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Líbano: Más de 850.000 personas desplazadas regresan a sus lugares de origen, pero la crisis está lejos de terminar

Notas de prensa

Líbano: Más de 850.000 personas desplazadas regresan a sus lugares de origen, pero la crisis está lejos de terminar

18 August 2026
Líbano. Largas colas próximas a un punto de control en un área del sur del Líbano

Una fila de vehículos civiles espera cerca de un punto de control en el sur del Líbano. La imagen documenta el movimiento de población, con residentes desplazados dirigiéndose a sus comunidades de origen tras los anuncios de alto el fuego.

GINEBRA - Aunque la mayoría de las personas desplazadas por meses de ataques aéreos e inseguridad en el Líbano han regresado a sus lugares de origen, muchas se enfrentan a viviendas dañadas, una destrucción generalizada y la falta de servicios esenciales. ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, advierte que la crisis de desplazamiento y humanitaria está lejos de haber terminado.

A pesar de los acuerdos de alto el fuego declarados, nuevos ataques aéreos israelíes en el sur del Líbano durante el fin de semana desencadenaron una nueva ola de desplazamientos, con cientos de familias huyendo hacia el norte en busca de seguridad. Estos movimientos se suman a una crisis de desplazamiento ya prolongada, aumentando la incertidumbre para las comunidades que intentan regresar a sus hogares.

Se estima que alrededor de 860.000 personas han regresado a sus zonas de origen, mientras que unas 360.000 siguen desplazadas, incluidas al menos 22.000 que viven en alojamientos colectivos. Otras informan que viven con familiares o en apartamentos alquilados y hacinados.

La situación de seguridad en el Líbano sigue siendo frágil y las necesidades humanitarias de cientos de miles de personas continúan siendo enormes. Aunque la intensidad de las hostilidades ha disminuido, los ataques aéreos siguen poniendo en riesgo muchas vidas. Las restricciones a la movilidad, la actividad militar y los riesgos relacionados con los restos explosivos de guerra continúan afectando amplias zonas del sur del Líbano y la región de la Bekaa, amenazando la seguridad e impidiendo soluciones sostenibles para las comunidades afectadas por el conflicto.

Durante el punto álgido del conflicto hubo más de un millón de personas desplazadas dentro del Líbano. Muchas familias siguen sin poder regresar a sus hogares debido a la gran cantidad de escombros, la inseguridad, la falta de acceso a sus comunidades y los daños generalizados en la infraestructura, lo que ha provocado que los servicios de salud, agua y electricidad funcionen de forma limitada o hayan dejado de funcionar.

Para muchos hogares, regresar significa reubicarse lo más cerca posible de sus ciudades y pueblos y permanecer allí desplazados, en lugar de encontrar una solución duradera. Las familias continúan dependiendo de alojamientos alquilados, acogida con familiares o conocidos y albergues temporales o colectivos mientras esperan la retirada de escombros, la reparación de viviendas, el restablecimiento de servicios y una mejora de las condiciones de seguridad.

Muchas personas realizan visitas repetidas de evaluación antes de decidir si el regreso es seguro o viable, mientras que otras continúan desplazándose entre las zonas de origen y las de desplazamiento. Como resultado, la distinción entre quienes han regresado y quienes siguen desplazados se ha vuelto cada vez más difusa.

La proximidad del inicio del curso escolar está generando una presión adicional, ya que los alojamientos colectivos, en su mayoría ubicados en escuelas públicas, están siendo reorganizados y consolidados progresivamente. Los municipios de las zonas afectadas por el conflicto continúan solicitando soluciones temporales de vivienda para evitar nuevos desplazamientos y permitir que las familias permanezcan cerca de sus comunidades.

Las necesidades humanitarias siguen siendo considerables. Los daños generalizados en viviendas, sistemas de abastecimiento de agua, redes eléctricas, escuelas, centros de salud, tierras agrícolas e infraestructura comunitaria continúan limitando las perspectivas de recuperación y de retornos seguros y sostenibles. Se estima que más de 700.000 personas se ven afectadas por los daños en la infraestructura hídrica en partes del sur del Líbano, lo que pone de manifiesto que el retorno no marca el fin de las necesidades humanitarias.

El Gobierno del Líbano ha desarrollado un “Marco nacional para el retorno, la recuperación temprana y el restablecimiento de los servicios esenciales”, que incluye actividades relacionadas con la eliminación de municiones sin explotar y escombros, la reparación de infraestructuras, la rehabilitación de viviendas y la reconstrucción. Al mismo tiempo, el Gobierno, con el apoyo de actores humanitarios como ACNUR, continúa proporcionando servicios de protección, asistencia para vivienda, ayuda financiera, apoyo psicosocial y gestión de casos a la población afectada.

En conjunto, el Líbano no se encuentra aún en una fase post-crisis, sino que sigue enfrentándose a una situación compleja de desplazamiento y a riesgos de protección. Las familias desplazadas desean regresar lo antes posible, y la asistencia humanitaria sostenida, el apoyo a la recuperación, la retirada de escombros, los esfuerzos de reconstrucción y una mejora de la seguridad son esenciales para posibilitar soluciones sostenibles para las poblaciones afectadas.

Las agencias humanitarias también se enfrentan a graves carencias de recursos, lo que limita su capacidad para ayudar a las personas desplazadas y a quienes intentan regresar. El Llamamiento Urgente Inter agencial revisado para el Líbano, por valor de 639,9 millones de dólares (USD), solo cuenta con una financiación del 48 %. Este llamamiento incluye aproximadamente 94,2 millones de dólares para las operaciones de ayuda de ACNUR.

En términos generales, la operación de ACNUR en el Líbano para 2026 solo ha recibido el 24 % de los 472,3 millones de dólares que necesita para cubrir sus requerimientos totales.

Sin un apoyo sostenido, las familias desplazadas, las personas retornadas y las comunidades afectadas seguirán enfrentándose a importantes desafíos para reconstruir sus hogares, restablecer sus medios de vida, rehabilitar las infraestructuras y lograr una recuperación sostenible.

Para más información, por favor, contactar con: