Todos tenemos la responsabilidad de actuar, tanto para reducir nuestras propias emisiones como para garantizar que las personas de interés puedan tener acceso a energía limpia y renovable.

Durante el Foro Mundial sobre los Refugiados (GRF, por sus siglas en inglés), y coincidiendo con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 sobre el acceso a la Energía, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados está presentando un ambicioso Reto de Energía Limpia:

“Todos los asentamientos de refugiados y las comunidades de acogida cercanas tendrán acceso a energía asequible, confiable, sostenible y moderna para el 2030.”

Hay cinco componentes principales para el reto:

  • Los hogares de refugiados y de la comunidad de acogida tienen acceso a un mínimo de electricidad renovable de nivel 2[1].
  • Los hogares de refugiados y de la comunidad de acogida tienen acceso a tecnología y combustible de cocina modernos [2].
  • Las instalaciones de salud y educación, las letrinas, los espacios públicos, las empresas y el alumbrado público para las comunidades de refugiados, y las instalaciones humanitarias en los asentamientos de refugiados funcionan con tecnologías de uso eficiente de la energía y energías renovables.
  • El suministro de agua para los asentamientos de refugiados, incluidos los pozos de perforación, funcionan con energía renovable.
  • Las soluciones energéticas apoyan a las comunidades de acogida cercanas de manera equitativa y se alinean con programas más amplios para apoyar los planes de energía nacionales y locales del país de acogida, o viceversa, para que las comunidades de refugiados puedan incluirse en estos planes.

De hecho, si bien el punto de entrada para el Reto se relaciona con los asentamientos de refugiados, el Reto solo debe implementarse como parte de un impulso más amplio para apoyar las propias agendas energéticas de los Gobiernos anfitriones. Al fortalecer las capacidades nacionales y apoyar tanto a las comunidades de acogida como a las personas refugiadas, estas últimas pueden vivir con dignidad y contribuir al país que les acoge hasta que tengan la oportunidad de regresar a sus hogares.

El Reto se ha desarrollado en estrecha coordinación con la Iniciativa de Inversión Humanitaria del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), y continuará haciéndolo en 2020 en torno a eventos conjuntos ACNUR-WEF sobre energía.

Reflejando los cinco componentes, el Reto es una iniciativa conjunta entre los sectores de Alojamiento y Asentamientos, WASH (agua, saneamiento e higiene-por sus siglas en inglés), Protección, Seguridad Alimentaria, Educación, Medios de Vida, Salud y Energía, con base en un enfoque integrado de los asentamientos. Este enfoque reconoce que las inversiones en infraestructura en y alrededor de los asentamientos de refugiados deben coordinarse en torno a una visión para el uso futuro y el diseño del asentamiento, desarrollado con las personas refugiadas y el Gobierno de acogida y alineado con los principios de planificación integrados.

El Reto no cubre explícitamente todas las actividades relacionadas con la energía para las personas refugiadas y las comunidades de acogida, pero señala la importancia de otras áreas críticas, como la producción de alimentos, la agricultura y la gestión forestal. El éxito del Reto depende de la vinculación a un enfoque holístico que incluya actividades productivas para las personas refugiadas y las comunidades de acogida, de una manera que fomente la cohesión social, el desarrollo económico y la prosperidad conjunta.

Del mismo modo, a la vez que se centra en los asentamientos de refugiados, el Reto subraya la importancia de los enfoques que brindan alternativas a los campamentos y ayudan a las personas refugiadas a vivir y prosperar en las zonas rurales y urbanas, apoyando la capacidad y la infraestructura del país de acogida.

En la medida de lo posible, se aplicarán enfoques "de mercado", trabajando para construir soluciones sostenibles del sector privado y desarrollando las capacidades del mercado local. Se enfatizará la importancia de la participación, de los datos desagregados y de la programación con perspectiva de género que garantice el acceso para todas y todos.

¿Cómo se implementará el Reto?

El Reto es tanto una declaración de visión de alto nivel como una expresión tangible de la solidaridad internacional en apoyo a las personas refugiadas y las comunidades de acogida.

La implementación requerirá una línea de base y un proceso de monitoreo concomitantes y un sistema de coordinación ligero para dar seguimiento a los avances. La implementación debe ser ascendente, con base en la coordinación nacional y los planes del país de acogida, los estudios de factibilidad y los enfoques participativos con las personas refugiadas y comunidades de acogida que aporten soluciones apropiadas para cada contexto.

El papel del ACNUR sería el de facilitador, según el espíritu de la recientemente lanzada Estrategia Mundial para la Energía Sostenible, buscando aliarse con otras partes interesadas en la ejecución de la respuesta.

Línea de base

En preparación para el GRF, el ACNUR y el Plan de Acción Mundial están desarrollando una línea de base inicial de 100 asentamientos de refugiados, por componente. Algunos ya tienen áreas comunes, pozos que se benefician de la energía solar; algunos tienen generadores privados que proporcionan energía. La mayoría usa leña como fuente principal de combustible para cocinar.

La muestra de la línea de base se seleccionó en función del tamaño de la población y la proximidad a las comunidades de acogida. No se construye sobre una muestra aleatoria. En 2020, la línea de base se desarrollará aún más con socios y usuarios potenciales con el objetivo de aportar a la priorización de alto nivel de dónde intervenir. La implementación real y el diseño de la respuesta requerirían una recopilación de datos más detallada por país.

Coordinación

Poco después del GRF, se formará un Grupo de Acción para discutir cómo procederá el Reto y para proporcionar una estructura ligera que acompañe el monitoreo del progreso.

La coordinación no debe ser repetitiva, sino más bien agregar a los mecanismos de coordinación existentes. De hecho, ya existen grupos de coordinación que se encuentran funcionando bien y que el Reto apoyará. Del mismo modo, hay una serie de importantes iniciativas y programas en curso a nivel nacional, muchos de los cuales tienen un alcance más amplio en torno al acceso a la energía, y para los cuales el Reto será complementario.

El Grupo de Acción podrá estar conformado por el grupo de copatrocinio sobre Energía e Infraestructura; estar incorporado en una estructura de coordinación existente (GPA, SE4All) con el apoyo del ACNUR; o una combinación de lo anterior.

Las primeras tareas del Grupo de Acción a principios del 2020 serán:

  • Acordar los principios a través de los cuales se implementará el Reto.
  • Trabajar con los grupos de coordinación existentes, hacer un balance y construir sobre la base de iniciativas relacionadas que han concluido o que se están implementando actualmente. Intercambio con actores en los programas existentes de acceso a la energía rural para garantizar la complementariedad.
  • Revisar la línea de base; crear un proceso de análisis de datos más refinado, trabajando con el análisis de datos de energía existente (por ejemplo, Moving Energy Initiative; GPA).  
  • Establecer un proceso para que los países de acogida "opten" por el Reto, incluyendo la recopilación y la promoción de proyectos a nivel nacional de manera que se garantice la cobertura de las necesidades en todos los países.
  • Dentro de una más amplia esfera humanitaria o del desarrollo, explorar la idea de un "Fondo de Energía", reafirmando que esto no está destinado a financiar programas del ACNUR, sino a los socios que están implementando directamente programas de energía que benefician a las personas refugiadas y las comunidades de acogida.

Uniéndose al Reto

El Reto está abierto a los Estados miembros, instituciones multilaterales e intergubernamentales, agencias de la ONU y ONG, institutos de investigación y empresas del sector privado y organizaciones relacionadas.

Unirse al Reto implica i) una expresión de apoyo a la meta del Reto, y ii) que el Estado Miembro, la organización o la compañía está interesada en formar parte del Grupo de Acción a principios del 2020.

Para unirse al Reto, por favor escriba a Alex Tyler, Coordinador de Energía Sénior; [email protected] o a Ziad Ayad, Oficial de Enlace Sénior, [email protected].


[1] ESMAP; SE4All, Multi-Tier Framework for Measuring Energy Access (Marco multinivel para medir el acceso a la energía), disponible en inglés en https://www.esmap.org/node/55526

[2] Si bien los componentes de la electricidad se centrarán en la energía renovable, el componente de cocción incluirá otras soluciones de energía asequibles, más limpias y seguras para cocinar, incluido el GLP, como transición a la energía renovable.