ACNUR y sus socios hacen un llamado para fortalecer y ampliar el apoyo para las personas rohingyas refugiadas

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

ACNUR exhorta a la comunidad internacional a renovar el apoyo tanto para las personas rohingyas refugiadas como para la población bengalí en las comunidades de acogida cerca del distrito de Cox's Bazar.

ACNUR exhorta a la comunidad internacional a renovar el apoyo tanto para las personas rohingyas refugiadas como para la población bengalí en las comunidades de acogida cerca del distrito de Cox's Bazar.  © ACNUR/Kamrul Hasan

Días antes de la conferencia de donantes que tendrá lugar el próximo martes 18 de mayo y previo al lanzamiento del Plan de Respuesta Conjunta de 2021 para la Crisis Humanitaria Rohingya, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) solicita que la comunidad internacional renueve su compromiso, apoyo y solidaridad hacia las personas rohingyas refugiadas.

En el Plan de Respuesta Conjunta de 2021 convergen los esfuerzos del Gobierno de Bangladesh y de 134 agencias de la ONU y ONG asociadas para llegar a casi 1,4 millones de personas este año. El plan, cuyo valor es de 943 millones de dólares (USD), busca satisfacer las necesidades de más de 880.000 personas rohingyas refugiadas y de 472.000 bengalíes que viven en las comunidades de acogida alrededor del distrito de Cox’s Bazar. La mayor parte de las personas rohingyas refugiadas (cerca de 740.000) huyeron de la violencia en el estado birmano de Rakhine en 2017.

En vista de que la crisis de refugiados ha durado cuatro años, Bangladesh necesita seguir recibiendo apoyo de la comunidad internacional para garantizar la seguridad y bienestar de las personas rohingyas refugiadas y apátridas. Esta crisis no debe pasar al olvido. Tanto la población refugiada como la bengalí – que ha acogido generosamente a los refugiados rohingyas durante décadas – necesitan ver que no están solas.

La crisis se ha tornado aún más compleja a raíz de la pandemia de COVID-19, que ha agravado las vulnerabilidades tanto de las personas refugiadas como de las comunidades de acogida. Al día de hoy, con el apoyo de la comunidad humanitaria, aunque la trayectoria del coronavirus sigue siendo impredecible, el Gobierno de Bangladesh ha gestionado exitosamente la respuesta a la pandemia y ha logrado contener la propagación de la enfermedad en los campamentos rohingyas y en las áreas circundantes. Se han salvado vidas gracias a una respuesta inclusiva y coordinada. Sin embargo, es fundamental garantizar que se sigan brindando asistencia humanitaria y servicios de protección.

Las necesidades de las personas rohingyas refugiadas van más allá de la subsistencia y la integridad física. Como cualquier otra persona, las refugiadas no pueden pasar años sin recibir educación, sin tener la oportunidad de vivir una vida digna y sin prospectos para el futuro. Con el fin de mitigar el riesgo de que sigan recorriendo caminos peligrosos, se requieren muchas más acciones para que las personas refugiadas no pierdan la esperanza en Bangladesh y para que algún día puedan regresar a Myanmar. De lo contrario, quizás sigan emprendiendo peligrosas travesías por mar o por tierra para encontrar protección en otro lugar.

El año pasado, la Organización de las Naciones Unidas solicitó más de mil millones de dólares (USD) para satisfacer las necesidades de las personas rohingyas refugiadas y de las comunidades de acogida en Cox’s Bazar. A finales de 2020, apenas se recibió el 59,4% del monto solicitado. Hacemos hincapié en que la comunidad internacional no solo debe seguir apoyando a las personas refugiadas y a quienes les han dado acogida, sino que debe también adaptarse a las necesidades que han ido surgiendo, así como tratar de encontrar soluciones duraderas.

La búsqueda de soluciones duraderas debe girar en torno al retorno voluntario, seguro, digno y sostenible de las personas rohingyas refugiadas a sus hogares en Myanmar cuando las condiciones lo permitan. De cualquier forma, el reto es aún más complejo debido a la interminable crisis y a la inestabilidad política en el país.

En un esfuerzo conjunto, el Gobierno de Bangladesh, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y ACNUR llevarán a cabo un evento virtual para hacer el lanzamiento del Plan de Respuesta Conjunta de 2021 para subrayar las necesidades más apremiantes, junto con la incansable respuesta humanitaria.

El lanzamiento virtual del Plan de Respuesta Conjunta de 2021 tendrá lugar el martes 18 de mayo del año en curso, de 10:00 a. m. a 12:00 p. m. en Ginebra (CEST); es decir, de 02:00 a 04:00 p. m. en Dhaka (GMT+6) y de 03:00 a 05:00 p. m. en Bangkok (GMT+7).  El evento se transmitirá en vivo aquí.

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