Etiopía: refugiados son trasladados de un campamento propenso a inundaciones

UNHCR and its partners move some 12,660 South Sudanese refugees from the flood-prone Nip Nip refugee camp to Jewi in western Ethiopia's Gambella region. [for translation]

Nyadol Dak con sus hijos en el campamento de Jewi. Ella se encuentra entre los miles de refugiados de Sudán del Sur en ser trasladados de áreas propensas a las inundaciones en la región de Gambella a un nuevo campamento en el oeste de Etiopía.  © ACNUR/S.Momodu

CAMPAMENTO DE REFUGIADOS DE JEWI, Etiopía, 15 de mayo de 2015 (ACNUR) – La noche después de que Nyadal Dak, de 26 años, llegara al campamento de refugiados de Nip Nip desde Sudán del Sur con sus tres hijos y una sobrina huérfana, comenzó a llover. Pronto el lugar se inundó. Eso fue en agosto de 2014, recuerda: "Cada vez que llovía en Nip Nip, temía que el lugar se inundara de nuevo".

De modo que ella estuvo encantada, la semana pasada, cuando el Gobierno de Etiopía, ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reubicaron a unos 2.200 refugiados sudaneses del campamento de Nip Nip, propenso a inundaciones, al de Jewi, en la región occidental de Gambella, Etiopía. En el nuevo campamento, los refugiados tienen garantizados mejores servicios humanitarios y el acceso a la educación para sus hijos.

Otros 48.000 refugiados están siendo trasladados desde el campamento de Leitchour, situado cerca de Nip Nip y también propenso a las inundaciones, a un ritmo aproximado de 1.600 al día. La temporada de lluvias acaba de empezar y se espera que ese número aumente a 4.000 al día en una carrera por completar la operación antes de las inundaciones.

"Si ACNUR no nos hubiera trasladado, hubiera venido a este campamento caminando con mis hijos", dijo Nyadal frente a su tienda de campaña en Jewi. Con la temporada de lluvias, que va de mayo a octubre, en curso, dijo: "Estaba preocupada y deseaba que llegara el día que me reubicaran".

Como la mayoría de los refugiados aquí, ella también se preocupa por la situación en Sudán del Sur, donde estalló la violencia entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes en diciembre de 2013, obligando a más de 200.000 personas a huir a través de la frontera en la región de Gambella.

"La muerte estaba en todas partes. Mi hermana y otros miembros de la familia fueron asesinados. Vimos cadáveres y ciudades y pueblos incendiados cuando estábamos huyendo", dijo Nyadol, que viene del estado del Alto Nilo. Ella también se separó de su marido y no tiene idea siquiera si está vivo.

Cuando huyó a Etiopía con los cuatro niños, de edades comprendidas entre los tres meses y los seis años, les tomó dos semanas caminar hasta la frontera. En Nip Nip, se enfrentaron al nuevo peligro de las inundaciones, que se prolongó hasta octubre del año pasado.

Nyadol no podía encontrar un lugar para dormir por la noche, y la cocina era otro problema. "Tenía un bebé que cuidar mientras vigilaba constantemente a los otros niños. Vivía con el miedo de que los niños se ahogaran en las aguas", dijo.

Durante la siguiente época seca, ACNUR y sus socios trabajaron para encontrar un sitio en un terreno más alto y luego prepararon un campamento. Cuando el campamento estuvo listo, los refugiados más vulnerables, como Nyadol y su familia fueron de los primeros en ser trasladados.

Angele Djohossou, jefa del equipo de ACNUR en Gambella, recordó las dificultades. "La inundación fue una muy mala experiencia para los refugiados y los trabajadores humanitarios", dijo. "Tuvimos una afluencia de refugiados y la inundación. Teníamos dos emergencias. Tuvimos que usar barcos y un helicóptero contratado por ACNUR para prestar servicios, ya que los caminos eran intransitables".

El campamento de Jewi tiene una capacidad para albergar a unos 50.000 refugiados. Se alojarán a algunos de los 48.000 refugiados de Leitchuor y la mayoría de los de Nip Nip, que ahora está cerrado.

La Organización Internacional para las Migraciones está proporcionando transporte para el traslado desde Leitchuor, a la vez que los continuos combates en Sudán del Sur están provocando nuevas llegadas a Gambella.

Nyadol está segura de que no tendrá que desplazarse este año por las inundaciones en el campamento de Jewi. "Este lugar no se inundará. Me quedaré aquí hasta que ACNUR nos indique que nuestro país es seguro y que es hora de volver a casa". Eso podría ser dentro de poco.

Por Sulaiman Momodu en el campamento de refugiados de Jewi, Etiopía.

Gracias a la Voluntaria en Línea Gema Atencia Ruiz por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.