Nuestra posición es clara. Además, el Alto Comisionado ha reiterado en más de una ocasión que no existe justificación ninguna para las conductas sexuales indebidas, las cuales deben ser erradicadas de las operaciones del ACNUR.

Con más de 17.000 empleados y personal afiliado trabajando principalmente en el terreno, en contacto permanente y directo con personas en situación de vulnerabilidad, el ACNUR es una de las agencias más grandes y operativas de la ONU. El año pasado, había más de 83,7 millones de personas de interés, y nuestros programas se implementaron junto con más de 1.100 socios.

Trabajamos en un entorno conformado por considerables diferencias de poder y desigualdades profundamente enraizadas (incluidas las desigualdades de género), donde existen condiciones que pueden dar lugar a conductas sexuales indebidas.

“En el ACNUR, una organización que se dedica a servir y proteger a los demás, no hay cabida para la explotación, el abuso o el acoso sexual”.

Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados

Nuestro personal comprende una abrumadora mayoría de profesionales con un alto grado de compromiso. Estas personas trabajan en entornos difíciles, donde a veces arriesgan su propia seguridad y bienestar. No obstante, nuestra organización no es inmune; y, como ocurre en otras instituciones, hemos visto casos en los que nuestros propios colegas o personal asociado han utilizado su posición de poder para explotar a otras personas.

Estas acciones infligen un daño intolerable a las víctimas y sus familias, son contrarias a los valores mismos del ACNUR, y socavan el trabajo y la credibilidad de la organización.

Por esta razón, en los últimos años hemos emprendido una serie de acciones decisivas para fortalecer nuestros mecanismos de prevención y respuesta a la explotación, el abuso y el acoso sexual.

En marzo de 2018, el Alto Comisionado designó una Coordinación Sénior para encabezar los esfuerzos de la organización para acabar con la conducta sexual indebida. Esta coordinación cuenta con el apoyo de un grupo de trabajo interdisciplinario y reporta a la Alta Comisionada Adjunta, que dirige una Fuerza Operativa a Nivel Directivo sobre este tema.

En mayo de 2018, el ACNUR emitió una estrategia integral con un plan de acción y, en agosto de 2020, lanzó una nueva estrategia y plan de acción (2020-2022), los cuales se basan en los logros de 2018 y 2019, al tiempo que reconocen que queda mucho por hacer. Esta nueva estrategia y plan de acción consideran también los desarrollos en el contexto de la pandemia de COVID-19, que aún no acaba.

Un aspecto fundamental de los esfuerzos del ACNUR por erradicar la conducta sexual indebida es el compromiso de trabajar de manera colaborativa, ya que solo podemos marcar la diferencia si se aprovechan las alianzas interagenciales más amplias. El Alto Comisionado del ACNUR asumió el papel de Campeón del Comité Permanente entre Organismos (IASC) sobre la protección contra la explotación y el abuso sexual en septiembre de 2019. Además, al amparo de su s, lanzó una serie de iniciativas que continuarán hasta finales de año. De igual forma, en septiembre de 2019, la Alta Comisionada Adjunta del ACNUR asumió la presidencia interina del Grupo de Trabajo de la Junta de Jefaturas Ejecutivas para abordar el acoso sexual dentro de las organizaciones del sistema de la ONU.


Definiciones:

La explotación, el abuso y el acoso sexual son términos que tienden a causar confusión con frecuencia. La principal diferencia yace en quién es la víctima (conocida también como “sobreviviente”).

  • La explotación y el abuso sexual afectan a las personas de interés.
  • La explotación sexual se entiende como el abuso real o intencionado de la diferencia de poder, la confianza o la posición de vulnerabilidad de una persona – como una persona que depende de otra para sobrevivir u obtener raciones de alimentos, libros escolares, transporte u otros servicios – con el fin de obtener favores sexuales, lo que incluye, entre otras acciones, ofrecer dinero u otras ventajas sociales, económicas o políticas. El tráfico de personas y la prostitución son parte de la explotación sexual.
  • El abuso sexual se refiere a la intrusión física real o intencionada de naturaleza sexual, ya sea por la fuerza o bajo condiciones desiguales o coercitivas. El abuso sexual incluye la esclavitud sexual, pornografía, abuso infantil y agresiones sexuales.
  • El acoso sexual afecta al personal y se refiere a cualquier conducta sexual no deseada que pueda percibirse como una ofensa o humillación. El acoso sexual puede darse en el lugar de trabajo o en relación con este. Aunque a veces conlleva patrones de conducta, el acoso sexual también puede verse como un incidente aislado. Para determinar si cierta conducta es ofensiva, es necesario considerar la perspectiva de la víctima.

Al día de hoy, ACNUR cuenta con un equipo de salvaguarda eficaz con un mandato global, que incluye a la Coordinación Sénior de Prevención y Respuesta a la Explotación, Abuso y Acoso Sexual, la Oficina del Inspector General, la Oficina de Ética, el Servicio de Asuntos Jurídicos y los Servicios de Bienestar del Personal, entre otros.

Si bien la organización continúa trabajando arduamente para garantizar que las víctimas / sobrevivientes puedan reportar cualquier incidente de manera segura, en la nueva Estrategia y Plan de Acción 2020-2022 para acabar con la conducta sexual indebidas, el ACNUR hace más hincapié en los deseos y necesidades de víctimas y sobrevivientes.

La Estrategia y el Plan de Acción 2020-2022 se rigen por cuatro objetivos principales:

  1. Garantizar que todas las acciones que se emprendan para erradicar las conductas sexuales indebidas giren en torno a las víctimas;
  2. Equipar y empoderar al personal del ACNUR y a sus socios para prevenir, identificar y responder a conductas sexuales indebidas;
  3. Hacer valer la rendición de cuentas de la organización al hacer frente a conductas sexuales indebidas;
  4. Mantener el papel del ACNUR como actor clave en los esfuerzos interagenciales contra conductas sexuales indebidas.

Medidas que hemos emprendido para combatir las conductas sexuales indebidas

1. Prevención y sensibilización

El ACNUR trabaja sistemáticamente en la identificación y reducción de riesgos en todas sus operaciones, con inclusión de los riesgos de explotación, abuso y acoso sexual.

Erradicar las conductas sexuales indebidas requiere que prestemos mucha atención a los valores y las actitudes que respaldan nuestros comportamientos, así como las estructuras o sistemas que los apoyan o refuerzan. En 2002, se presentó el Código de Conducta del ACNUR, el cual debe ser firmado por la totalidad del personal. Este código se aborda en sesiones de capacitación obligatorias cada año, con un fuerte enfoque en los valores, la inclusión, la diversidad y el género. El código se encuentra disponible en nueve idiomas: inglés, francés, español, ruso, árabe, farsi, tailandés, urdu y turco.

Además, existen dos cursos en línea para prevenir la explotación, el abuso y el acoso sexual, los cuales también son obligatorios para todo el personal. Todos los cursos de capacitación incluyen un enfoque para crear y liderar un ambiente de trabajo inclusivo y respetuoso, con módulos específicos sobre la prevención de conductas sexuales indebidas

De igual forma, contamos con una red de más de 400 funcionarios de protección y personal en oficinas locales con responsabilidades específicas propias de los puntos focales con respecto a la prevención de la explotación y el abuso sexuales, incluso mediante la realización de actividades de capacitación y sensibilización, así como la participación de socios. Creemos que su presencia en el terreno es un factor clave para ayudar a identificar y apoyar a las víctimas. Además, la red mundial Peer Advisor, que comprende 400 colegas, sirve de punto de contacto en cada oficina en caso de agravios en el lugar de trabajo, dilemas éticos e inquietudes psicosociales, con inclusión del acoso sexual.

2. Alentar a las personas sobrevivientes a denunciar

Somos muy conscientes de las enormes dificultades a las que se enfrentan quienes logran sobrevivir a la explotación, el abuso o el acoso sexual; asimismo, estamos al tanto de las profundas consideraciones profesionales y personales – e incluso miedos – que pueden impedirles hacerlo.

Nos esforzamos por abordar estas inquietudes garantizando que los mecanismos de denuncia sean conocidos, accesibles y confiables, y que las víctimas que denuncien conductas sexuales indebidas se sientan seguras y protegidas.

Para lograrlo, hemos adoptado un enfoque que se centra en la persona sobreviviente, y que coloca los derechos y la protección de las víctimas, sobrevivientes y personas directamente afectadas en el centro de nuestras acciones. Estas acciones incluyen mejorar la experiencia de los recursos, mejorar el apoyo médico y psicosocial que se brinda, fortalecer nuestras políticas y desarrollar medidas de protección adicionales para quienes han experimentado o presenciado tales abusos.

En el mismo tenor, estamos fortaleciendo los mecanismos para garantizar que se denuncien todos los casos de explotación y abuso sexual, utilizando una amplia gama de mecanismos de presentación de quejas, incluida la participación cara a cara, la tecnología de telefonía móvil y los centros de atención. La línea telefónica ¡Habla ya! (SpeakUp!) es confidencial y se encuentra a disposición de cualquier colega que desee reportar algún incidente de conducta sexual indebida u obtener asesoría para saber qué hacer en caso de duda. La línea de asistencia está a cargo de un proveedor externo y se encuentra disponible las 24 horas al día, los siete días a la semana, sea por vía telefónica, a través de un formulario en línea o por medio de la aplicación móvil. Esta línea de asistencia ofrece la posibilidad de presentar reportes de manera completamente anónima.

Tanto el Alto Comisionado como otras personas en puestos directivos de alto rango han alentado constante y firmemente a las víctimas a expresarse; del mismo modo, han subrayado la obligación de informar a la totalidad de colegas sobre situaciones o interacciones que pudieran suscitar preocupación por explotación o abuso sexual.

La información sobre las medidas disciplinarias tomadas se comparte con la totalidad de colegas. Creemos firmemente que esta información, junto con un sólido seguimiento de las denuncias, ayudará a inspirar confianza en el sistema y a demostrar la rendición de cuentas en acción.

La Política del ACNUR sobre Protección contra las Represalias incluya a la fuerza de trabajo afiliada, considera una amplia gama de actividades y amplía los plazos para presentar reportes. En el mismo tenor, ofrece medidas provisionales para salvaguardar los intereses de quien presenta una queja y fortalece las medidas correctivas.

De igual forma, estamos fortaleciendo la protección de sobrevivientes y testigos, cuyas circunstancias pueden tornarse difíciles en ciertos contextos en los que trabajamos. El apoyo psicosocial y médico está disponible, junto con las intervenciones para facilitar la reintegración dentro de la comunidad.

3. Investigaciones y acciones disciplinarias

En los últimos años, hemos fortalecido la capacidad y la experiencia de nuestros procesos disciplinarios y de investigación para garantizar el manejo oportuno y efectivo de los casos de conducta sexual indebida, lo que es crucial para garantizar la rendición de cuentas. Los casos de conducta sexual indebida se priorizan tanto en el proceso investigativo como en el disciplinario.

La Oficina del Inspector General (OIG) del ACNUR es un órgano interno independiente que se encarga de investigar las denuncias de conducta indebida que involucran a personas o entidades que tienen un vínculo contractual directo con el ACNUR. La OIG cuenta con investigadores profesionales, que incluyen a experimentadas mujeres investigadoras, y que tienen amplia experiencia en los cuerpos policiacos o militares, o que trabajaron para tribunales internacionales o en funciones similares para otras organizaciones internacionales. Los investigadores han recibido capacitación específica sobre cómo manejar casos de explotación, abuso y acoso sexual.

La OIG también brinda capacitación a nuestras operaciones en el terreno para generar conciencia sobre los procedimientos, fortalecer la confianza en el sistema y compartir mejores prácticas. Además, capacita a nuestros socios sobre conductas sexuales indebidas.

El ACNUR también cuenta con un equipo especial en el Servicio de Asuntos Jurídicos. La integración del equipo incluye especialistas en derecho laboral que tienen experiencia en el asesoramiento sobre conductas sexuales indebidas.

Después de la investigación, si se confirman las denuncias, el personal del ACNUR que se haya visto involucrado en actos de explotación y abuso sexual será separado de su cargo, de conformidad con la política de “cero tolerancia”. La relación laboral con los perpetradores de acoso sexual suele ser rescindida.

Trabajamos en estrecha colaboración con la Oficina de Asuntos Jurídicos de las Naciones Unidas en Nueva York para garantizar que las acusaciones verosímiles de conducta sexual indebida que pueda constituir una conducta delictiva se remitan a las autoridades nacionales para su enjuiciamiento penal. Las Naciones Unidas cooperan sistemáticamente con las autoridades nacionales en las remisiones, incluso mediante la exención de la inmunidad para el personal de las Naciones Unidas. Tanto el ACNUR como la Oficina de Asuntos Jurídicos de la ONU dan seguimiento regular al estado de los casos remitidos a las autoridades nacionales.

4. Investigación de antecedentes y verificación de referencias

En cuanto a la investigación de antecedentes y verificación de referencias, hemos tomado nuevas medidas – tanto internamente como a través de esfuerzos interagenciales – para garantizar que los perpetradores no puedan moverse dentro de la organización o de una organización a otra. En ese sentido, cabe decir que fuimos una de las primeras agencias en implementar los rastreadores “Clear Check” de las Naciones Unidas, que fueron lanzados en junio de 2018. Además, hemos realizado un mapeo de los mecanismos de investigación con miras a mejorar nuestros propios procesos internos. Del mismo modo, hemos modificado nuestro formulario de reclutamiento para incluir preguntas específicas sobre conducta sexual indebida y autocertificación, lo cual nos permite sancionar a cualquiera que intente tergiversar su identidad.

ACNUR recibió 34 denuncias de explotación y abuso sexuales que involucraron a su personal en 2018, 26 denuncias en 2019, y 12 denuncias entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2020.

ACNUR despidió a un miembro del personal por explotación y abuso sexuales en 2018. 

En 2019, se comprobó un caso, pero el proceso disciplinario no concluyó debido al vencimiento del contrato del funcionario del ACNUR en cuestión. Este caso fue registrado en la base de datos del mecanismo Clear Check de la ONU para evitar que esta persona sea recontratada en cualquier entidad de la ONU. Además, tres miembros de nuestra fuerza laboral renunciaron a la organización antes de que concluyera la investigación correspondiente a acusaciones de explotación y abuso sexual.

En 2020, se confirmaron cinco investigaciones sobre acusaciones que involucraban a miembros de nuestra fuerza laboral. Uno de ellos fue despedido por explotación y abuso sexuales; el proceso disciplinario está en curso en los otros cuatro casos.

Aquí se puede consultar información adicional sobre el estado de varias denuncias e investigaciones que involucran a miembros de nuestro personal.

ACNUR también recibió 83 denuncias de explotación y abuso sexuales que involucraron al personal de sus socios de implementación en 2018; 95 en 2019; y 53 denuncias entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2020.

Aquí se puede encontrar información adicional sobre el estado de varias denuncias e investigaciones que involucran a miembros del personal de nuestros socios implementadores.

Nota: estas estadísticas cambian regularmente a medida que continúan los procesos disciplinarios y de investigación.

5. Trabajando en alianza

El ACNUR está totalmente comprometido hacia el trabajo colaborativo para erradicar la explotación, el abuso y el acoso sexual. Tenemos un enfoque de tolerancia cero hacia la explotación y el abuso sexual por parte de nuestros socios; por tanto, hemos incorporado medidas robustas en la gestión de nuestras relaciones con ellos para abordar los riesgos y garantizar la rendición de cuentas.

Todos los convenios de alianza hacen referencia específica a los valores y estándares de conducta profesional, y requieren que existan procedimientos para prevenir, detectar, investigar e informar sobre conductas sexuales indebidas, con referencia específica a la explotación y el abuso sexual. Las infracciones son motivo de terminación de la alianza.

Aunado a lo anterior, participamos activamente en el fortalecimiento de la concientización y de la capacidad. Desde 2013, la Oficina del Inspector General del ACNUR ha organizado catorce talleres regionales para socios de todo el mundo, que cubren investigaciones llevadas a cabo por ONG, cómo informar sobre la explotación y el abuso sexual, y la tolerancia cero.

ACNUR también participa plenamente en los esfuerzos interagenciales por erradicar la explotación, el abuso y el acoso sexual. Esto incluye participar en la labor de la Coordinación Especial para mejorar la respuesta de las Naciones Unidas a la explotación y los abusos sexuales, la Defensoría de los Derechos de las Víctimas de las Naciones Unidas y Fuerza Operativa para el Acoso Sexual de la Junta de Jefaturas Ejecutivas del Sistema de las Naciones Unidas (CEB, por sus siglas en inglés). El ACNUR también codirige un equipo de trabajo sobre explotación y abuso sexual establecido por el Comité Permanente entre Organismos (IASC, por sus siglas en inglés), un foro interagencial para la coordinación, el desarrollo de políticas y la toma de decisiones que involucran a los principales socios humanitarios dentro y fuera de la ONU.

Desde septiembre de 2019, el Alto Comisionado ha sido el Campeón del Comité Permanente entre Organismos (IASC, por sus siglas en inglés) sobre la protección contra la explotación, el abuso y el acoso sexual.

Entre los logros clave más recientes del Campeonato del Alto Comisionado, se incluyen:

  • La creación de un fondo de comunicación y divulgación comunitaria: en abril de 2020, el ACNUR y el Consejo Internacional de Agencias Voluntarias (ICVA, por sus siglas en inglés) pusieron en marcha un Fondo interagencial de comunicación y divulgación comunitaria sobre la protección contra la explotación y el abuso sexuales. El fondo apoya a organizaciones no gubernamentales más pequeñas (con más de 1.600 solicitudes recibidas) con el desarrollo de materiales educativos, informativos y de comunicación para generar consciencia en la comunidad y garantizar que las víctimas sepan dónde y cómo denunciar incidentes de manera segura.
  • El desarrollo de sesiones de capacitación interagenciales dirigidas a los socios en materia de conducta sexual indebida: El ACNUR, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Programa Mundial de Alimentos, la Coordinación de Asuntos Humanitarios y otros socios desarrollaron un paquete de aprendizaje de manera conjunta titulado “Rechazo absoluto a la conducta sexual indebida”, el cual se lanzó en mayo de 2020.

Obtener más información sobre las tres prioridades clave del ACNUR para fortalecer la lucha contra la conducta sexual indebida.

 

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