ACNUR inicia la construcción de casas resistentes a los terremotos en las provincias afganas de Khost y Paktika

El Representante de ACNUR, Leonard Zulu (a la izquierda) habla sobre la construcción con un hombre mayor (a la derecha) en la aldea de Raghzai, en el distrito de Barmal, Afganistán.

El Representante de ACNUR, Leonard Zulu (a la izquierda) habla sobre la construcción con un hombre mayor (a la derecha) en la aldea de Raghzai, en el distrito de Barmal, Afganistán.  © ACNUR/Peter Kessler

KABUL, Afganistán – ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, anunció el inicio de un esfuerzo de construcción comunitaria por más de 14 millones de dólares (USD) para construir 2.300 casas resistentes a los terremotos con el fin de ayudar a quienes residen en la región del sureste de Afganistán devastada por el mortal terremoto del 22 de junio.

En el marco de este plan, ACNUR está distribuyendo materiales y apoyando los gastos de construcción para edificar 2.000 viviendas resistentes al invierno en los distritos de Giyan y Barmal de la provincia de Paktika y 300 viviendas en el distrito de Spera de la provincia de Khost.

“Esta iniciativa demuestra la solidaridad y el apoyo sostenidos de ACNUR a las personas afectadas por la catástrofe: en los próximos meses, 2.300 familias tendrán casas nuevas, resistentes y acondicionadas para el invierno”, comentó el Representante de ACNUR en Afganistán, Leonard Zulu, durante una misión de evaluación en Barmal, provincia de Paktika. “ACNUR comenzó a distribuir alojamientos de emergencia dos días después del terremoto, y ahora nos proponemos satisfacer las necesidades urgentes de alojamiento para reconstruir mejor”.

Los equipos de movimiento de tierras contratados por ACNUR han comenzado a limpiar el terreno en Barmal y los camiones están entregando los materiales de construcción, ya que se esperan nevadas para mediados de noviembre.

“Las zonas de Khost y Paktika han acogido generosamente a miles de personas refugiadas en los últimos años, algunas de las cuales también se vieron afectadas por el terremoto”, explicó Zulu. “La iniciativa de alojamiento de ACNUR garantizará viviendas para los hogares más afectados”.

En las últimas semanas, los equipos de ACNUR se han reunido con las comunidades para presentar el proyecto, identificar a las familias más afectadas y organizar grupos comunitarios para poner en marcha el plan de base comunitaria.

Además de los materiales de construcción, los las familias que participen en el proyecto recibirán 700 dólares (USD) por su trabajo. Los ingenieros que trabajan con los socios de ACNUR supervisarán la construcción para que se sigan las orientaciones pertinentes. Cada familia recibirá paneles solares para iluminación y un calentador bukhāri para quemar madera durante los meses de invierno, así como materiales para construir una letrina exterior.

La Real Fundación Humanitaria de Bahrein firmó recientemente un acuerdo de un millón de dólares (USD) con ACNUR para apoyar el plan de viviendas. Además, ACNUR y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo han puesto en marcha un programa conjunto para mejorar el acceso a servicios comunitarios como centros de salud, escuelas y sistemas de agua en los tres distritos.

ACNUR ha incluido los tres distritos en su proyecto de Áreas Prioritarias de Retorno y Reintegración (PARR, por sus siglas en inglés), ya que tanto las personas refugiadas como las desplazadas internas retornadas residen en estas zonas. La iniciativa PARR garantizará un apoyo sostenido para mejorar los retornos sostenibles, la reintegración y la resiliencia de las comunidades.

Tras el terremoto de 5,9 grados en la escala de Richter que, de acuerdo con los informes, causó la muerte de más de 1.000 personas y dejó heridas a muchas otras, ACNUR distribuyó 3.592 tiendas familiares para proporcionar alojamiento de emergencia a más de 25.000 personas, junto con suministros domésticos y artículos de higiene para más de 11.200 personas, complementando así la ayuda de emergencia brindada por los organismos asociados.

En las últimas cuatro décadas, Afganistán se ha visto azotado por el conflicto y desastres naturales que han dejado a millones de personas enfrentadas al hambre y la inanición. Las últimas estimaciones indican que unos 24 millones de afganos, más de la mitad de la población del país, necesitan ayuda humanitaria.

Hay unos 3,4 millones de personas desplazadas por el conflicto en Afganistán, así como 1,57 millones de personas desplazadas por el clima, lo que la convierte en una de las crisis humanitarias más complejas del mundo.

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