Acción conjunta refuerza atención de venezolanos y venezolanas en Roraima

Desde 2015 más de 85.000 venezolanos y venezolanas se dirigieron a la Policía Federal para solicitar asilo o residencia en Brasil.

ACNUR y UNFPA están recibiendo apoyo de la Unión Europea para intensificar y coordinar la respuesta humanitaria.

ACNUR y UNFPA están recibiendo apoyo de la Unión Europea para intensificar y coordinar la respuesta humanitaria.  © UNFPA/Yare Perdomo

La mayor parte de las personas procedentes de Venezuela llegan a Brasil por tierra, cruzando la frontera con el estado de Roraima. Para ofrecer atención humanitaria a esos miles de personas, varias agencias de Naciones Unidas están trabajando en la región, junto con el Gobierno Federal. En particular, desde el mes de julio de 2018, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) están recibiendo apoyo de la Unión Europea para intensificar y coordinar esos esfuerzos.

El proyecto es financiado por la Unión Europea, a través de su Instrumento en pro de la Estabilidad y la Paz (IcSP, por sus siglas en inglés). Entre las actividades y acciones fomentadas, están los procedimientos de registro, el alojamiento de los grupos de personas más vulnerables, el acceso a la información y la atención a la niñez y las víctimas de violencia sexual y de género. El IcSP tiene el objetivo de mejorar el entorno de protección para los venezolanos y venezolanas en Brasil y contribuir a la convivencia pacífica de esta población en las ciudades de acogida.

“Básicamente, el proyecto apoya tres grandes áreas de intervención”, explica la coordinadora del proyecto por parte de ACNUR, Ruth Asens. “La primera área es el registro y también la identificación de los perfiles de las personas con más necesidades dentro de la comunidad venezolana. Siguen el trabajo con las comunidades de acogida para contrarrestar la xenofobia, y los proyectos de integración para la comunidad venezolana. La tercera área es la protección de la niñez y de las mujeres víctima de violencia”.

Para el director adjunto de la unidad del IcSP de la Unión Europea, Simon Moller, la importancia de este proyecto está en la acción en diferentes frentes, que, en conjunto, ofrecen una respuesta integral ante una situación compleja. “Este proyecto es parte de la respuesta regional de la Unión Europea a las consecuencias de la situación en Venezuela. Tenemos una respuesta humanitaria que se enfoca no solo en responder a las necesidades de la población, sino también en apoyar a las comunidades receptoras y, por supuesto, a las autoridades locales – en este caso las autoridades brasileñas – a manejar la presión extra que están enfrentando”, resalta.

En el marco del proyecto, ACNUR recibe una financiación para sus equipos de registro y los implementos necesarios para la recolección de datos y la identificación de las personas de interés y para ejecutar proyectos para la coexistencia pacífica entre la comunidad venezolana y las comunidades de acogida. Con base en la información recabada, se elabora la respuesta a las necesidades de la población venezolana que llega a Brasil.

Por otro lado, UNFPA recibe apoyo para promover iniciativas para la prevención y respuesta a la violencia sexual y de género y garantizar el derecho a la salud sexual y reproductiva de mujeres y niñas. Además, trabaja con las redes de atención y protección a mujeres, niñas y población LGTBI y personas en situación de mayor vulnerabilidad.

“Por medio de este proyecto, trabajamos para dar respuesta a las necesidades de los grupos de población más vulnerables en el contexto del flujo de personas de Venezuela: adultos mayores, personas con discapacidad, personas LGBTI, personas que necesitan apoyo, atención especial, para que sus derechos no sean vulnerados en una situación ya de por sí suficientemente compleja” destaca el representante de UNFPA en Brasil, Jaime Nadal.

Lanzado en julio de 2018, el proyecto apoyado por la Unión Europea terminará en diciembre de 2019. A través de este, también se financia un equipo de 20 operadores comunitarios – que incluye tanto a venezolanos como a brasileños – encargado de visitar a las personas refugiadas y solicitantes para informarlas sobre los servicios disponibles, identificar sus necesidades específicas, y desarrollar actividades sociales para fomentar su interacción con la comunidad local.

El proyecto también incluye atención especial a las comunidades indígenas venezolanas que se encuentran en los estados de Roraima y Amazonas, las cuales, debido a sus características étnicas y culturales, llevan más tiempo en los albergues temporales y participan en el programa de reubicación interna. Gracias a los recursos de la Unión Europea, ACNUR y UNFPA implementarán también campañas para promover el diálogo y la convivencia pacífica entre la población venezolana, incluyendo la población indígena, y las comunidades de acogida.