Brasil: Con unidades habitacionales innovadoras, se inaugura en Boa Vista un nuevo albergue temporal para venezolanos

La zona tiene capacidad para albergar hasta 600 personas en modernas unidades habitacionales de ACNUR inauguradas por primera vez en América Latina.

Para el matrimonio Jean y Sonia, sus hijos y su sobrina, la nueva casa en el campamento Rondon  I representa una nueva etapa en sus vidas.

Para el matrimonio Jean y Sonia, sus hijos y su sobrina, la nueva casa en el campamento Rondon I representa una nueva etapa en sus vidas.   © ACNUR/Reynesson Damasceno

BOA VISTA, Roraima, Brasil - Para ampliar la acogida de venezolanos en situación de vulnerabilidad en la ciudad de Boa Vista, el pasado viernes se inauguró el décimo albergue temporal de Roraima.

Estructurado en el contexto de la Operación Acogida, en colaboración del Gobierno Federal con ACNUR (La Agencia de la ONU para los Refugiados) y otras agencias de las Naciones Unidas, el nuevo albergue Rondon I tiene capacidad para 600 personas.

Las familias alojadas vivirán en unidades habitacionales ya utilizadas por ACNUR en operaciones humanitarias alrededor del mundo e instaladas por primera vez en América Latina.

Los venezolanos realojados en Rondon I se encontraban viviendo en situación de calle en la ciudad de Boa Vista. La selección, realizada por los equipos de ACNUR y las Fuerzas Armadas, priorizó a familias y personas en situación de mayor vulnerabilidad, como mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con discapacidad.

En Rondon I fueron montadas 120 unidades habitacionales conocidas como “Better Shelter”. Las viviendas tienen capacidad de hasta seis personas, cuentan con cuatro ventanas divisorias y son abastecidas con energía solar renovable.

El montaje de cada unidad (incluyendo paredes y colocación de tornillos) conlleva una media de cuatro horas de trabajo manual. Cerca de 30 militares de la Operación Acogida, funcionarios de la Asociación de Voluntarios para el Servicio Internacional - Brasil (AVSI Brasil) y voluntarios de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) fueron capacitados para el montaje de las viviendas.

Identificados por las Fuerzas Armadas y por el equipo de protección de ACNUR en diferentes puntos de la ciudad, los venezolanos comenzaron a llegar al nuevo albergue alrededor de las cinco de la mañana. Las caras reflejaban cansancio, como resultado de los días de incertidumbre y extrema dificultad previamente vividos. Sin embargo, era posible percibir el alivio inmediato proporcionado por la acogida.

Después de un duro viaje desde que fueran forzados a dejar Venezuela en busca de protección y derechos básicos, estas personas tuvieron finalmente acceso al mínimo necesario para reconstruir sus vidas.

Los venezolanos Jean, de 39 años, y Sonia, de 31, llegaron hace una semana, con cuatro hijos y un sobrino se encontraban viviendo en los alrededores de la estación de autobuses de Boa Vista. “Era muy difícil. Dormíamos bajo un cartón y cuando llovía se quedaba empapado”, cuenta Jean. Al entrar en la casa, los niños sonrieron y mostraron signos de aprobación. Con cara de alivio, Sonia se sumó a la alegría de los hijos. “Ahora ya tenemos lo mínimo para reiniciar nuestras vidas”, dijo.

Edgardo, 43 años, y Joselyn, 28, también estaban viviendo en la calle desde que llegaran a Boa Vista hace más de una semana. El matrimonio aprobó la unidad habitacional, resaltaron la importancia de rescatar la dignidad de una vivienda y ya están haciendo planes para el futuro. "Queremos viajar a alguna ciudad que nos ofrezca mejores opciones de trabajo", cuenta Edgardo que, en Venezuela, trabajaba en la construcción y planea dejar el albergue tan pronto como tenga condiciones para ir a otro estado.

Con la apertura del nuevo albergue, los equipos de salud del Ayuntamiento de Boa Vista vacunaron a todas las personas recibidas. ACNUR registró y recogió datos biométricos para la elaboración de documentos de identificación que serán entregados a los venezolanos para el acceso al albergue y a los servicios ofrecidos, tales como alimentación, salud y distribución así como elementos de asistencia humanitaria y kits de higiene personal.

El albergue estará coordinado por AVSI, organización socia de ACNUR, y por las Fuerzas Armadas. Socios fundamentales de ACNUR en respuesta al flujo de venezolanos, las Fuerzas Armadas serán responsables de las infraestructuras de los albergues y de suministrar alimentación, transporte, atención médica y seguridad.

Con la apertura Rondon I, los albergues de Roraima acogen ahora a unas 4.600 personas que antes vivían en situación de extrema vulnerabilidad. ACNUR y otras agencias de la ONU han trabajado con el Gobierno Federal en respuesta al flujo de venezolanos hacia Brasil, garantizando el ordenamiento en la frontera, la acogida y apoyo al proceso de reubicación interna.

Por medio de esta iniciativa, los venezolanos que se unen de modo voluntario son reubicados a otras ciudades de Brasil. Hasta este momento, 690 personas ya han participado en el proceso de reubicación, y la próxima etapa se realizará hoy con destino a las ciudades de Cuiabá, Brasilia, São Paulo y Río de Janeiro.

Gracias a la Voluntaria en Línea Macarena Bosch Ruano por el apoyo ofrecido con la traducción del portugués de este texto.