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Conmovedoras escenas son comunes durante los encuentros familiares entre refugiados de campamentos de Argelia y del Sahara Occidental. © ACNUR/S.Hopper
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Gran éxito del programa de visitas del ACNUR para personas del Sahara Occidental
TINDOUF, Argelia, 28 de junio 28 (ACNUR) – El proyecto piloto de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados sobre visitas familiares hacia y desde el Sahara Occidental ha recibido una gran acogida, hasta el momento más de 800 personas han viajado y otras 18.000 se han inscrito para participar, si el ACNUR consigue reunir US$ 2.1 millones para extender la operación más allá del mes de agosto.
Iniciadas en marzo, continúan las visitas familiares entre los refugiados que habitan los campamentos azotados por el viento, ubicados en el suroeste de Argelia y los poblados ubicados en los territorios disputados del Sahara Occidental. Para muchos de los participantes, esta es la primera vez en casi 30 años que ven a sus familias.
El Ghalia y su hermana Aghbana han vivido en el campamento de Smarra desde que huyeron de su tierra natal a mediados de los años 70. Ellas se encuentran entre los pocos afortunados escogidos para abordar un avión que los llevó a visitar a sus padres en el Sahara Occidental. Se unieron a un grupo de 25 personas que viajaban por primera vez en avión, cuyas edades fluctuaban entre los cuatro y los 71 años.
Dos horas más tarde arribaron a la ciudad de Smarra, donde su padre Mohamed Fathil las esperaba con ansiedad. Fue un encuentro muy emotivo, en el cual el anciano abrazó, no sólo a sus hijas que no veía en años, sino también a cinco nietos que nunca había conocido.
Más tarde, ese mismo día, el vuelo chárter de la ONU, un Antonov 26, despegó con 24 personas en dirección opuesta, desde la ciudad de Smarra en Sahara Occidental hacia el campamento de Smarra en Argelia.
Entre ellos se encontraban Abtila y Essalk Al Moukhtar, quienes se separaron de sus padres durante el conflicto de 1975. Ninguno de ellos recordaba cómo se veían sus padres, pero nunca perdieron el cariño que sentían por ellos. Los hermanos se habían estado preguntando y preocupando por el bienestar de sus ancianos padres. No sabían qué esperar en los distantes campamentos para refugiados. El reencuentro, lleno de pancartas y mujeres ululando fue muy emotivo.
“Hemos echado de menos a nuestros padres por casi 30 años y gracias a Dios, les vemos hoy, con buena salud y en buenas condiciones”, dijo Essalk Al Moukhtar, de 46 años.
Si bien encontraron que la situación de sus padres es difícil, no es tan inhóspitas como habían imaginado.
“Soñábamos y esperábamos poderlos ver otra vez,” dijo su hermana Abtila Al Moukhtar de 40 años llorando de la emoción. “Gracias a Dios tuvimos la oportunidad de visitarlos. Casi ni puede creer lo que veían mis ojos; estoy llena de tanta alegría.”
Las emociones son muy intensas durante los 5 días de visitas. Todos se ponen muy sensibles conforme los padres se encuentran con sus hijos, los hermanos con sus hermanas. Todos han cambiado, y décadas de separación han dejado sus marcas.
Las visitas involucran una supervisión constante del ACNUR, mientras el personal del ACNUR selecciona candidatos y controla las visitas en ambos lados de la frontera para asegurar que todo transcurra sin complicaciones.
“El ACNUR distribuye formularios en los campamentos para que los refugiados se registren” dijo Zerrin Ibrahim, oficial de campo en Tindouf, Argelia. “Para los que están dispuestos a ver a sus familiares en los Territorios y viceversa, hacemos una verificación, y después arreglamos las visitas.”
El ACNUR ha informado recientemente a sus donantes sobre su interés por extender el programa de visitas familiares y reforzar otros aspectos de los proyectos para desarrollar confianza entre los refugiados, lanzados a principios de este año en cooperación con la misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO). Esto requeriría sin embargo fondos adicionales para fletar un segundo avión, pagar por el combustible y otras necesidades, además de proveer equipo telefónico para dar a más refugiados la oportunidad de comunicarse con sus familias usando los centros de llamadas establecidos en enero. Si se amplía el programa el ACNUR cree que más de 2.400 personas podrían participar en el programa de visitas familiares este año.
Si se reciben los fondos el ACNUR podría mejorar los centros de llamadas que hasta el momento han permitido que se realicen más de 3.000 llamadas, el 60% de ellas por mujeres refugiadas. Además, el ACNUR ampliaría los centros de llamada a los campamentos de Smarra y Awserd y compraría equipo microondas para conectar al remoto campamento de Dakhla, un objetivo que permitiría a los refugiados realizar cerca de 15.000 llamadas a sus parientes en el Territorio antes del fin del 2004.
Según las estadísticas del gobierno argelino, los cinco campamentos del país albergan a unos 165.000 refugiados que huyeron del Sahara Occidental en 1975, durante el conflicto sobre el derecho de gobernar el Territorio después de la retirada de España de la región. Fecha: 28 Junio 2004
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