Ceremonia simbólica de cierre del Programa de Reasentamiento Sirio en Chile

Durante dos años, la Vicaría de Pastoral Social Caritas, apoyados por ACNUR, acompañó a 14 familias refugiadas sirias que fueron reasentadas en Chile. Al término del proyecto, se compartieron los hitos que marcaron el proceso.

Luisa Cremoese, Jefa de la Oficina Nacional de ACNUR en Chile, dirigió unas palabras a quienes asistieron a la ceremonia El Pograma de Reasentamiento Sirio fue liderado por el Estado de Chile y apoyado por ACNUR.  © Cortesía Dirección de Comunicaciones del Arzobispado de Santiago

SANTIAGO, Chile - El martes 12 de noviembre, se realizó la ceremonia de cierre del Programa de Reasentamiento de 66 personas refugiadas sirias en Chile, un proyecto que comenzó en 2017 desde el compromiso internacional adoptado por el Estado de Chile ante una de las mayores crisis humanitarias del mundo, y que fue apoyado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR), ejecutado por la Vicaría de Pastoral Social Caritas (VPS) y fortalecido por diversas instituciones comunitarias, tales como la Sociedad de Beneficencia Siria y de la Mezquita As-Salam.

El Padre Jorge Muñoz, Vicario de la Pastoral Social, valoró el trabajo realizado durante los dos años del programa “es algo de lo que tenemos que sentirnos orgullosos todos los que hicieron posible que se llevara a cabo”. En tanto, Luis Berríos, Secretario Ejecutivo de la Vicaría, reafirmó el compromiso de la institución con las personas migrantes y refugiadas y la disposición de “poner al servicio nuestras capacidades técnicas y operativas para acompañar sus procesos de integración, acompañar la construcción de proyectos de vida”.

Desde el Estado, Alfredo del Río, fue la persona encargada de coordinar el Programa de Reasentamiento de Refugiados Sirios: “Podemos afirmar con satisfacción que el programa ha sido exitoso en cuanto al logro de los dos objetivos fundamentales, haber hecho posible que las familias sirias puedan vivir en paz y tranquilidad después de sufrir los efectos de la guerra y haber facilitado que rehicieran su vida por medio de un amplio proyecto de integración, fue un gran trabajo”.

“Sabemos que la integración para las personas refugiadas en un país extraño es un proceso difícil y complejo, que solo se alcanza a través de varios años. Creemos no obstante que existen varios elementos positivos en esa dirección, la estructura institucional y legal de nuestro país que garantiza un conjunto de derechos, el trabajo que realizaron todos los que participaron en la implementación del programa, además el esfuerzo hecho por los propios refugiados para lograr un nivel mínimo de auto suficiencia económica y social todo esto ha permitido sentar las bases para que las familias sirias reasentadas continúen con sus propios medios su integración en Chile”, dijo Del Río.

Por su parte, Luisa Cremonese, jefa de la oficina nacional de ACNUR en Chile, agradeció el trabajo realizado y compartió palabras de esperanza: “Creo que el hecho de compartir, reconocer el valor de la diversidad, de poder tener espacios para todos y todas, es importante. En este momento hay que valorar las presencias, los aportes, la experiencia de personas que han vivido en otros países, de otras culturas que tienen otras cosas que pueden ayudar a un diálogo social que estamos muy confiados nos va a llevar a un futuro mejor”

Cabe señalar que el apoyo a este programa se realizó a través del Mecanismo de Apoyo Conjunto para Países de Reasentamiento Emergentes (ERCM, por sus siglas en inglés) una iniciativa conjunta de tres años de duración del ACNUR y de la OIM, para la provisión de apoyo técnico y financiero a países para el establecimiento y el fortalecimiento de programas de reasentamiento a fin de asegurar soluciones seguras para los refugiados y personas que necesitan protección.