ACNUR advierte de un mayor riesgo de desplazamientos masivos en Libia

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

ACNUR y sus contrapartes han organizado planes amplios de contingencia y están preparados para trabajar con el Gobierno de Egipto de cara a una posible afluencia masiva de personas que podrían huir de la violencia en Libia. También es posible que el actual conflicto impida el acceso a lugares seguros o el cruce de fronteras. Los acontecimientos en los próximos días serán cruciales para determinar si se va a producir un desplazamiento desde la zona este de Libia.

Hemos observado un incremento en el número de libios que huyen hacia Egipto en los últimos días, con cerca de 1.490 llegadas el miércoles de un total de 3.163 personas. La mayoría de los que fueron entrevistados en la frontera de Egipto dijeron que salieron por temor a quedar atrapados en medio de los combates y otros citaron las amenazas del Gobierno de bombardear Bengasi.

Una familia libia de Ajdabiyya que ayer cruzó la frontera hacia Egipto dijo a ACNUR que los programas de radio animaban a la población a abandonar el territorio por riesgo de quedar atrapados en los combates. También informaron que desde los aviones se estaban lanzando panfletos alentando a los civiles a escapar.

Un equipo de Reuters que salió de Ajdabiyya el miércoles informó a ACNUR que ellos escaparon poco antes de que la ciudad cayera en manos de las tropas pro-gubernamentales que venían por todas partes en masa mientras los rebeldes no les podían hacer frente. "La gente corría para salvar sus vidas," dijo uno de los periodistas. El equipo dijo que escaparon de "pura suerte" mientras que cuatro periodistas de New York Times fueron capturados.

A un palestino miembro del mismo equipo de Reuters le habían denegado la entrada en Egipto. Se encuentra ahora junto con otro palestino de 64 años y su hija que han estado esperando poder entrar desde el martes. Otras familias palestinas han sido retornadas y se encuentran esperando en el lado libio de la frontera.

Nuestro equipo se encontró con dos hombres que presentaban heridas de bala. Uno de ellos, que alegaba ser un revolucionario herido en los combates de Raz Lanuf la semana pasada, dijo que ya no había plazas en el hospital de Bengasi y que se había visto obligado a venir a Egipto para tratamiento.

Algunos de los entrevistados no se quisieron pronunciar sobre las razones de su huida, diciendo que simplemente habían venido en busca de atención médica, pero sus coches cargados y repletos de equipaje sugerían otra cosa. Otros fueron más sinceros con su situación. Un hombre nos dijo, "queríamos democracia pero ahora tenemos una guerra."

Por otro lado, en la frontera de Túnez con Libia, se escuchaban sonidos de disparos procedentes del interior de Libia mientras un flujo constante de unas 1.000 personas continúan cruzando la frontera, la mayoría oriundos de África subsahariana.

ACNUR ha recogido testimonios de muchas personas de diversas nacionalidades que informan sobre los numerosos puestos de control a lo largo de la ruta de Trípoli a Rad Adjir, en la frontera con Túnez. La mayoría coincide en describir el acoso sufrido en la ruta por parte de los soldados pro-gubernamentales, incluyendo la continua confiscación de teléfonos móviles, tarjetas de memoria y cámaras.

Los refugiados y solicitantes de asilo que están en contacto con ACNUR por vía telefónica en Trípoli y Ginebra han informado que la huida hacia la frontera se ha vuelto mucho más peligrosa, en particular para los hombres solos, con riesgo de ser reclutados forzosamente en el Ejército. La familia de un etiope en Trípoli alega que escapó por muy poco de un reclutamiento forzoso cuando las fuerzas pro-gubernamentales llegaron al hangar abandonado en un barrio a las afueras de Trípoli donde se habían refugiado él y alrededor de 1.500 personas, incluyendo sudaneses y chadianos.

En Túnez, las nuevas llegadas que han recibido apoyado de sus embajadas para alcanzar la frontera informan de viajes menos estresantes que los que viajaron sin apoyo. Los refugiados eritreos dijeron que ellos habían huido de la persecución en Eritrea y que, por tanto, no podían pedir apoyo de su embajada. Un refugiado eritreo describió el cálculo minucioso de riesgos que hizo cuando pensó en salir del país y que se animó a salir pensando que era mejor morir en el intento que morir escondido en Libia.

Cientos de refugiados permanecen escondidos en Libia, y muchos informan a ACNUR que se están quedando sin comida y viven en un estado continuo de temor. El personal nacional de ACNUR en Trípoli y un número de socios continúan ofreciendo asistencia a los refugiados y solicitantes de asilo con los que están en contacto.

A 16 de marzo un total de 300.706 personas han huido de Libia hacia los países vecinos. Las cifras incluyen 158.721 hacia Túnez (19.022 tunecinos, 16.149 libios y 123.550 personas de terceros países), 128.814 hacia Egipto (72.302 egipcios y 56.512 de otros países), 4.077 a Níger (3.575 de Níger y 502 de otros países) y Argelia ( con un total de 9.094 personas incluyendo a aquellos que fueron evacuados por aire, tierra y mar).