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© ACNUR

Guatemala abre la puerta a un nuevo comienzo

Guatemala, abre la puerta a un nuevo comienzo es el nombre de la reciente campaña de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Guatemala.

El objetivo de la campaña es crear conciencia y llamar la atención de los actores públicos y privados para que conozcan la realidad de las personas solicitantes de asilo y refugiadas en Guatemala, y reconozcan la validez de la Cédula de Refugiado que el Estado les otorga por medio del Instituto Guatemalteco de Migración.

El documento incluye el permiso de trabajo que extiende el Ministerio de Trabajo y Previsión Social y autoriza a una persona refugiada a residir y trabajar en Guatemala; le garantiza el acceso y disfrute de todos los servicios públicos y privados disponibles en el país, sin discriminación alguna. La Cédula de Refugiado es el documento de identificación personal que el Estado de Guatemala, por intermedio del Instituto Guatemalteco de Migración (IGM), le otorga a una persona solicitante de asilo luego de haber sido legalmente reconocida como refugiada. Es la llave que le abre la puerta a las oportunidades y a la posibilidad de integrarse y rehacer su vida en el país.

A la fecha hay cerca de 400 personas refugiadas en Guatemala que cuentan con una cédula de refugiado y un número similar de solicitudes de asilo en proceso de aprobación.

La duración del proceso es variable, pero en promedio puede tomar tres meses calendario.

¿Quién solicita asilo en Guatemala?

Cualquier persona que tenga fundados temores de ser perseguida o de que su vida y la de su familia corren peligro en su país de origen, tiene derecho a solicitar asilo humanitario en un país distinto. Guatemala es uno de los Estados signatarios de la Convención Internacional sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y de la Declaración de Cartagena de 1984, dos importantes acuerdos que contienen los lineamentos legales para otorgar la condición de persona refugiada y la determinación de sus derechos.  

En diciembre de 2001, mediante  el Acuerdo Gubernativo No. 383-2001, se aprobó el Reglamento para la Protección y Determinación del Estatuto de Refugiado en el territorio del Estado de Guatemala. El acuerdo adopta la definición de refugiado de la Convención de 1951 y de la Declaración de Cartagena e incorpora la violencia sexual u otras formas de persecución de género como fundamentos para reconocer  la condición de refugiado.

La Comisión Nacional para Refugiados (CONARE), creada en 2002, es una instancia inter ministerial en la que participan representantes de los Ministerios de Gobernación, Relaciones Exteriores, Trabajo y Previsión Social, el Director General de Migración y un representante de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), este último con derecho a voz, pero sin voto. En el seno de esta comisión se conocen y aprueban las solicitudes de refugio y se formulan las políticas en materia de protección y asistencia de las personas refugiadas en Guatemala.

El Código de Migración –Decreto 44-2016-, aprobado en 2016 por el Congreso de la República y vigente desde mayo de 2017, establece un marco legal para temas de migración, protección de refugiados y protección humanitaria con una perspectiva de derechos humanos de las personas migrantes, refugiadas y víctimas de trata. Crea además el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM), institución responsable de los temas de migración y protección de refugiados.

El Artículo 45 de dicho Código establece que “el reconocimiento del estatuto de refugiado conlleva para la persona refugiada el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de los deberes previstos en la Constitución Política de la República, instrumentos internacionales y demás leyes del país, quedando sometidos a la jurisdicción y competencia del Estado guatemalteco”

 

Una persona refugiada trae consigo su experiencia, conocimientos y habilidades que contribuyen al desarrollo personal, familiar, de  la  comunidad y del país. Solo necesita que en todos los sectores se le brinde el apoyo que requieren. Para lograrlo,  la cédula de refugiado es la llave que les abre la puerta a las oportunidades.

 

La situación de la población solicitante de asilo y refugiada en Guatemala

En Guatemala las personas refugiadas y solicitantes de asilo enfrentan limitantes, pese a los esfuerzos estatales por asegurarles la integración plena. La situación  es especialmente preocupante en el caso de grupos de personas refugiadas compuestos por mujeres solteras y con hijos; familias numerosas, niños y niñas; miembros de la comunidad LGTBI y personas mayores, que carecen de ingresos económicos  para cubrir sus necesidades básicas.

El mayor problema que enfrentan es la falta de reconocimiento de la cédula de refugiado como un documento válido que les permite trabajar libremente en el país, ganar un salario o establecer un emprendimiento o negocio propio.

También enfrentan el estigma de ser extranjeros, lo cual  les impide tener acceso  a los servicios básicos de vivienda, salud, educación, capacitación y formación continua.

Cuando las instituciones públicas y privadas no reconocen la cédula de refugiado como válida, las personas solicitantes de asilo y  refugiadas buscan medios de vida en el sector informal, que con frecuencia está asociado  a prácticas de explotación laboral. En muchos casos la falta de reconocimiento de la cédula va acompañado de bajos salarios, largas jornadas laborales o ingresos inestables.

El  acceso al empleo o empleo bien remunerado y las oportunidades para obtener medios de vida seguros facilitan la integración local.  De ahí la importancia de conocer y reconocer la Cédula de Refugiado

La persona refugiada busca integrarse localmente

Una persona refugiada necesita:

  • Ser tratada con el mismo respeto que merece cualquier persona, sin discriminación alguna.
  • Que se acepte la Cédula de Refugiado como un documento legal emitido por el Instituto Guatemalteco de Migración, que equivale al Documento Personal de Identidad de una persona nacida en Guatemala o extranjera, nacionalizada guatemalteca.
  • Que se reconozca la Cédula de Refugiado como documento de identificación equivalente a un permiso de trabajo, que le permite recibir un salario o cobrar por un servicio técnico o profesional, y que tiene acceso a los servicios públicos y privados que el país brinda a toda la población dentro de sus fronteras.


“…las personas solicitantes del reconocimiento del estatuto de refugiado o asilo político bajo la figura de asilo territorial, en tanto se resuelve su solicitud, tienen derecho a contar con documento personal de identidad especial con el fin de poder acceder a los servicios de educación y salud, asimismo el documento será considerado válido para obtener trabajo remunerado conforme la legislación vigente. De igual forma las personas refugiadas y asiladas políticas contarán con documento personal de identidad especial.

(Art. 53 nuevo Código de Migración)

 

Acerca de ACNUR

La agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) es un programa de las Naciones Unidas cuyo mandato es proteger a las personas refugiadas, las comunidades desplazadas por la fuerza y ​​los apátridas.

Ayuda en la  repatriación voluntaria, integración local o reasentamiento de personas en un tercer país.  El ACNUR fue creado el 14 de diciembre de 1951, después  de la Segunda Guerra Mundial. Su sede está en Ginebra, Suiza y es miembro del grupo de agencias para el desarrollo que integran la organización.

Tiene presencia en más de 120 países en los que proporciona protección y ayuda humanitaria a más de 40 millones de refugiados. De este número de personas que actualmente están bajo su protección, alrededor del 10% están en América Latina.

El ACNUR en Guatemala

El ACNUR, directamente o a través de sus socios, trabaja para asistir a la población con necesidades de protección internacional en Guatemala y en tránsito por el país. Además de asesoría sobre el sistema de asilo también ofrece atención humanitaria en salud, alimentos y albergue.

Para fortalecer el tránsito seguro, puso en marcha la Red Nacional de Protección, integrada por siete organizaciones socias y nueve albergues.

37,600 personas en tránsito han sido asistidas por ACNUR y sus socios en Guatemala hasta octubre 2018.

17 de cada 100 personas en tránsito dijeron haber sido víctimas de abusos o violencia durante su paso por Guatemala.

262 personas solicitaron el reconocimiento de la condición de refugiado en Guatemala entre enero y noviembre 2018.

390 es el número de  personas refugiadas registradas en Guatemala a octubre 2018, de los cuales 58% son hombres y 42% son mujeres, y el 25% del total son niños, niñas y adolescentes.

La mayoría de las personas atendidas en el país son de nacionalidad hondureña, salvadoreña y nicaragüense.