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© ACNUR/Daniel Dreifuss

ACNUR en El Salvador

Como respuesta al desplazamiento forzado por la violencia, ACNUR en El Salvador trabaja en comunidades afectadas, para mitigar los riesgos de protección que afectan particularmente a niñas, niños y jóvenes, sobrevivientes de violencia de género, personas LGBTIQ+, entre otros afectados por el desplazamiento forzado. A través de un enfoque de protección por presencia, ACNUR y sus socios implementan programas que fortalecen el liderazgo comunitario, el diálogo con las instituciones nacionales y desarrollan la resiliencia.

En El Salvador, ACNUR trabaja estrechamente con el Estado salvadoreño y la sociedad civil para brindar asistencia y protección a las personas que son forzadas a huir de sus hogares. 

MIRPS

En 2018, la Corte Suprema de Justicia ordenó el reconocimiento oficial del desplazamiento forzado interno en El Salvador mediante la sentencia 411/2017. En 2019, el Gobierno de El Salvador se unió al Marco Integral Regional para la  Protección y Soluciones (MIRPS) para abordar el desplazamiento forzado en Centroamérica y México. Como parte de las contribuciones del país al MIRPS, se creó un Plan Nacional de Respuesta con 49 compromisos en protección, salud, educación y medios de vida para ayudar a las personas desplazadas internas, refugiadas y solicitantes de asilo. Además, El Salvador ocupó la Presidencia Pro Tempore del MIRPS durante 2020.

Desplazamiento interno

En 2018, El Ministerio de Justicia y Seguridad Pública de El Salvador (MJSP) publicó un informe denominado “Caracterización de la movilidad interna a causa de la violencia en El Salvador”. De acuerdo con el informe, hay 71,500 personas desplazadas internas entre 2006 y 2016 en El Salvador.

ACNUR y el Gobierno de El Salvador trabajan estrechamente para actualizar el estudio de caracterización sobre desplazamiento forzado interno con el fin de obtener información cuantitativa y cualitativa para la toma de decisiones basadas en evidencia y el desarrollo de políticas públicas.

En 2020, la Asamblea Legislativa aprobó la "Ley Especial de Atención y Protección Integral a las Personas en Situación de Desplazamiento Interno Forzado", instrumento fundamental para brindar atención, protección y soluciones duraderas a las personas desplazadas internamente por la violencia de pandillas y del crimen organizado, así como a aquellas personas en riesgo de desplazamiento. ACNUR ha acompañado técnicamente el proceso desde el principio y ha estado trabajando con las autoridades municipales para desarrollar instrumentos locales y mecanismos de referencia.

Personas refugiadas, solicitantes de la condición de refugiado y apátridas

ACNUR en El Salvador apoya el fortalecimiento de la capacidad técnica de la Comisión para el Reconocimiento de la Condición de Refugiados de El Salvador (CODER), para mejorar el marco legal nacional mediante la revisión de la reforma de la Ley de Refugiados, la Ley de Migración y la Ratificación de la Convención para Reducir los Casos de Apatridia. Adicionalmente, ACNUR continúa fortaleciendo espacios seguros para personas con necesidades de protección.

Personas deportadas con necesidades de protección

ACNUR trabaja para promover el establecimiento de un mecanismo de identificación, documentación y una ruta de referencia para las personas deportadas con necesidades de protección en la Gerencia de Atención al Migrante (GAMI).

Protección de la niñez

La protección de la niñez y sus familias es una de las prioridades del ACNUR en El Salvador. ACNUR trabaja con el gobierno para fortalecer la respuesta de protección disponible para la niñez y sus familias a través de apoyo al ISNA (Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y Adolescencia).

Protección basada en la comunidad

Una parte clave del trabajo de ACNUR en El Salvador es el fortalecimiento de las comunidades para que estas puedan identificar los riesgos de protección y prevenir el desplazamiento forzado. Entre las acciones de ACNUR se encuentran:

  • Establecimiento de equipos móviles de protección y asistencia
  • Ampliación de centros comunitarios en municipios priorizados
  • Establecimiento de una red de voluntarios comunitarios
  • Implementación de programas focalizados para adolescentes para prevenir el reclutamiento forzado
  • Ampliación de redes locales de protección con la participación de organizaciones comunitarias y de la sociedad civil
  • Fortalecimiento de capacidades institucionales para brindar servicios de protección y soluciones.

Trabajo Interagencial

ACNUR lidera el Cluster de Protección, donde al menos 28 agencias de Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales convergen para coordinar la respuesta a las personas vulnerables afectadas por diferentes riesgos, incluido el desplazamiento forzado y la emergencia por Covid-19. La respuesta ha involucrado la entrega de asistencia humanitaria, como alimentos, kits de higiene y apoyo psicosocial, así como la prestación de servicios de protección a personas en riesgo.