"Me gustaría ayudar a otras personas, dar beneficios a la comunidad y ser útil"

Teresa huyó de Venezuela y ahora construye sus sueños en México.

Ayuda a jóvenes refugiados a continuar con sus estudios.

Ayuda a jóvenes refugiados a continuar con sus estudios.   © ACNUR

Teresa*, de 18 años, se vio obligada a huir de su casa en Venezuela junto a su familia. Ahora, gracias al programa de becas DAFI, ella estudia Biotecnología en México; sueña con usar sus habilidades para trabajar en un laboratorio y apoyar a otros.

“Desde niña me gustaba mucho la ciencia, especialmente la química. Y cuando buscaba un programa de estudios relacionado me enteré de esta carrera. He tenido la oportunidad de estudiar y no dudé en aprovecharla.”

En Venezuela, hubo una época en la que la familia de Teresa no podía conseguir alimentos ni medicinas. Había días en los que no podía ir a la escuela porque no tenía suficiente dinero para cubrir el transporte público o para almorzar. Incluso, un día Teresa vio a un compañero desmayarse por falta de comida. Por estos motivos su familia decidió salir de Venezuela.

Cuando era más joven, Teresa tenía un microscopio y una colección de libros de química en casa. Recuerda que su padre, quien es técnico químico, siempre le explicaba lo que leían. También en la escuela cultivó este gusto: “En la secundaria había un laboratorio. Y la maestra encargada, un día, me preguntó si quería limpiar los instrumentos. Yo estaba fascinada con las pipetas, las balanzas, las antorchas. Aunque el laboratorio no tenía muchos instrumentos, era mi lugar favorito.”

"De no haber recibido el apoyo del ACNUR, no hubiera logrado estudiar."

Teresa tuvo muchos desafíos para acceder a la educación. Uno muy importante: el factor económico. “Cuando llegamos por primera vez a México, mi papá enfrentó inestabilidad laboral. Y decidí empezar a trabajar para mantener a nuestra familia (tenía 16 años en ese momento). Nadie me hizo trabajar, yo quería hacerlo. Tenía un trabajo a tiempo parcial como vendedora en una tienda de ropa. En ese momento yo no conocía el país ni su sistema educativo. De no haber recibido el apoyo del ACNUR, no hubiera logrado estudiar. Habría sentido que faltaba algo, que no me sentiría satisfecho. Quizás estaría haciendo otra cosa, pero no con la misma alegría que ahora.”

Al huir a otro país, Teresa imaginó que tendría que posponer sus estudios de educación superior. Pero, gracias al apoyo del ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, y del programa de becas DAFI ella pudo alcanzar sus sueños. “Su apoyo nos anima a continuar. Cuando termine mis estudios, me gustaría ayudar a otras personas, dar beneficios a la comunidad y ser útil.”

Tú puedes ayudar a que más jóvenes como Teresa continúen con sus estudios. Con una donación mensual ayudarás a las personas refugiadas a reconstruir sus vidas en un espacio seguro. Dona y dales la mano.

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*Nombre modificado por motivos de protección.