Ofensiva en Mosul desencadena cada vez más desplazamientos en Irak

Mientras que la ofensiva militar para retomar la segunda ciudad más grande de Irak toma impulso, el ACNUR se prepara para asistir a cientos de miles de desplazados internos.

Mujeres esperan a que sus esposos terminen de pasar por los controles de seguridad anter de ser localizados en tiendas familiares en el campamento en Debaga, en la Región Kurdistán, en Irak.  © ACNUR/Caroline Gluck

DEBAGA, Irak, 21 de septiembre de 2016 (ACNUR) – Bajo el amparo de la oscuridad, Ali, de 14 años, salió de su aldea cerca de Mosul con su familia y vecinos, en un intento de vida o muerte para buscar seguridad.

Mientras que se separaban en dos grupos y caminaban en una línea para evitar ser detectados, fueron atacados, y el adolecente vio cómo mataban de un tiro a uno de sus vecinos. De un total de 23 personas que intentaron escapar con el grupo, únicamente 5 lograron salir con vida.

"Extraño especialmente a mi madre. Todos los días quiero verla. Siempre me decía el niño valiente, el chico fuerte", contó Ali, quien dice que el resto de su familia fue capturada, y según cree, asesinada. Después le dijeron que la casa de la familia fue destruida.

El adolecente está entre los miles de iraquíes que están huyendo de la bulliciosa segunda ciudad de Mosul, y las áreas alrededor, a medida que la ofensiva de las fuerzas gubernamentales de Irak retoman los edificios de la ciudad.

El ACNUR estima que más de un millón de personas podrían convertirse en desplazadas mientras que las fuerzas iraquíes buscan retomar Mosul

Por lo menos 150.000 personas ya han huido de Shirqat y Qayyara, cerca de Mosul en semanas recientes, y el ACNUR estima que más de un millón de personas podrían convertirse en desplazadas, mientras que la operación busca su objetivo de retomar la ciudad.

A medida que el número de hombres, mujeres y niños que huyen de sus hogares continua aumentando cada día, la Agencia de la ONU para los Refugiados está preparando planes de contingencia para lograr llegar a los más necesitados, y brindarles protección y ayuda humanitaria.

En los últimos cinco meses, el número de desplazados iraquíes como Ali, que se encuentran albergados en el campamento de Debaga, en la Región Kurdistán Iraquí (KRI por sus siglas en inglés), ha aumentado diez veces a más de 36.000 personas. Ellos se albergan en diferentes sitios con tiendas, con los recién llegados, y ya sobrepasan la pequeña población local de cerca de 2.000 personas.

Faisal Jumma al-Murtada y su hijo Mohammed entán entre las personas que se mudan a los 100 albergues familiares recién construidos en el campamentos Najaf, del ACNUR, el cual alberga a 14.600 familias internamente desplazadas.  © ACNUR/Caroline Gluck

"Me siento a salvo aquí", dijo Ali, quien mira voleibol con otros niños desplazados en el campamento, muchos de ellos, son no acompañados como él. "Ya tengo amigos nuevos. Pero todo el tiempo, solo puedo pensar en mi familia", dijo.

En total, cerca de 3,3 millones de personas, equivalente a casi un 10 por ciento de la población de Irak, han sido desarraigados por el conflicto desde su inicio en 2014. Quienes están huyendo de Mosul y las áreas a los alrededores se han unido a las cerca de medio millón de personas que huyeron de la ciudad en junio de 2014, después de una semana de intensa lucha.

Cerca de 300.000 personas encontraron albergue en la Región Kurdistán Iraquí, mientras que otros se encuentran dispersos por todo el país. Muchos están enfrentando grandes dificultades, albergándose en edificios sin terminar, albergues hechizos y mezquitas. Muchos son incapaces de encontrar trabajo regular, o deben saltarse comidas por los costos, y luchan para poder pagar la renta o enviar a sus hijos a la escuela.

En total, cerca de 3,3 millones de personas han sido desarraigados por el conflicto desde su inicio en 2014

Entre ellas se encuentra Ayman Fakhri*, un padre de seis de Telafar, cerca de Mosul, y quien huyó con su familia hace dos años. Después de moverse de lugar en lugar, llegó a la ciudad santa de Kajaf en el centro de Irak, cerca de 160 kilómetros al sur de la capital de Bagdad, donde pronto ya no podía pagar la renta en un alojamiento temporal.

"Estábamos enfrentándonos al desalojo del lugar donde nos estábamos quedando porque no podíamos pagar la renta", dijo Fakhri, quien recién encontró un lugar en el nuevo albergue construido por el ACNUR en el campamento en Al Najaf. "Este lugar me da paz y ahora tenemos privacidad".

Actualmente Najaf alberga a 14.600 familias iraquíes desplazadas. Se está preparando para una nueva ola de desplazamiento una vez que la batalla por Mosul se ponga en marcha.

Como otras familias desplazadas, Ayma anhela volver a casa. Y como la mayoría de las otras familias, él está orando para que este momento llegue pronto.

*El nombre ha sido cambiado por razones de protección.