Disturbios en Dadaab con el aumento de llegadas de refugiados somalíes

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Ayer se produjeron serios altercados en la sección Dagahley del complejo de campos de refugiados de Dadaab en Kenia. Los disturbios estallaron cuando la policía trató de dispersar a una multitud que protestaba por el intento de demolición de unas estructuras ilegales situadas cerca de un punto de distribución de comida. Se usaron gases lacrimógenos y después se disparó munición real. Según nuestras informaciones, dos refugiados murieron y alrededor de una docena resultaron heridos.

La situación de seguridad aún estaba siendo evaluada ayer por la tarde. Lamentablemente, este incidente es síntoma de las presiones a las que está sometido el campo por el hacinamiento, que ha ido aumentado por el alto número de llegadas que estamos observando recientemente desde Somalia. Más de 61.000 somalíes han buscado refugio en Kenia desde el comienzo de año. El 6 de junio abrimos tres centros de emergencia en Dadaab. Desde entonces otras 27.000 personas se han acercado a los centros de recepción de estos lugares. La semana pasada, la población de Dadaab superaba las 370.000 personas.

Se está empezando a observar una afluencia similar en Etiopía, donde se ha observado la llegada de 55.000 refugiados somalíes desde comienzos de año. El 26 % de las personas llegan con síntomas de desnutrición, y este porcentaje es aún mayor entre los niños: tres de cada cinco. ACNUR ha puesto en marcha un programa de nutrición dirigido a niños menores de cinco años, aunque se necesita una financiación adicional urgente para paliar esta situación.

Los dos campos del sudeste de Etiopía, Bokolmanyo y Malkadida, que fueron abiertos en abril de 2009 y febrero de 2010 respectivamente, acogen a más de 70.000 refugiados y ya han alcanzado su máxima capacidad.