ACNUR preocupado por deportaciones de iraquíes desde Europa

ACNUR se opone a que continúen los retornos forzosos de ciudadanos iraquíes de países de Europa occidental poco después de que 61 personas regresen a Bagdad.

Dos iraquíes reflexionan sobre su futuro en una ciudad europea.  © ACNUR/B.Szandelszky

GINEBRA, 3 de septiembre (ACNUR) – EL ACNUR mostró su preocupación por los continuos retornos a que están siendo forzados ciudadanos iraquíes en países de Europa occidental, después de que un avión aterrizara en Bagdad con 61 personas, la mayoría iraquíes, que habían estado viviendo en Suecia, Noruega, Dinamarca y el Reino Unido.

El vocero del ACNUR Adrian Edwards señaló que la agencia está "muy preocupada" por las deportaciones. Las guías del ACNUR para Irak solicitan a los gobiernos no deportar a personas originarias de las provincias de Bagdad, Diyala, Kirkuk, Ninewa y Salah Al-din, teniendo en cuenta las serias violaciones a los derechos humanos y las frágiles condiciones de seguridad que persisten en estas zonas.

"Nuestra posición es que los solicitantes de asilo iraquíes provenientes de estas cinco provincias deberían beneficiarse de la protección internacional bajo la forma del estatus de refugiados según lo establecido por la Convención de Refugiados de 1951 o alguna otra forma de protección", afirmó Edwards.

ACNUR considera que serios riesgos, incluyendo amenazas indiscriminadas a la vida, a la integridad física o a la libertad como resultado de la violencia o eventos que hayan perturbado seriamente el orden público, son razones válidas para la protección internacional.

Algunas de las personas retornadas el miércoles pasado podrían ser reubicadas en áreas más seguras como la Región de Kurdistán al norte del país, mientras que otros podrían haber decidido retornar voluntariamente.

"Sin embargo, de las 11 personas que pudimos entrevistar tras el arribo, algunos eran de Bagdad y al menos uno era un cristiano de Mosul, en la provincia de Ninewa, donde la situación de seguridad sigue siendo extremadamente volátil", resaltó el vocero.

Lo mismo ocurre en Bagdad, donde la situación permanece inestable debido a un incremento en los ataques y numerosos incidentes de seguridad que tuvieron lugar recientemente. El 25 de agosto, por ejemplo, una serie de ataques coordinados a lo largo del país, incluyendo bombas suicidas, dejaron un saldo de 62 muertos y 250 heridos. Explosiones de autos, bombas a orillas de las carreteras, ataques mortales y secuestros siguen siendo amenazas cotidianas para los iraquíes.

"Instamos a los gobiernos europeos a que den protección a los ciudadanos iraquíes hasta tanto la situación en sus respectivas zonas de origen se normalice y les permita un retorno seguro y voluntario. A su vez, en estos momentos críticos de transición, alentamos todos los esfuerzos posibles que contribuyan al desarrollo de condiciones que posibiliten un retorno voluntario y sostenible a Irak", afirmó Edwards.

Más de 1,5 millones de personas continúan desplazadas dentro del país, mientras que otras cientos de miles han encontrado refugio en los países vecinos, sobre todo en Siria y Jordania. ACNUR está preocupado por la señal que los retornos forzados podrían dar a los países limítrofes de Irak que, a pesar de tener decenas de prioridades nacionales, están acogiendo a un gran número de refugiados iraquíes.