Grupos de apoyo escolar ayudan a los estudiantes sirios en el Líbano

El Líbano tiene más de 300 grupos de apoyo de tareas escolares, con un personal formado por voluntarios y con la asistencia de 2.500 niños refugiados.

La voluntaria libanesa Nur Ismail, de 22 años, dirige un grupo de apoyo escolar para los estudiantes sirios en la ciudad libanesa de Saida.
© ACNUR/Diego Ibarra Sánchez

Los niños en edad escolar no son conocidos por su amor a las tareas. Para los refugiados sirios que viven en el Líbano, existen otras razones para no hacerlas.


En primer lugar, tenemos el idioma. En el Líbano, se enseña el plan de estudios en francés e inglés, mientras que los estudiantes en Siria aprenden en árabe.

En segundo lugar, muchas familias refugiadas sirias viven hacinadas y a menudo en condiciones precarias. En el Líbano, más de 1 millón de refugiados sirios se encuentran desperdigados en más de 2.100 comunidades urbanas y rurales, muchos de ellos viviendo en alberges inadecuados. Para una persona joven que trata de concentrarse en sus deberes escolares, la paz y la tranquilidad son bienes escasos.

Sin embargo, esto ha dejado de ser un calvario para aquellos que tienen la suerte de conocer a voluntarios como Nur Ismail.

Los grupos de apoyo para las tareas escolares fueron introducidos por ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, y varias de sus organizaciones socias como una forma de ayudar a los escolares refugiados a mantener sus estudios y a motivarlos a asistir a clases de forma regular. En estos momentos, existen 325 grupos de apoyo de tareas escolares en el Líbano, en carpas, albergues, centros comunitarios, salas de estar e incluso al aire libre.

https://youtu.be/RMCNbJk92HI Líbano: ofreciendo a los niños refugiados una vida normal en el Líbano

Además de ACNUR, las organizaciones de ayuda Save the Children, Caritas, Terre des Hommes y el Comité de Rescate Internacional también se encuentran involucrados en manejar actividades en espacios donde los niños puedan asistir a clases. Los voluntarios trabajan pro bono y muchos de ellos están formados como educadores, en su mayoría son refugiados, pero también se han incorporado libaneses, como Nur.

Nur, una libanesa de 22 años que está estudiando ciencias políticas en la universidad, escuchó a un amigo, que ya estaba trabajando como voluntario, hablar de las jornadas de apoyo escolar. Ella comenzó primero ayudando en un grupo de apoyo dirigido por Caritas en el pueblo de Saida, al sur del Líbano, en octubre de 2016. "He sido moderadora desde ese entonces", explica.

Dos veces a la semana, Nur trabaja con grupos de niños de entre 10 y 15 años de edad, no solo ayudándolos con sus tareas, sino además conversando sobre cualquier problema que pudieran tener en sus clases.

Nur aprecia sus responsabilidades y le importan mucho sus nuevos alumnos, consciente de las presiones a las cuales los niños refugiados, especialmente las niñas, están sometidos para que apoyen a sus familias. "Los considero como mis hermanos y hermanas y deseo que alcancen sus metas".

"Los considero como mis hermanos y hermanas y deseo que alcancen sus metas."

Más de 2.500 niños asistieron a los programas de apoyo escolar en el Líbano durante el año académico 2016-2017. Alrededor de tres cuartos de los grupos continuaron en el verano, incluso después del fin del colegio. Los voluntarios y los estudiantes repasaron lo estudiado en las clases para asegurarse de que los niños estuvieran listos para pasar al siguiente curso.

Una de las estudiantes de Nur, María, de 10 años de edad, encontró que la transición desde el sistema educativo sirio a su colegio libanés fue difícil debido a la barrera del idioma. "Cuando estaba en Siria, nuestro plan de estudios era todo en árabe, pero aquí la mayor parte es en inglés. Cuando llegué aquí, no sabía ni una palabra de inglés, pero Nur me enseñó todo. Me encantan estas jornadas de estudio".

Para Nur, las reuniones del grupo de apoyo son mucho más que un trabajo educativo. "Les doy apoyo moral", indica. "Les hablo sobre su futuro y sobre la importancia de la educación".

"La educación es su única arma".

Por Lisa Abou Khaled en Saida, Líbano

Gracias a la Voluntaria en Línea María Soledad Conroy por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.