivos de la alianza entre la GENERALI Hexagon Cup y ACNUR es promover el acceso al deporte de las personas que llegan a España buscando refugio. Y que en esta cita no han sido solo espectadoras, sino también participantes.
Un grupo de personas refugiadas y voluntarias participó en la master class de pádel impartida por María Silvela, campeona internacional, durante la GENERALI Hexagon Cup.
Varias personas refugiadas y solicitantes de asilo asistieron a una clase magistral impartida por María Silvela, uno de los grandes referentes del pádel español. Entre ellas estaba Sumeya, una joven somalí que vive desde hace tres años en España. Entre risas y primeros golpes, Sumeya cumplió uno de sus propósitos para 2026: empuñar una pala. “Es genial. Es mi primera clase, pero me encanta; la coach es buenísima. Voy a seguir”, asegura entusiasmada. El deporte se convierte así en un espacio seguro, una motivación y una forma de hacer nuevas amistades. Y quizá también en el descubrimiento de una pasión.
Historias distintas, un mismo lugar. La voz de Paola, la emoción de Alejandro, los nervios de Romina y la ilusión de Sumeya. Durante la GENERALI Hexagon Cup, el deporte y la música se unieron para lanzar un mensaje claro: la integración es posible cuando se crean espacios donde todas las personas pueden sentirse vistas, valoradas y con oportunidades reales.
Porque a veces, basta con bajar las luces, poner el foco en el talento y escuchar.