ACNUR brinda asistencia a las personas refugiadas rohingyas afectadas por el incendio masivo de la semana pasada

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Cientos de personas refugiadas han ofrecido su ayuda para entregar alimentos y brindar albergue, atención médica y apoyo psicosocial a las familias que se vieron afectadas por el incendio.

Personas refugiadas voluntarias entregan apoyo a las familias afectadas por el incendio en los campamentos de Kutupalong-Balukhali, Bangladesh.  © ACNUR/Amos Halder

Un estimado de 48.000 personas refugiadas rohingyas perdieron sus alojamientos y pertenencias en el incendio que devastó parte de los campamentos de personas refugiadas de Kutupalong-Balukhali en Cox's Bazar, el pasado lunes (22 de marzo). Este es el campamento refugiados más grande del mundo, ya que aloja a más de 600.000 personas refugiadas.

El fuego destruyó más de 9.500 alojamientos. Las personas refugiadas que perdieron sus alojamientos están siendo albergadas temporalmente dentro del campamento. El incendio también ha reducido a cenizas más de 1.600 instalaciones de infraestructura importantes, vitales para las operaciones diarias, incluidos hospitales, centros educativos, puntos de distribución de apoyos y un centro de registro.

Además de miles de artículos esenciales, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, también ha proporcionado suministros médicos a los socios y en apoyo a la OIM en las áreas afectadas. Con nuestros socios, hemos establecido y equipado personal médico móvil para brindar primeros auxilios a las personas refugiadas que fueron afectadas. El apoyo psicosocial es de igual importancia después de este devastador incendio. Hasta ahora, los socios de ACNUR han brindado apoyo psicosocial a más de 4.000 personas refugiadas afectadas.

Nuestro personal se desplegará en los puntos de distribución de alimentos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) durante las próximas tres semanas para facilitar la emisión de documentos de registro de reemplazo para las personas refugiadas que perdieron los suyos en el incendio. Hemos ampliado el apoyo a la OIM para coordinar la respuesta sobre el terreno a fin de garantizar un acceso equitativo a la protección, los servicios, la información y la asistencia a las familias vulnerables, las personas refugiadas de edad avanzada y las personas con discapacidad. Otra prioridad es la mitigación de los riesgos de violencia de género mediante la sensibilización y el seguimiento.

Nuestros equipos sobre el terreno supervisan la seguridad de las personas refugiadas. También estamos trabajando para abordar las necesidades críticas de las niñas y niños separados. Desde el incendio, junto con nuestros socios, hemos identificado a más de 600 niñas y niños separados que se han reunido con sus familias. Nuestros socios de protección también establecieron dos líneas telefónicas de ayuda para la protección infantil y cuatro servicios de ayuda para la reunificación.

También, cientas de personas refugiadas voluntarias están apoyando a las familias afectadas. A lo largo de la crisis de personas refugiadas rohingyas, estas personas voluntarias han sido fundamentales para la respuesta humanitaria en los campamentos de Cox's Bazar. La semana pasada, estuvieron entre las primeras personas en responder en el esfuerzo colectivo para extinguir el fuego. Desde entonces, han estado ayudando a personas refugiadas mayores, niñas, niños y mujeres embarazadas a encontrar alojamientos seguros, acompañando a las personas a instalaciones de atención médica, limpiando escombros e identificando y remitiendo a las personas refugiadas con necesidades específicas a los servicios correspondientes. También organizan sesiones de concientización sobre los riesgos de protección infantil, como la trata de niños y la violencia de género, seguridad contra incendios, primeros auxilios y asistencia general.

Además de las intervenciones críticas de protección y registro, otras necesidades urgentes incluyen primeros auxilios y servicios de salud de emergencia, suministro de agua potable, construcción de grifos y letrinas de emergencia, alojamiento y ayuda esencial, así como la reconstrucción de infraestructura clave.

En 2021, ACNUR está buscando 294,5 millones de dólares (USD) para responder a las personas refugiadas rohingyas en Bangladesh. Dentro de esto, se necesitan con urgencia 5,9 millones de dólares (USD) para hacer frente a las secuelas inmediatas del catastrófico incendio que afectó a tantas personas refugiadas rohingyas. Hasta la fecha, la operación de ACNUR en Bangladesh está financiada solo en un 20%. Se necesita apoyo adicional con urgencia. ACNUR pide a los donantes gubernamentales y del sector privado que mantengan sus contribuciones flexibles, permitiendo así su uso en toda la operación.

El documento que describe las necesidades inmediatas en respuesta al incendio está disponible aquí.

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