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Parlamentarios chilenos aprueban ley de naturalización en favor de los refugiados

Historias

Parlamentarios chilenos aprueban ley de naturalización en favor de los refugiados

Un grupo de diputados chilenos logró impulsar un proyecto de ley para modificar los requisitos necesarios para la naturalización de los extranjeros, incluyendo a los refugiados.
29 March 2016
A pesar de vivir en Chile desde hace ocho años, Marwan todavía no tiene la nacionalidad chilena.

SANTIAGO, Chile, 29 de marzo de 2016 (ACNUR) – "Al nacer, se supone que cada persona obtiene una nacionalidad, pero yo no la tengo", explica un joven de 14 años, mientras juega nerviosamente con su celular. El joven, que camufla su árabe natal con un perfecto español, se llama Marwan y ha pasado más de la mitad de su vida en Chile, deseando poder obtener el primer pasaporte de su vida.

Los integrantes de su familia tienen una larga historia vinculada al asilo: primero, tras la creación de Israel en 1948, los abuelos palestinos de Marwan se vieron obligados a huir hacia Jordania y, posteriormente, a Irak. Casi 50 años después, durante la invasión estadounidense en suelo iraquí, fue el mismo Marwan – junto a sus padres y hermanos – el que debió escapar hacia la frontera entre Irak y Siria siendo un pequeño niño.

"De esos días recuerdo que intentábamos llevar una vida normal, con la única diferencia de que vivíamos en carpas", cuenta el joven.

En 2008, su familia fue parte de un Programa de Reasentamiento Humanitario llevado a cabo por el Gobierno de Chile y el ACNUR. Con las esperanzas puestas en el futuro, viajaron con rumbo a Sudamérica para construir una nueva vida. Actualmente, viven en la comuna de Ñuñoa y, tras casi ocho años, han logrado adaptarse a la realidad chilena: mientras que ambos padres se dedican a cocinar en restaurantes árabes, uno de los hermanos trabaja como garzón y otro se desempeña como traductor de un reconocido equipo de fútbol chileno.

Marwan, en tanto, asegura que su experiencia en el colegio ha sido grata: "No tenemos ningún problema, mis compañeros son buena onda y la directora es comprensiva. Cuando tenemos festividades importantes, pedimos un papel en la Mezquita y lo presentamos en las clases para poder ausentarnos. Lo mismo pasa cuando ayunamos en Ramadán, porque los profesores nos dejan salir más temprano".

A pesar de vivir en Chile desde hace ocho años, Marwan no ha podido adoptar aún la nacionalidad. Esta situación y la de muchos otros hijos de refugiados generó que un grupo de palestinos reasentados en Chile dieran a conocer a las autoridades su preocupación por esta situación. Finalmente, unos diputados chilenos acogieron dichas preocupaciones y lograron impulsar modificaciones a los requisitos para los extranjeros, incluyendo a los refugiados, que quieran naturalizarse en el país. A raíz de esta nueva normativa – promulgado en enero de este año – Marwan podrá convertirse en chileno.

"La idea de esta modificación guarda relación con, primero, rebajar la edad de obtención de la nacionalidad chilena (de los 21 a los 18 años) y, en segundo lugar, incorporar una norma especial para los refugiados de modo que, independientemente de su edad, puedan obtener la nacionalidad chilena cuando lo hagan su padre o su madre", explica el diputado Fuad Chahín, uno de los parlamentarios que lideró la reforma.

Con esta modificación legal, el joven Marwan espera poder obtener un pasaporte y de esa forma, volver a ver a su abuela a quien abrazó, por última vez, hace muchos años. También espera poder viajar a los países árabes – que antes le negaban la entrada-y poder conocer a los nuevos familiares que han nacido durante el tiempo en que su familia lleva viviendo en el extranjero.

La reforma no sólo benefició a los hijos de las personas refugiadas del país, sino también a aquellos niños y adolescentes que han llegado a Chile en calidad de migrantes. Así lo asegura Jaime Pilowsky, el diputado que impulsó la reforma legal: "Me parece que en un mundo globalizado, el aporte a la cultura nacional que hacen los migrantes debe ser reconocida, respetada y cultivada. En este sentido, los jóvenes que llegan a Chile y deciden desarrollar su vida aportando en temas tan relevantes como el deporte, la cultura o las ciencias tengan también la posibilidad de decidir naturalizarse chileno", agrega el parlamentario.

Marwan Taha también añade: "Hay gente a la que no le gusta aceptar que lleguen nuevas personas a su país, pero yo creo que no deberían pensar así. Más bien deberían entender que muchas de las personas que han venido a este lugar, en sus países de origen no tuvieron nada que comer y no pudieron vivir tranquilos. Es algo que a todos nos podría llegar a pasar algún día", dice el joven quien, a futuro, quiere convertirse en mecánico o chef profesional.

Por Stephanie Rabi Misle, en Santiago, Chile