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ACNUR insta a los combatientes de la RCA a buscar la paz aprovechando la visita del Papa

Historias

ACNUR insta a los combatientes de la RCA a buscar la paz aprovechando la visita del Papa

La visita del Papa Francisco se realiza cuando los enfrentamientos han provocado un aumento del 18% en el número de personas desplazadas en el país desde septiembre.
27 Noviembre 2015 Disponible también en:
Una familia desplazada se cobija bajo el ala de un antíguo avión en el aeropuerto de Bangui, República Centroafricana.

GINEBRA, 17 de noviembre de 2015 (ACNUR) – La agencia de la ONU para los Refugiados ha instado a los grupos enfrentados de la República Centroafricana a aprovechar la oportunidad de la visita del Papa Francisco a Bangui este fin de semana, para reconstruir el proceso de reconciliación nacional.

La llegada del Papa Francisco a la RCA está programada para el domingo, en el contexto de su primera visita a África como Sumo Pontífice. Durante su estadía, el Papa tiene planificado visitar un campamento para personas desplazadas internas, reunirse con cristianos evangélicos y visitar una mezquita en Bangui, la capital de la nación.

ACNUR ha efectuado este llamamiento luego de una nueva ola de ataques cada vez más violentos, que han provocado un aumento de un 18 por ciento en el número de desplazados en el país desde septiembre.

"Si bien la situación actual en Bangui es calmada pero tensa, nos preocupan las manifestaciones de violencia en el país, que retroceden los frágiles esfuerzos por restaurar una paz duradera y ponen en peligro las elecciones, programadas para fines de diciembre", señaló Leo Dobbs vocero del ACNUR en una rueda de prensa en Ginebra.

Los enfrentamientos entre comunidades, que comenzaron en septiembre y reaparecieron a finales de octubre y noviembre, dejaron gran número de personas muertas, cientos de casas destruidas y más de 70.000 personas desplazadas en la RCA, reversando el patrón de retornos observado en casi todo el país en los primeros nueve meses del año. Además, cientos de personas han huido a la República Democrática del Congo desde septiembre.

Los enfrentamientos ya han forzado ha posponer una vez las elecciones presidenciales y legislativas, del 18 de octubre al 27 de diciembre, además de reforzar las divisiones sectarias y las tensiones entre comunidades.

Por lo menos 13 personas han muerto, incluyendo un miembro de las fuerzas de paz de Naciones Unidas, y cientos resultaron heridos en noviembre durante los últimos enfrentamientos armados ocurridos en Bangui, Bambari y Batangafo, que incluyeron ataques a sitios que albergan personas desplazadas internas. Cerca de 800 albergues y unas 120 casas para personas desplazadas resultaron destruidas en los barrios de Bangui.

El número de personas desplazadas internas aumentó un 18 por ciento, de 378.400 personas a principios de septiembre, a 447.500 en noviembre.

"las personas que huyen de sus hogares se han refugiado principalmente en los bosques, han huido a otras zonas o se han trasladado a albergues ubicados en bases de fuerzas de mantenimeinto de paz de Naciones unidas o campamentos administrados por organizaciones humanitarias internacionales", señaló Dobbs.

Los refugiados centroafricanos continúan cruzando el río Oubangui hacua la República Democrática del Congo. Durante las primeras tres semanas de noviembre, ACNUR registró a 1.236 refugiados en la provincia de Equateur, la mayoría de ellos recién llegados y muchos de ellos familias encabezadas por mujeres solas.

Los refugiados han señalado a ACNUR que huyen de los constantes ataques en represalia entre grupos armados, que también tienen como blanco a la población civil. Algunos informaron sobre el asesinato de sus familiares, o la destrucción de sus casas y el saqueo de sus propiedades.

Ante los esporádicos, pero inquietantes informes de este mes sobre incursiones fronterizas desde la RCA, algunos refugiados han solicitado ser trasladados más lejos de la frontera. La falta de financiamiento está afectando los esfuerzos de ACNUR para brindar ayuda básica y reubicar a miles de refugiados de la República Centroafricana hacia áreas más seguras.

Los recientes flujos de desplazamiento han creado nuevas necesidades de protección, de albergues de emergencia, de cuidados de salud, de apoyo psicosocial además de agua y de salubridad. En muchos casos, la ayuda ha sido muy difícil de brindar porque la inseguridad dificulta el acceso a ciertas áreas, algunas personas desplazadas permanecen sin ayuda por días.

Al mismo tiempo, las organizaciones humanitarias están siendo escogidas como blancos con mayor frecuencia desde septiembre. Por lo menos 10 organizaciones han sufrido el saqueo de sus oficinas o bodegas y su personal ha sido atacado. Estos son hechos preocupantes, y el ACNUR reitera sus llamadas anteriores a garantizar el acceso humanitario y la protección de los trabajadores humanitarios mientras tratan de ayudar a las personas más vulnerables .

La mayoría de las agencias siguen operando, incluyendo ACNUR, que junto a sus socios ha brindado ayuda a cientos de miles de personas recién desplazadas en Bangui, Bambari y otros lugares, incluyendo carpas, lonas de plástico, colchonetas, cobijas y equipos de cocina. Sin embargo, la distribución de estos objetos debió supenderse luego del resurgimiento de la violencia el 26 de octubre en Bangui.

Se calcula que unas 24.000 personas han retornado a Bangui entre enero y principios de septiembre. en el aeropuerto de Bangui, Mpoko, el número de personas desplazadas internas disminuyó de 20.000 en diciembre de 2014 a 11.000 en agosto pasado. Hoy en día, Mpoko alberga a cerca de 19.000 personas.

"la reciente inestabilidad es aún más desesperanzadora porque surge luego de un periodo en que parecía que se estaba alcanzando este año una relativa paz en RCA, especialmente en las áreas urbanas. Antes de los últimos episodios de violencia, la tendencia indicaba que las personas desplazadas estaban retornado a sus hogares", señaló Dobbs.

Hoy en día las preocupaciones de protección incluyen problemas como arrestos arbitrarios, detenciones ilegales, tortura, extorsión, robos armados, palizas, violaciones y otras manifestaciones de violencia sexual, saqueos, ataques arbitrarios hacia civiles, la quema de aldeas, los secuestros, el reclutamiento forzado de niños y otras personas por parte de los grupos armados y la restricción de movimiento.