Reunión ministerial en Brasil: buscando soluciones a los desplazamientos de población y la apatridia

Con motivo del cierre del proceso conmemorativo del 30º aniversario de la Declaración de Cartagena, inicia hoy en Brasilia una reunión ministerial de dos días.

El Alto Comisionado para los Refugiados, António Guterres, inauguró la conferencia ministerial Cartagena +30 en Brasil.  © ACNUR/B.Barata

BRASILIA, Brasil, 2 de diciembre de 2014 (ACNUR) -- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, inauguró el martes una reunión ministerial en Brasil con el objetivo de adoptar una hoja de ruta para luchar contra el desplazamiento forzado de poblaciones y la apatridia, así como para acordar un plan de acción que servirá, durante los próximos diez años, para reforzar la protección en América Latina y el Caribe.

La reunión de dos días en la capital brasileña está organizada por los Ministerios brasileños de Justicia y Asuntos Exteriores y de ACNUR para conmemorar el 30º aniversario de la Declaración de Cartagena sobre los Refugiados, un documento clave sobre la protección y los derechos de los refugiados, y para reafirmar sus principios. La Declaración de Cartagena ha ampliado la definición de la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, como resultado de las grandes crisis de refugiados en América Central.

En la sesión de apertura de la reunión ministerial, António Guterres elogió el legado de la Declaración de Cartagena y afirmó que "refleja la capacidad de los países de América Latina y el Caribe para responder a los retos humanitarios con un espíritu de innovación y flexibilidad".

El proceso Cartagena+30 representa el más amplio e inclusivo diálogo regional sobre protección internacional y cuestiones humanitarias en América Latina y el Caribe desde 1984, ya que involucra a todos los países de la región y a más de 150 organizaciones de la sociedad civil, con el apoyo del Consejo Noruego para Refugiados y otras importantes organizaciones internacionales. El proceso deberá adoptar una nueva declaración y un plan de acción que se centrará en la mejora de la calidad de los sistemas de asilo, la complejidad de las migraciones forzadas y las necesidades de protección de los grupos más vulnerables, incluyendo las personas forzadas a desplazarse a raíz de la violencia ejercida por parte del crimen organizado transnacional. Además, se discutió de las necesidades de las personas apátridas y de los desplazados a raíz del cambio climático, así como de la cooperación regional e internacional en materia de protección.

Con más de seis millones de desplazados internos, refugiados, solicitantes de asilo y apátridas, América Latina también ha tenido recientemente que gestionar los casos de miles de menores no acompañados que huyen hacia el norte en busca de seguridad en Centroamérica y otros países.

Durante los últimos 30 años, América Latina ha abierto sus puertas a las personas que huyen de la guerra y la persecución, como Charly Kongo, un refugiado congoleño de 33 años que comenzó una nueva vida en Brasil hace seis años. Había huido de su pueblo después de una masacre.

La integración de las personas como Charly refleja cómo los sistemas de asilo en la región han adoptado un alto nivel de protección. Sin embargo, esta conferencia Cartagena + 30 ofrece la oportunidad de ir aún más lejos en los mecanismos de los sistemas de asilo y en materia de protección.

Una de las novedades de Cartagena + 30 reside en la participación de los países del Caribe, así como la solidaridad regional ofrecida a los países del Caribe para hacer frente a los desafíos de protección y buscar soluciones a los complejos flujos migratorios mixtos por mar.

La cooperación a nivel regional también es necesaria para responder a las nuevas formas de desplazamiento de población como la causada por la violencia creciente de las pandillas en Centroamérica.

También incluye medidas para prevenir el daño y el sufrimiento, así como para garantizar la protección en los países de tránsito y destino para las personas obligadas a huir de sus comunidades.

Entre los participantes en la reunión ministerial se incluyen altos funcionarios de todos los países de la región, representantes de organismos internacionales, miembros de la sociedad civil y académicos.

El proceso Cartagena+30 es reconocido como un hito en temas humanitarios, ya que refleja la capacidad de América Latina y el Caribe de responder a los desafíos humanitarios en la región con innovación y flexibilidad.