Las redes de espacios seguros ayudan y empoderan a las mujeres en Venezuela

Flor es lideresa comunitaria y voluntaria en la red de espacios seguros. Ella orienta y empodera a las mujeres y niñas de su comunidad que necesitan apoyo.

Flor tomó la palabra en nombre de los refugiados del Estado Bolívar.
© ACNUR/Robinson Ortega/Chelma Ramos y Efraim Cortez (Video)

Flor* tomó la palabra en nombre de los refugiados y solicitantes de la condición de refugiado del Estado Bolívar y con su discurso agradeció a Venezuela, a los organismos humanitarios presentes en su comunidad, y conmovió a la audiencia del Teatro de Piedra del Parque la Llovizna, donde tendría lugar el concierto especial de FUNDAMUSICAL por el “Día mundial del refugiado”.


Cuando llegó a primera hora de la mañana, minutos antes de que comenzara la “GRAN CAMINATA 5K”, ya estaba emocionada. En medio de la gente afirmó: “Cuando veo este lema que dice #ConLosRefugiados recuerdo todo el apoyo que he recibido y siento que todos, así como Dios, están con nosotros”.

Su fuerza contagió a los presentes, con sólo pararse en el centro de la tarima. Según relató, cuando ella y sus familiares llegaron al país eran “invisibles”. “Procurábamos ser lo más silenciosos, porque siempre había un dedo acusando, una expresión etiquetando que dolía o lastimaba, porque muchas veces una palabra o una frase puede ser tan o más dolorosa que un golpe”.

Celebró el hecho de que esto haya cambiado, “pues fueron tocados los corazones de la gente y los de aquellos que vienen trabajando de manera articulada en las comunidades más lejanas, como ACNUR, HIAS, RET, y por eso los refugiados ya no estamos solos, porque ahora todos ellos también son nuestra familia”.

Como lideresa de la zona donde vive aprovechó la ocasión y extendió la invitación a los presentes en el auditorio “a convertirse en retransmisores de información y en la voz y el apoyo de aquellos que aún siguen callando”. “Debemos extenderles una mano amiga, como a mí me la extendió el pueblo venezolano, a los que no tuvieron más opción que salir huyendo de su país, para que se sientan seguros de salir de la invisibilidad y el temor”, afirmó Flor.

Sin dudarlo se ofreció como voluntaria y está dando los primeros pasos como parte de la red de espacios seguros que promueve actividades de prevención y respuesta a personas sobrevivientes en materias de violencia basada en género y la protección de la niñez en el Estado Bolívar. Este tipo de iniciativa forma parte de los programas coordinados por la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Venezuela, para ayudar a las mujeres, adolescentes y niñas refugiadas y en necesidad de protección internacional.

“Las mujeres lideresas, a través de estas redes de espacios seguros, empoderamos a otras mujeres para quienes ofrecemos nuestro apoyo, ya es hora de que aprendamos a confiar en las otras mujeres que tienen la posibilidad de orientarlas”, explicó Flor.

Recuerda que siempre estuvo rodeada de hombres, en una familia donde había integrantes del Ejército y la Policía, y que salió de Colombia luego de que se suscitó un hecho de violencia. ‘’Para entonces era complejo, porque estamos hablando de grupos al margen de la ley, con poder y potencia real. Nos convertimos en un blanco y terminamos aquí en Venezuela”.

Para Flor, “la vida de una niña, mujer o adolescente que crece rodeada de experiencias fuertes es muy dura”. Por eso las llamó a aproximarse a “otras mujeres sabias de su comunidad” y a las personas que de una u otra forma lideran las redes de espacios más seguros, “para que se instruyan, conozcan aprendan y se empoderen y fortalezcan en esa grandeza natural que es ser mujer”.

*Nombre real cambiado por razones de protección.