ACNUR está preparado para discutir los acuerdos de repatriación voluntaria de refugiados Rohingya

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Refugiados Rohingya se dirigen a sus nuevos hogares con los artículos esenciales que les entregó el ACNUR desde un centro de distribución en el campamento de Kutupalong.  © ACNUR/Andy Hall

El 23 de noviembre, Myanmar y Bangladesh firmaron un acuerdo sobre la repatriación voluntaria de los refugiados Rohingya. Las discusiones iniciales entre el ACNUR y las autoridades de Bangladesh sobre los acuerdos anticipados aún no han sucedido, pero actualmente estamos trabajando para lograrlo. Como lo hemos expresado anteriormente, todos los refugiados tienen derecho a retornar, pero esto debería suceder de manera voluntaria y solo cuando las personas sientan que el momento y las circunstancias son los correctos.

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, no fue parte del acuerdo, pero se menciona en el texto del documento. El acuerdo se refiere al establecimiento de un Grupo de trabajo conjunto dentro de las tres semanas posteriores a la firma (es decir, antes del 14 de diciembre de 2017). Estamos listos para ser parte de este grupo y ayudar a los dos gobiernos a trabajar para lograr acuerdos que permitan a los refugiados ejercer su derecho al retorno de manera libre, segura y digna. A nuestro juicio, esto debería incluir un acuerdo tripartito de repatriación voluntaria.

Sobre la base del texto del acuerdo, nos alienta que los dos gobiernos hayan acordado trabajar por una solución "integral y duradera"; abstenerse de concebir e implementar cualquier política discriminatoria que viole los principios universalmente de los derechos humanos; y que Myanmar confirma su compromiso de aplicar las recomendaciones de la Comisión Asesora sobre el Estado de Rakhine. Estos incluyen el desarrollo socioeconómico, la ciudadanía, la libertad de movimiento, la participación y representación comunitaria, la cohesión intercomunal y la seguridad de todas las comunidades. Su implementación será fundamental no solo para crear un entorno propicio para el retorno en condiciones de seguridad y dignidad, sino también para garantizar la sostenibilidad.

En la actualidad, los refugiados siguen llegando a Bangladesh. Restaurar la paz y la estabilidad, garantizar el pleno acceso humanitario y abordar las causas fundamentales del desplazamiento son condiciones previas importantes para garantizar que los retornos estén alineados con las normas internacionales.

Muchos refugiados Rohingya que huyeron a Bangladesh antes y después del 25 de agosto han sufrido violencia y traumas severos. Algunos han perdido a familiares, parientes y amigos. Muchas de sus casas y pueblos fueron incendiados y destruidos. Las profundas divisiones entre las comunidades siguen sin abordarse y el acceso humanitario es inadecuado. Es crítico que los retornos no sean apresurados o prematuros.

Los refugiados necesitarán información precisa sobre las condiciones en las áreas de origen. En última instancia, la decisión sobre su futuro debe basarse en su propia elección bien informada.

Continuaremos nuestras discusiones sobre los detalles del Acuerdo con ambos gobiernos en las próximas semanas y meses. Estas discusiones también deberían aclarar el papel del ACNUR en el proceso de repatriaciones voluntarias y abordar los desafíos más urgentes al acuerdo, incluidos su alcance, calendario y criterios de elegibilidad.

ACNUR está preparado para ayudar a ambos gobiernos a buscar una solución para los refugiados Rohingya, que actualmente viven en Bangladesh, que cumpla con los estándares internacionales de derechos humanos y, lo que es más importante, asegura que las voces de los refugiados estén representadas a lo largo de este proceso.