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«Es un sueño hecho realidad»: la Selección española de personas refugiadas, rumbo a la Unity EURO Cup 2026

Historias

«Es un sueño hecho realidad»: la Selección española de personas refugiadas, rumbo a la Unity EURO Cup 2026

El equipo, impulsado por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en colaboración con la Federación de Plataformas Sociales Pinardi y ACNUR, compite el 15 de octubre en Coverciano (Florencia) en el torneo europeo que organizan UEFA y ACNUR. En 2027, España será la anfitriona.
13 October 2026
Varios de los integrantes de la Selección española de refugiados en la Ciudad Deportiva de Las Rozas

Ocho de los jugadores de la Selección española de refugiados, junto con su entrenador, Alejandro Chicón, días antes de viajar a Florencia para participar en la Unity EURO Cup, organizada por UEFA y ACNUR.

Cada domingo, Stanley, refugiado nigeriano de 23 años, se levanta a las seis de la mañana, prepara su mochila con sus guantes de portero, y sale hacia el campo de la escuela de fútbol de Carabanchel. Es un madrugón más en una semana ya exigente, pero este pesa menos: lo mueve su pasión por el fútbol y lo comparte con un grupo que se ha convertido en su segunda casa.

Stanley es una de las cerca de veinte personas refugiadas, migrantes y vecinas de la comunidad local que integran la Selección española de personas refugiadas. Su objetivo no se mide en goles ni en victorias: se trata de que quienes han huido de conflictos y violencia encuentren de nuevo un lugar al que pertenecer, donde compartir su afición y encontrar motivación para salir adelante.

La selección viste los colores de España, aunque sus integrantes nacieron en países como Mali, Gambia, Ucrania, Nigeria, Afganistán o Marruecos. Nació en 2023 para competir en la Unity EURO Cup, el torneo de UEFA y ACNUR que celebra la capacidad del fútbol para favorecer la inclusión de las personas refugiadas, el bienestar y el encuentro entre quienes llegan y quienes les acogen.

Desde entonces, la RFEF lidera la participación española en colaboración con ACNUR y con Pinardi, la entidad social que acompaña a la mayoría de los jugadores. La quinta edición del torneo, y cuarta en la que participa España, se juega el 15 de octubre en Coverciano (Florencia), con 21 selecciones nacionales europeas y un equipo de la Unión Europea. Pero el proyecto no se agota en el torneo: aunque cada año viajan once personas, el equipo lo forman todas las que entrenan juntas cada domingo.

«Es su momento de la semana, en el que desconectan de la rutina, del trabajo y de las situaciones a las que se enfrentan en su día a día», explica Noelia Hidalgo, responsable de Pinardi para el proyecto. En estos años, Noelia ha visto un impacto claro en los jugadores «a nivel de autoestima, de sentir que son capaces de conseguir sus objetivos, de pertenecer a un grupo, y de ver cómo esa pertenencia les cambia la vida. Les hace sentirse en familia».

Pertenecer al equipo y, a través de él, sentirse parte de la sociedad de acogida. Entre quienes acudieron el domingo 11 a la despedida en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, se repite el mismo orgullo: representar a España, el país donde están rehaciendo su vida. Vestir los colores y las estrellas de la vigente campeona del mundo, en categoría femenina y masculina, «es un sueño hecho realidad», dice Ebrahim Pishtaz, refugiado afgano de 31 años que forma parte del equipo desde sus inicios.

Sus compañeros y compañeras coinciden en que el fútbol es mucho más que un juego. Muchos lo practican desde la infancia, en sus países de origen, y ahora les ayuda a construir una vida en el de acogida: les da rutinas, amistades y un espacio en el que compartir y apoyarse, al margen de su origen o de cómo llegaron.

Es la idea que guía la estrategia de ACNUR Más que un juego: el deporte como herramienta de protección, bienestar e inclusión. Respeto, compañerismo, juego limpio y apoyo mutuo son los valores con los que el equipo afronta el torneo, dentro y fuera del campo.

El torneo deja, además, historias que no caben en un marcador. En la edición del año pasado, recuerda Noelia, hubo un reencuentro entre jugadores de la selección española y francesa. Ambos eran malienses y habían recorrido juntos parte del camino hasta Europa. Aquí volvían a verse: distintas camisetas pero un camino común, el de la inclusión.

El horizonte va más allá de Florencia. En 2027, España acogerá la próxima edición de la Unity EURO Cup, una meta compartida para seguir entrenando, sumar a más personas, y prepararse para ser anfitriones de la cita.

Antes, el jueves 15, más de 200 jugadores y jugadoras, en su mayoría personas refugiadas, pero también miembros de las comunidades locales, se darán cita en Coverciano. Competirán con los colores de sus países de acogida, pero representan algo más: el fútbol como idioma universal, capaz de unir y de tender puentes por encima de las diferencias.