Reino Unido: Personas refugiadas en Belfast encuentran amistad, libertad y confianza a través del fútbol
Reino Unido: Personas refugiadas en Belfast encuentran amistad, libertad y confianza a través del fútbol
Mary Edonga, refugiada de Sudán del Sur, en el estadio nacional de fútbol Clearer Twist, en Windsor Park, Belfast.
Cuatro años después de su llegada a Belfast, Mary Edonga regresó para reunirse con las personas que la ayudaron a recuperar la confianza, aprender inglés y reconstruir su vida en su nuevo hogar. Invitada a hablar en una conferencia organizada por la Asociación Irlandesa de Fútbol, reflexionó sobre cómo el deporte puede apoyar a las personas refugiadas, forjar amistades y fortalecer las comunidades, al tiempo que ofrece experiencias invaluables.
Mary, quien ahora es estudiante universitaria en Manchester, tenía solo 18 años cuando ella y su hermano menor llegaron a Belfast desde Sudán del Sur en junio de 2021 en busca de protección. Como su hermano era menor de 18 años, lo pusieron inmediatamente bajo tutela y a Mary la alojaron en un hotel. Sus primeras semanas en la ciudad fueron solitarias y llenas de preocupación por su hermano; solo unas semanas más tarde descubrió que estaba a salvo y que lo estaban cuidando.
“El primer día que pisé Belfast fue extraño, todo era extraño”, recuerda Mary. “Hacía frío, a pesar de ser verano. La cultura, el idioma, todo era diferente para mí. Me sentía sola”.
Pero todo empezó a cambiar cuando le hablaron de un programa local de fútbol para personas refugiadas organizado por Street NI a través de su iniciativa Street Soccer.
“Me sentí muy feliz, porque estaba estresada y no conocía a nadie... Entonces me uní al fútbol, a Street Soccer, y todos fueron increíbles. Las personas, los entrenadores, todos fueron muy amables”.
Street Soccer está dirigido por Street NI, una organización cofundada por Justin McMinn para apoyar a los grupos vulnerables de Belfast. A medida que la organización creció, se expandió para incluir a la población refugiada en sus programas. Actualmente, Street NI no solo ofrece sesiones de fútbol, sino también clases de idiomas, comida y ropa, instalaciones deportivas y oportunidades de voluntariado.
Justin asegura que una de las mejores partes de su trabajo es ver cómo el fútbol une a las personas y les ayuda a superar los retos de la vida en un nuevo país.
“Lo mejor de Street Soccer y el poder del fútbol es [su capacidad para] unir a las comunidades. Trabajábamos con personas de comunidades protestantes y católicas, construyendo puentes y abordando las divisiones entre comunidades. Ahora, en los últimos años, hemos empezado a incluir a las personas refugiadas y somos capaces de romper barreras, combatir el racismo y unir comunidades”.
“El fútbol es un lenguaje común”, añade Justin, “aunque no sepas inglés, puedes entenderte con los demás mientras juegas en la cancha”.
Justin McMinn, Director Ejecutivo y fundador de Street NI.
Muchos participantes de Street Soccer se convierten en voluntarios. Louise, quien se unió al programa cuando se encontraba sin hogar, ahora es voluntaria casi todos los días.
“Hago un poco de todo”, cuenta, “es muy bueno para mi salud mental. Me siento muy productiva cuando vengo aquí”.
Louise y Mary viajaron juntas a Dundee, Escocia, en 2022 para jugar en la Copa Mundial de Fútbol Calle. Al pensar en ese viaje, Louise recuerda lo mucho que mejoró el inglés de Mary después de unirse a Street Soccer, tanto que pasó a ayudar a las personas refugiadas recién llegadas a adaptarse y sentirse bienvenidas. Mary se convirtió en un miembro muy valioso del equipo, tanto dentro como fuera de la cancha.
“Tal y como yo lo veo, todos somos uno”, comenta Louise. “Y cuando llegas a Street Soccer, no te juzgan; todos están ahí para apoyarte”.
La Asociación Irlandesa de Fútbol, que también apoyó a Mary durante su estancia en Belfast, la ha invitado a volver para dar una charla en su conferencia, ya que considera que es una firme defensora de la inclusión de la población refugiada en el deporte. La Asociación Irlandesa de Fútbol gestiona centros recreativos, donde se combinan sesiones semanales de fútbol y apoyo a la integración a largo plazo. Esto incluye programas de empleo, ayuda a los refugiados para obtener títulos de entrenador y experiencia laboral.
“Esto ayuda enormemente a integrar a las personas refugiadas en sus comunidades de acogida, además de ayudarles a conseguir empleo mediante la elaboración de su currículum”, explica Andy Hardy, Responsable de participación comunitaria de la Asociación Irlandesa de Fútbol.
(De izquierda a derecha): Justin McMinn, Louise McGonnell, Mary Edonga y Andy Hardy.
Desde la firma de un protocolo de cooperación en mayo de 2021, la UEFA y ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, han trabajado para promover la inclusión social de las personas refugiadas en sus comunidades de acogida a través del fútbol. Las actividades han incluido el apoyo financiero de la UEFA a las asociaciones nacionales de fútbol europeas mediante subsidios y financiación específica para proyectos, oportunidades de participación a través de los festivales de aficionados de la UEFA y un torneo internacional, la Unity EURO Cup, que reúne a equipos nacionales amateurs mixtos compuestos por refugiados y jugadores de sus comunidades de acogida.
En octubre de 2024, Mary se unió al Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, y a la vicepresidenta de la UEFA, Laura McAllister, en una mesa redonda durante la Unity EURO Cup en la sede de la UEFA en Suiza. La Unity EURO Cup 2025 se celebrará en Zeist, Países Bajos, el 15 de octubre.
Durante la mesa redonda, Mary habló abiertamente y con pasión sobre cómo el fútbol y las personas que la apoyaron a través de los diferentes programas comunitarios ayudaron a cambiar su vida. Más tarde dijo que hablar en la mesa redonda de la Unity Cup fue uno de sus mayores logros.
“Al principio tenía miedo, pero cuando vi el video [del evento], me sentí muy feliz y orgullosa”.
Mary muestra a Andy sus habilidades en el estadio nacional de fútbol Clearer Twist, en Windsor Park, Belfast.
El equipo de Irlanda del Norte terminó en un respetable tercer lugar en el torneo de 2024, en el que Letonia se proclamó campeona.
Mary conoció a participantes de toda Europa y de todo el mundo. Viajó con su amiga Winta, a quien conoció gracias al fútbol. Las dos se hablan todos los días.
“Nos animamos mutuamente, compartimos secretos y nos apoyamos. Eso es lo que el fútbol aporta a mi vida: las amistades que he hecho gracias al fútbol, que se han convertido en mi familia”.
Al pensar en lo lejos que ha llegado desde el primer día que llegó a Belfast, desde llegar sola hasta crear un círculo de amistades y ganar confianza, el mensaje de Mary es de esperanza y unidad.
“Fue muy, muy difícil. Estaba nerviosa. Pero gracias al fútbol, lo superé todo”.