Rusia acelera procedimiento de asilo ante la constante llegada de ucranianos

300 personas están llegando cada día a San Petersburgo desde Ucrania, de acuerdo la Cruz Roja. Muchos están dispuestos a quedarse y han comenzado a buscar empleo.

Ucranianos en San Petersburgo se preparan para su primera noche en un albergue de emergencia de la Cruz Roja rusa.  © ACNUR/R.Hummel

SAN PETERSBURGO, Federación Rusa, 21 de agosto de 2014 (ACNUR) – Antes de que la crisis separatista en Ucrania estallara en febrero, el Servicio Federal de Migración en San Petersburgo procesaba 120 solicitudes de asilo al año, principalmente de personas asiáticas y africanas.

Ahora, 300 personas ucranianas están llegando a la ciudad rusa cada día, de acuerdo con la filial regional de la Cruz Roja rusa en el lugar, que ha estado trabajando arduamente para brindar asistencia y ayudar a encontrar alojamiento a aquellas personas que lo necesitan.

Natalia*, una de las decenas de miles de personas ucranianas que se han trasladado a la segunda ciudad más grande de Rusia desde el este de Ucrania, dijo que se había estado quedando con amigos, como muchos otros. "Ahora sus propios familiares están llegando, por lo que tendremos que mudarnos y buscar un nuevo lugar", explicó a ACNUR.

Pero la afluencia de personas está teniendo un impacto positivo sobre el procedimiento de asilo, y eso es bueno para los ucranianos. El ACNUR espera que solicitantes de asilo de otros países de Asia Central, Oriente Medio y África también se vean beneficiados. Cambios legales recientes contemplan un procedimiento de asilo más simple y rápido para los ucranianos y para los chequeos médicos.

Las personas llegadas recientemente de Ucrania solicitan asilo temporal, estatus que normalmente se otorga en cuestión de días y que les permite permanecer en la Federación Rusa y recibir asistencia.

Muchas personas parecen dispuestas a quedarse aquí y han comenzado a buscar empleo y a establecerse. Natalia ha sido afortunada; su esposo ha encontrado trabajo como técnico y está a la espera de su primer sueldo. Ellos han permanecido en un albergue desde que se fueron de la casa de su amigo y ahora están buscando un lugar de alquiler.

La vida es más difícil para mucho otros, pero la filial de la Cruz Roja en San Petersburgo, que ha tenido una larga trayectoria de colaboración con ACNUR en asuntos de refugiados, ha estado trabajando de cerca con el Servicio Federal de Migración, el municipio y empleadores potenciales para ayudar a los ucranianos más necesitados.

La Cruz Roja dirige un albergue temporal de emergencia para casos de extrema gravedad, donde Natalia y su esposo se han alojado. La filial regional también está ofreciendo asesoramiento legal y social y está dirigiendo una línea de atención telefónica a nivel nacional, para cualquier persona sea o no ucraniana.

Su más reciente iniciativa es una guardería donde los padres ucranianos pueden dejar a sus hijos mientras trabajan, tramitan documentos o buscan empleo. "Estos niños están tan traumatizados como sus padres y tener que guardar colas durante horas bajo el calor del verano no ayuda", dijo Tatiana Lineva de la filial de la Cruz Roja.

La llegada de ucranianos también ha contribuido a crear conciencia en San Petersburgo sobre cuestiones de refugiados y ha desencadenado una ola de solidaridad en la ciudad, incluyendo ofertas de alojamiento y donativos de artículos de utilidad. Algunas personas han donado también su tiempo como voluntarios.

ACNUR y la Cruz Roja en San Petersburgo esperan que esta ola de compasión también beneficie a solicitantes de asilo no ucranianos y alivie su difícil situación y también facilite su acceso a un estatus legal y a apoyo social.

La mayoría de las personas ucranianas que llegan a San Petersburgo no parece tener previsto regresar a Ucrania. "Nuestro propio ejército nos ha bombardeado. No queremos regresar si se hacen con el poder", dijo Natalia, reflejando la opinión de otros.

Ella y otras personas mantienen contacto con amigos y familiares en Ucrania a través de la red social Vkontakte. Natalia está en contacto con gente de su ciudad natal de Slovyansk, que está saliendo lentamente del conflicto. Pero ella no regresará en un futuro próximo.

* Nombre modificado por razones de seguridad.

Gracias a la Voluntaria en Línea María Isabela Remolina por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.