El Alto Comisionado visita Dadaab y expresa su preocupación por los refugiados somalíes

La agencia de la ONU para los refugiados y otras dos organizaciones del sistema de Naciones Unidas expresaron su profunda preocupación por las condiciones de vida de más de 314.000 refugiados somalíes en el noreste de Kenia.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, António Guterres, la Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Josette Sheeran, y la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Michelle Bachelet, en Dadaab.  © ACNUR/R.Hakozaki

DADAAB, Kenia, 4 de abril (ACNUR) -- La agencia de la ONU para los refugiados y otras dos organizaciones del sistema de Naciones Unidas expresaron este fin de semana su profunda preocupación por las condiciones de vida de más de 314.000 refugiados somalíes que viven en un extenso complejo de campamentos en el noreste de Kenia.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, António Guterres, la Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Josette Sheeran, y la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Michelle Bachelet, realizaron el domingo una visita conjunta a Dadaab, uno de los más asentamientos de refugiados más poblados del mundo, donde las condiciones de vida son cada día más difíciles, debido al constante flujo de refugiados desde la vecina Somalia.

La sequía y dos décadas de violencia han obligado a muchos somalíes a huir de su país hacia los tres campamentos de Dadaab, diseñados originalmente para acoger a un total de 90.000 personas.

"Después de más de 20 años de guerra, los refugiados somalíes han originado una verdadera diáspora. La mayoría se encuentra aquí en Kenia, así como en Djibouti, Yemen y Etiopía, pero hay refugiados somalíes en varios países a lo largo de los cinco continentes", dijo Guterres en un comunicado de prensa conjunto.

"Mientras la guerra no da señales de disminuir, apelo a todos los países del mundo para que mantengan sus fronteras abiertas y les permitan vivir con dignidad", añadió el Alto Comisionado. También hizo un llamamiento al gobierno de Kenia para que permita terminar la ampliación de uno de los campamentos del complejo de Dadaab.

Josette Sheeran dijo que se conmovió después de reunirse con algunas mujeres y niños somalíes que habían huido del conflicto y llegaron a Kenia traumatizados y sufriendo malnutrición. "Es vital que nosotros, como agencias de Naciones Unidas, estemos aquí para protegerlos y proporcionarles la comida y el cobijo que necesitan como refugiados en Dadaab", subrayó.

En el comunicado conjunto se señaló que la alta concentración de refugiados en un ambiente ya difícil de por sí, ha tenido un impacto negativo sobre las zonas aledañas a los campamentos, y se destacó que las Naciones Unidas y otras entidades están trabajando con la población local para encontrar soluciones sostenibles, por ejemplo, en materia de conservación del suelo y de los recursos hídricos.

Para evitar la completa deforestación de los terrenos circundantes las agencias humanitarias han distribuido a los refugiados cocinas de bajo consumo de combustible.

Las difíciles condiciones de higiene y saneamiento que se producen como consecuencia del hacinamiento en los campamentos exponen a los refugiados a riesgos para su salud y amenazas de seguridad. En algunos casos, una sola letrina es compartida por 300 personas. En el comunicado de prensa se destaca la situación de particular vulnerabilidad de mujeres y niños, aún cuando ya viven en los campamentos de Dadaab.

"Además de tener que huir de sus casas, las mujeres están expuestas a la violencia sexual. Debemos seguir haciendo todo lo posible para proteger a niñas y mujeres, apoyando también su contribución como miembros productivos de la comunidad".

Mientras aumentan las tensiones en los campamentos debido a la sobrepoblación, las agencias de la ONU alertan ante la posibilidad de un nuevo flujo de refugiados de países vecinos y de sus potenciales consecuencias sobre la seguridad regional.