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Día Mundial de la Asistencia Humanitaria: El ACNUR rinde homenaje a los funcionarios caídos en servicio

Historias

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria: El ACNUR rinde homenaje a los funcionarios caídos en servicio

A diez años del atentado contra la sede de la ONU en Bagdad, los riesgos para los trabajadores humanitarios y otros funcionarios civiles siguen aumentando.
19 August 2013
Un coche bomba destruyó la sede Naciones Unidas en Bagdad, Irak, el 19 de agosto de 2003 y mató a 22 personas, incluyendo al ex diplomático de Naciones Unidas y trabajador de ACNUR Sérgio Viera de Mello.

GINEBRA, 19 de agosto, (ACNUR) – Sin querer, Francois Preziosi desafió el destino cuando en un informe enviado desde la oficina del ACNUR en el terreno, que dirigía en el este de Congo, describió a sus colegas el peligroso trabajo que realizaba tratando de proteger a los refugiados.

"Si parece que tomo algunos riesgos al ir con frecuencia al frente, no es por mera curiosidad, sino por ser capaz, en el momento oportuno, de intervenir e intentar prevenir cualquier acción desconsiderada hacia los refugiados, tanto en el terreno como en los centros de reasentamiento", escribía. "Para poder hacer eso tengo que convertirme en alguien para los funcionarios y los soldados y por lo tanto los tengo que visitar frecuentemente".

Preziosi fue asesinado a las pocas semanas, el 17 de agosto de 1964. No murió a mano de los soldados, sino de una turba de refugiados tutsi y congoleños armados con machetes en un campamento cerca de Bukavu, la capital de la provincia congoleña de Kivu Sur. El carro en que viajaba fue rodeado y sus ocupantes atacados. Junto a él fue asesinado otro colega, Jean Plicque, de la Organización Internacional del Trabajo.

El ACNUR fue fundado en 1951. Preziosi fue el primer funcionario que perdió la vida en servicio. Le fue otorgado con carácter póstumo el Premio Nansen para los Refugiados, reflejando su dedicación y la profunda conmoción sufrida por muchos de sus colegas. Su nombre será leído hoy en la sede del ACNUR en Ginebra durante una ceremonia para conmemorar el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria. Junto a él serán recordados otros 42 funcionarios del ACNUR que en los años siguientes a la muerte de Preziosi también pagaron con sus vidas su dedicación.

El trabajo humanitario hoy en día es una profesión de alto riesgo. El fin de la Guerra Fría y los años de la Guerra contra el Terrorismo después del 11 de Septiembre han generado nuevos peligros, como la proliferación de conflictos entre los estados, una mayor disponibilidad de armas, la impunidad, la percepción de los trabajadores humanitarios como objetivos fáciles y un creciente cuestionamiento de la neutralidad de los actores humanitarios y civiles. Además, las organizaciones humanitarias tienen una presencia creciente en las zonas más peligrosas del mundo, lo que supone un mayor número de trabajadores humanitarios expuestos al riesgo.

Los mismos datos del ACNUR reflejan estos cambios. En los años 90 fueron asesinados 18 funcionarios, contra los 5 de las tres décadas precedentes. Entre el 2000 y el 2009 fueron 15, y desde entonces otros 5. La mayoría de las 43 muertes se produjo en África y Asia y 27 fueron de funcionarios nacionales. No todos los años hay víctimas, pero la tendencia a la alza es evidente y constante.

Datos de otras fuentes muestran esta misma tendencia en una escala más amplia. En su informe de 2012 sobre la Seguridad de los Trabajadores Humanitarios, el centro de estudios Humanitarian Outcomes informa sobre 308 trabajadores humanitarios asesinados, secuestrados o heridos durante el 2011 – un número record. La mayoría de estos accidentes ocurrió en Afganistán, Somalia, Sudán del Sur, Pakistán y Sudán. Diez años antes, en 2001, sólo fueron 90.

Mike Dell'Amico es el jefe de la seguridad en el terreno del ACNUR, responsable de la organización de la seguridad de los casi 8.000 funcionarios del ACNUR en 120 países del mundo. Como otros, ha asistido a la evolución del contexto de seguridad en la época del post Guerra Fría, desde los años 90, cuando los riesgos principales estaban asociados al trabajo en zonas de conflicto y al encontrarse en el lugar equivocado en el momento equivocado, a los tiempos actuales, en los cuales además de estos peligros los trabajadores humanitarios tienen que lidiar con la posibilidad de ser tomados directamente como objetivos.

"El dicho de los soldados es que no te tienes que preocupar de la bala que lleva tu nombre, sino de la que dice ‘a quien le pueda interesar', sin embargo nosotros tenemos que preocuparnos más de la que lleva nuestro nombre", dijo Dell'Amico al explicar que proteger a los trabajadores humanitarios de los ataques deliberados es mucho más difícil que reducir los riesgos a los cuales están expuestos los funcionarios en las zonas de conflicto.

"La gente estaba escondida entre los arbustos; iban armados con metralletas, machetes y cócteles Molotov. El coche de Preziosi y Plicque fue detenido y rodeado por una multitud de congoleños con pistolas automáticas y por refugiados tutsi con lanzas y machetes. Dos de ellos buscaron a Preziosi y Plicque. La multitud empezó a golpearlos con todo tipo de armas, sobre todo con los machetes. Plicque gritaba "la única razón por la que estamos aquí es para ayudaros".

Telegrama de ACNUR describiendo el asesinato del trabajador François Preziosi y su compañero de Naciones Unidas Jean Plicque, en Congo en 1964.

"Otra presunción común sobre el trabajo en el terreno es que si el contexto de seguridad mejora, entonces habrá menos víctimas. Sin embargo eso no siempre es cierto", dijo, explicando que mejoras relativas en las condiciones de seguridad pueden inducir al personal y a las operaciones a asumir mayores riesgos, lo que finalmente puede resultar en un aumento de los accidentes.

Reducir los riesgos de seguridad en las zonas de conflicto y recordar a quienes han perdido su vida trabajando para ayudar a los demás serán los temas principales de las ceremonias que se llevarán a cabo este lunes 19 de agosto en Ginebra y en todo el mundo. En Rio De Janeiro, Brasil, para conmemorar el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil y la ONU organizan, con el apoyo de la Fundación Alexandre de Gusmão, el seminario internacional "10 Años sin Sérgio Vieira de Mello". El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria fue establecido para conmemorar el aniversario del atentado contra la sede de la ONU en Bagdad, el 19 de agosto de 2003, que se cobró la vida de 22 personas, entre las cuales se encontraba el Representante Especial del Secretario General y experimentado funcionario del ACNUR, Sérgio Vieira de Mello.