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Alta Comisionada Auxiliar para Operaciones visita Haití y la República Dominicana

Historias

Alta Comisionada Auxiliar para Operaciones visita Haití y la República Dominicana

Más de dos años después del trágico terremoto de 2010 en Haití, el ACNUR sigue prestando asistencia a las personas vulnerables en Haití y en la República Dominicana.
9 April 2012
Funcionarios del ACNUR se reúnen con un grupo de personas en riesgo de apatridia en San Pedro de Macorís, República Dominicana.

SANTO DOMINGO, República Dominicana, 9 de abril (ACNUR) – Más de dos años después del trágico terremoto de 2010 en Haití, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) sigue prestando asistencia a las personas vulnerables en Haití y en la República Dominicana. La semana pasada, Janet Lim, Alta Comisionada Auxiliar para Operaciones del ACNUR, viajó a estos dos países para evaluar los desafíos actuales.

El ACNUR se enfrenta a un sinnúmero de problemas en los dos países. En Haití, Lim expresó gran preocupación por la grave situación que empuja a los haitianos a hacerse a la mar. Su visita coincidió con la muerte de tres haitianos que salieron a flote en las Bahamas a principios de este mes.

"ACNUR expresa su profunda preocupación por las recientes muertes de haitianos en el mar. Cada año, miles de haitianos desesperados arriesgan sus vidas en embarcaciones no aptas para navegar, en busca de seguridad o para huir de la profunda pobreza y las condiciones de vida a veces insostenibles. Se estima que cientos de muertes cada año se producen como resultado de estos incidentes", dijo Lim.

Lim visitó el campamento de Marte, uno de los mayores campamentoss improvisados de desplazados internos de Haití. En el campamento, administrado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Lim se reunió con los directores de los campamentos, desplazados internos y representantes de la organización no gubernamental KOFAVIV, socia del ACNUR, para aprender acerca de un "proyecto de casa segura" para sobrevivientes de violencia sexual, que incluye apoyo psicológico, servicios legales y fomento de habilidades para el desarrollo de pequeños negocios.

"Es increíble ser testigo de los logros alcanzados desde que el proyecto se inició, en junio de 2011. El ACNUR mantiene su compromiso de fortalecer la capacidad de sus socios locales, en particular dados los enormes desafíos en el tema de violencia sexual en Haití", dijo la Alta Comisionada Auxiliar.

Durante su estancia de tres días en Haití, también se reunió con funcionarios del Gobierno haitiano. Lim destacó la importancia de las reformas legislativas y administrativas en el sistema de Registro Civil, lo que simplificará el proceso de solicitud de certificados de nacimiento y permitirá que los haitianos puedan obtener su documentación de forma gratuita.

Como resultado del trabajo del ACNUR en Haití, aproximadamente 5.500 personas que viven en las zonas más afectadas del país han recibido sus certificados de nacimiento.

Después de su visita a Haití, Lim viajó a la República Dominicana, acompañada por Marta Juárez, Directora de la Oficina del ACNUR para las Américas, donde la agencia está trabajando con el Gobierno para restablecer el sistema de asilo. Lim conoció a Antoine, un refugiado haitiano de 65 años de edad que, a pesar de vivir en la República Dominicana desde hace muchos años, no tiene un permiso de residencia.

"Cada vez que salgo de mi casa tengo miedo que voy a ser arrestado y enviado de vuelta a Haití, donde no tengo parientes y no hay lugar para vivir", dijo Antoine. Lo único que protege a Antoine es un viejo pedazo de papel arrugado – una carta de reconocimiento de su estatuto de refugiado – emitido por el ACNUR hace más de 20 años. Los hijos y nietos de Antoine también carecen de documentación, a pesar de haber nacido en la República Dominicana.

La semana pasada, el ACNUR, a través de su socio local la Pastoral Haitiana, concluyó el primer censo de refugiados y solicitantes de asilo en la República Dominicana, que indica que unas 1.600 personas son refugiadas o solicitantes de asilo. Más de la mitad son solicitantes de asilo que han estado esperando, en algunos casos, por ocho o más años para que sus casos sean examinados.

"Estamos comprometidos a apoyar a los refugiados y solicitantes de asilo en la República Dominicana tanto como sea posible, pero la clave se encuentra claramente en políticas del Estado más abiertas, que ofrezcan una mayor protección y, al mismo tiempo, promuevan soluciones duraderas", dijo Lim.

Lim fue a visitar los proyectos del ACNUR en San Pedro de Macorís, ejecutados por la ONG ASCALA, con el apoyo de la Unión Europea. Los proyectos son encaminados a orientar tanto a los inmigrantes haitianos, como a sus descendientes nacidos en República Dominicana, muchos de los cuales corren riesgo de apatridia. La falta de documentación, junto con limitadas oportunidades de trabajo en los bateyes, viejas plantaciones de caña de azúcar, determinan condiciones de vida muy precarias para estas personas.

"No voy a tener la posibilidad de votar en las elecciones del 20 de mayo", dijo Michelle, una de las personas que participaron al encuentro con los funcionarios del ACNUR. "Esto es lamentable, ya que soy tan dominicana como cualquier otra persona".

Sor Idalina, la directora de ASCALA, dijo que los proyectos de documentación que llevan a cabo son críticos, porque un certificado de nacimiento es el principio de la vida.

En ambos países, Lim llamó a los gobiernos para proporcionar medidas de protección adecuadas a las personas con necesidades especiales, como los niños no acompañados y sobrevivientes de violencia sexual.

El ACNUR continuará ofreciendo su experiencia a la autoridades haitianas y dominicanas en cuestiones relacionadas con la apatridia. En la Conferencia Ministerial del ACNUR de 2011 en Ginebra, Haití se comprometió a ratificar la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas de 1954 y la Convención para Reducir los Casos de Apatridia de 1961. Lim, hizo hincapié en la necesidad de avanzar en este compromiso.

En esa misma conferencia en Ginebra, el Gobierno dominicano se comprometió a facilitar el trabajo de la Comisión Nacional de Refugiados, que no se ha reunido desde 2005. El ACNUR en Santo Domingo ha estado recientemente revisando los casos de asilo y haciendo recomendaciones a la Comisión, a petición del Gobierno Dominicano.