Dos años después de la toma de Mosul, los desplazados continúan su lucha por la supervivencia

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Dos años después de huir de Mosul, medio millón de personas continúa fuera de sus hogares. Al mismo, la ofensiva militar en el norte y sudeste de Mosul, la segunda mayor ciudad de Irak, está generando nuevos desplazamientos.

Desde que las fuerzas de seguridad iraquíes comenzaran la ofensiva militar a finales de marzo de este año, se ha registrado a más de 14.000 desplazados iraquíes en los campos situados al norte y sudeste de Mosul, así como al otro lado de la frontera, en Siria.

Entre ellos, hay más de 8.000 personas que desde el 24 de marzo han llegado al campamento de Debaga, en la gobernación de Erbil, donde ACNUR está ofreciendo asistencia. Otras miles de personas se han trasladado a Kirkuk y a otras gobernaciones de Irak.

Desde abril, otros 6.700 iraquíes han huido de Mosul y sus alrededores hacia Hasaka, en el noreste de Siria, entre ellos 5.400 personas que ya han sido registradas en el campamento de Al Hol, donde ACNUR trabaja con sus socios para procurar cobijo, instalaciones de saneamiento y atención médica.

Mientras tanto, muchos de aquellos que abandonaron la ciudad hace dos años han tenido que desplazarse varias veces en busca de seguridad y de un lugar digno donde vivir y la mayoría atraviesa dificultades económicas. En este sentido, un estudio reciente ha revelado que el desempleo es el mayor problema que afrontan las familias que se han visto obligadas a huir de sus hogares y a buscar seguridad en todo Irak, país en el que más de 3,3 millones de personas (alrededor del 10% de la población) están desplazadas a causa del conflicto desde principios de 2014.

Según este estudio, el 82% de las familias de Mosul declaran no poseer ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas. Esta presión económica conlleva otros problemas y estrategias negativas para hacer frente a su situación, como el matrimonio infantil, que ha alcanzado un nivel elevado y, en el caso de los desplazados de Mosul es el doble de frecuente que en otras partes del país.

Para la elaboración de este estudio de ACNUR se ha entrevistado a 5.000 familias desplazadas de todo Irak, de las cuales 800 procedían de Mosul. El estudio ha desvelado que, en comparación a las familias de otros lugares del país, las familias desplazadas de Mosul son aproximadamente tres veces más propensas a desplazarse a otra zona de Irak y tienen cuatro veces más probabilidades de considerar la posibilidad abandonar el país. Sólo un pequeño porcentaje de personas desplazadas de Mosul, alrededor del 3%, se plantea la posibilidad de regresar a sus hogares, en comparación con el 21% de desplazados de otras zonas de Irak.

Del medio millón de personas que huyó de los combates en Mosul hace dos años, la mayor parte (más de 300.000) encontró cobijo en la gobernación de Dohuk, en la región del Kurdistán de Irak, mientras que el resto de personas se encuentran dispersas por todo el país.

Las autoridades locales iraquíes estiman que otras 30.000 personas podrían desplazarse desde Mosul a lo largo de los próximos meses.