Gugu Mbatha-Raw
Gugu Mbatha-Raw
Decenas de miles de espectadores llenaron las calles para animar a los 4.400 atletas, entre ellos el abanderado del Equipo Paralímpico de Atletas Refugiados y velocista de para atletismo T11, Guillaume Junior Atangana.
“Este Equipo Paralímpico de Refugiados es una de las grandes historias de los Juegos Paralímpicos de París 2024”, comentó Andrew Parsons, Presidente del Comité Paralímpico Internacional. “Cada uno de estos atletas ha superado tremendas adversidades para llegar hasta aquí y tiene un mensaje convincente que compartir con el mundo. Todos ellos son grandes campeones deportivos”.
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, declaró: “El Equipo Paralímpico de Refugiados es una inspiración para todos nosotros. Estos increíbles atletas han superado adversidades inimaginables para alcanzar el pináculo más alto del éxito deportivo”.
Los ocho atletas refugiados proceden de seis países y representan a más de 120 millones de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo a causa de la guerra, el conflicto, la violencia y las violaciones de los derechos humanos. Esto incluye al menos a 18 millones de personas con discapacidad, que se enfrentan a mayores riesgos de violencia, discriminación, explotación y abuso, así como a barreras en el acceso a apoyo crítico, asistencia, educación, oportunidades deportivas y medios de vida.
“La presencia del Equipo Paralímpico de Refugiados en el escenario mundial envía un mensaje de esperanza a millones de personas refugiadas en todo el mundo y, de hecho, a todos nosotros. Este extraordinario equipo nos recuerda lo importante que es que las personas con discapacidad tengan la oportunidad de participar plenamente en la sociedad en igualdad de condiciones”, declaró Grandi.
Esta es la tercera vez que el Equipo Paralímpico de Atletas Refugiados competirá en los Juegos. El primer equipo, compuesto por dos atletas refugiados, participó en los Juegos Paralímpicos de Río 2016. El equipo creció a seis integrantes para Tokio 2020 y en París, ocho atletas refugiados y dos corredores guía competirán en seis de los 22 deportes – para atletismo, para levantamiento de pesas, para tenis de mesa, para taekwondo, para triatlón y esgrima en silla de ruedas.
La primera atleta refugiada en competir el primer día será la estrella del para taekwondo Zakia Khudadadi, campeona de Europa en 2023 en la división de 47 kg. Khudadadi, quien actualmente vive en Francia, es defensora de los derechos de las mujeres en todo el mundo y saltó a los titulares tras una angustiosa huida de su país pocos días antes de Tokio 2020.
“Este equipo está formado por atletas, cada uno con una historia diferente”, señaló Khudadadi. “Formar parte de este equipo es un privilegio, y mi objetivo es mostrar lo fuertes que pueden ser las mujeres e inspirar a otras niñas y mujeres para que se dediquen al deporte y aspiren a los Juegos”.
En el agua, tres piragüistas refugiados alcanzaron los cuartos de final: Fernando Dayan Jorge Enríquez en los 1.000 m de canoa masculina, Saeid Fazloula en los 1.000 m de kayak masculino y Saman Soltani en los 500 m de kayak femenino.
Pero independientemente de su posición en la competencia, cada uno de los 37 miembros del Equipo Olímpico de Atletas Refugiados demostró una enorme determinación y coraje en 12 deportes diferentes en París 2024, ondeando la bandera de los 120 millones de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo.
En los Juegos de Tokio 2020 compitieron 29 atletas refugiados, entre ellos el ciclista de carretera Masomah Ali Zada, quien lideró al Equipo Olímpico de Atletas Refugiados en París como Jefe de Misión y portavoz. En la ceremonia inaugural de París, los abanderados del equipo fueron Ngamba y Yahya Al Ghotany, quien compitió en taekwondo.
En la ceremonia de clausura, el equipo estuvo representado por las abanderadas Farida Abaroge y Kasra Mehdipournejad. Ngamba también subió al escenario junto al Presidente del COI, Thomas Bach; el nadador francés Léon Marchand y atletas representantes de los cinco continentes participantes para apagar la llama olímpica, que marcaba el final de los Juegos.
Además de quienes compitieron bajo la bandera de los refugiados del COI, otros deportistas también resaltaron la fuerza y la resistencia de las personas desplazadas, demostrando que pueden llegar a lo más alto cuando se les da la oportunidad y el apoyo necesarios.
Entre ellos, Kimia Alizadeh – quien formó parte del Equipo Olímpico de Atletas Refugiados en Tokio y que ahora compite por Bulgaria – se colgó la primera medalla de la historia de su país en taekwondo, al ganar el bronce en la categoría femenina de 57 kg.
Por su parte, el equipo masculino de baloncesto de Sudán del Sur – formado por ex refugiados, entre ellos Wenyen Gabriel, colaborador de ACNUR – representó al continente africano en París, venciendo a Puerto Rico antes de perder contra Serbia y Estados Unidos en un grupo muy reñido.
Desde la ceremonia inaugural, pasando por cada combate, cada prueba y cada marca personal, hasta llegar al podio, el Equipo Olímpico de Atletas Refugiados mostró el poder del deporte para inspirar, elevar y dar esperanza a otras personas desplazadas.
“Mientras la llama olímpica se apaga aquí en París, el legado del Equipo Olímpico de Refugiados seguirá inspirándonos a todos”, concluyó Clements.
También en para taekwondo, Hadi Hassanzada, espera emular el notable éxito de Khudadadi cuando compita en la división masculina de 80 kg en sus primeros Juegos.
El abanderado y velocista de Para atletismo Atangana terminó cuarto en los 400 metros T11 en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, quedando a un paso de la medalla. En la Ceremonia de Apertura del miércoles, Atangana portó la bandera paralímpica junto a su guía en los 400 metros T11 y compañero refugiado, Donard Ndim Nyamjua. Atangana también competirá en la prueba de 100 metros T11 en París.
Ibrahim Al Hussein compite en sus terceros Juegos Paralímpicos consecutivos, pero en su primer para triatlón después de haber competido previamente en para natación.
Salman Abbariki debuta con el Equipo de Refugiados en lanzamiento de peso de para atletismo, deporte en el que ya había competido antes de convertirse en refugiado, en Londres 2012 y en los Juegos Paralímpicos Asiáticos de 2010, donde ganó la medalla de oro y batió el récord asiático.
Hadi Darvish compite en para levantamiento de pesas, tras su medalla de bronce en la prueba masculina de hasta 80 kg en la Copa del Mundo de Tiflis 2024 en junio, mientras que en para tenis de mesa, Sayed Amir Hossein Hosseini Pour espera seguir cosechando éxitos tras ganar dos medallas de oro en los Juegos Asiáticos Juveniles 2021 en Bahrein.
El reasentamiento en otro país es una alternativa para las personas que no pueden volver a sus lugares de origen (ya sea por un conflicto prolongado, por guerras o por persecuciones). Para ayudar en este proceso, ACNUR ofrece orientación cultural, clases de idioma, formación profesional, así como acceso a la educación y al empleo. Sin embargo, las propuestas de reasentamiento equivalen a menos del 1% de los 20,4 millones de personas refugiadas que hay en el mundo.
La labor de Gugu Mbatha-Raw como Embajadora de Buena Voluntad
“Estoy muy emocionado y feliz de que el Presidente me lo haya anunciado. Me da escalofríos y estoy muy feliz. Ya me lo imagino en mi cabeza. Me veo como un gran campeón, el que hizo realidad su sueño”.
Para entender la importancia que esto tiene para Junior, hay que echar un vistazo más de cerca a su increíble trayectoria como paraatleta refugiado y a lo que ha conseguido en la pista.
Un mes antes de los Juegos Paralímpicos de París 2024, en una pista de atletismo de la pequeña ciudad de Cleckheaton, en West Yorkshire, al norte de Inglaterra, personas de todas las edades hacen caso omiso de la lluvia veraniega para prepararse para el partido de la liga de atletismo de esa tarde.
Algunos practican el empuje desde los bloques de salida, mientras otros trotan alrededor de la pista. Dos hombres destacan mientras realizan una serie de carreras, saltos, patadas altas y estocadas al unísono, conectados por una cuerda corta con aros en cada extremo que cada uno sujeta.
Uno de los hombres es Junior, velocista de 25 años con discapacidad visual. El otro es su guía, Donard, de 32 años. En París 2024, competirán en las pruebas de 400 metros T11 como parte del Equipo Paralímpico de Atletas Refugiados. (Los atletas de la categoría T11 tienen una discapacidad visual grave, y compiten con los ojos vendados y acompañados por un corredor guía).
Junior se presentará más adelante en los Juegos en los 100 metros con su guía Israel Malachi-Harrison.
Junto con otros siete paraatletas que compiten en seis deportes, forman parte del Equipo Paralímpico de Atletas Refugiados más numeroso de la historia. Esperan aprovechar el éxito histórico del Equipo Olímpico de Atletas Refugiados en París y representar las esperanzas y los sueños de 120 millones de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo, entre ellas unos 18 millones con discapacidad.