Los refugiados en el campo de Irak disfrutarán de más servicios y derechos tras su registro

Más de 10.000 refugiados turcos están registrados en el campamento de Makhmour como parte de un ejercicio para proporcionar a los refugiados documentos de residencia y acceso a los servicios.

Una refugiada y sus dos hijos durante el proceso de registro en el campo de Makhmour.  © ACNUR/H.Caux

CAMPO DE MAKHMOUR, Irak, 4 de Julio (ACNUR) -- La Agencia de la ONU para los Refugiados y el gobierno iraquí han iniciado la fase final del registro de refugiados en Irak tras completar el registro en el campo de Makhmour, en el norte del país.

El registro nacional de refugiados en Irak fue iniciado por el gobierno en 2008 y busca ofrecer a los refugiados un abanico más amplio de derechos y servicios, incluyendo el acceso a la educación y la sanidad, así como el derecho a trabajar y desplazarse.

Entre los registrados hasta la fecha se encuentran refugiados palestinos en Bagdad y Mosul, así como refugiados sirios en Mosul. La última fase del proyecto se completó en el campo de Makhmour la semana pasada, registrando a un total de 10.240 refugiados turcos que recibieron documentos de residencia por primera vez.

"Es un gran logro" dijo Tarik Kurdi, Representante adjunto de ACNUR para la operación en Irak. "Este registro busca fomentar la confianza internacional en la naturaleza civil del campo".

Los habitantes de Makhmour huyeron de Turquía hacia Irak en 1994. Primero estuvieron en el campo de Atroush, cerca de la frontera turca, y después se dividieron en dos grupos en 1997. Entre 4.000 y 5.000 refugiados se trasladaron a asentamientos locales en la gobernación de Dahuk y Erbil. Un grupo más numeroso fue reubicado en el campo de Makhmour, que aún hoy parece una ciudad pequeña con casas de adobe y puestos de comida.

El reciente registro fue llevado a cabo por el Comité permanente para Asuntos de Refugiados, dependiente del Ministerio del Interior iraquí, con la ayuda de ACNUR.

"En Makhmour ACNUR ha prestado su asistencia para la organización de todo el proceso de registro, incluyendo la formación del personal del ministerio encargado de recopilar los datos, y el suministro del equipo técnico necesario", dijo Iraj Imomberdiev, responsable en funciones de ACNUR en Erbil. Un equipo de la Agencia compuesto por entre cuatro y seis personas -- entre ellos varios responsables de tecnología de la información -- estuvo presente durante todo el proyecto de registro en el campo, que duró varios meses.

Destacando la importancia de este ejercicio, el Representante adjunto de ACNUR para la operación en Irak, Tarik Kurdi, aseguró que "el registro es un paso crucial para los refugiados, ya que así fortalecerán su estatuto de refugiado y podrán recibir el permiso de residencia para refugiados, con el que podrán beneficiarse de varias prestaciones, como el poder viajar por todo Irak sin ningún tipo de restricción".

En un principio, el permiso es válido para un año, y después es renovable por otros cinco más. Con él, los refugiados pueden solicitar un documento que les permite viajar, por ejemplo, en el caso de los estudiantes que quieran estudiar en el extranjero. Los refugiados también tendrán acceso a los tribunales iraquíes para registrar sus matrimonios, y podrán además tener derecho a acceder a los servicios médicos y de educación que ofrece el gobierno, así como a trabajar.

Unos 2.000 refugiados del campo ya trabajan en empresas o como jornaleros en la cercana ciudad de Makhmour o incluso en Erbil, localidad situada a unos 90 minutos. Con el último registro, podrán también acceder a puestos del gobierno, una oportunidad que los graduados universitarios llevan pidiendo durante años.

Los refugiados registrados también tendrán derecho a poseer tierras, propiedades, coches y negocios. Además, tendrán derecho a obtener una tarjeta del sistema de distribución pública gubernamental con la que podrán recibir raciones de comida como ya hacen los ciudadanos iraquíes y los residentes en el país.

El trabajo de ACNUR en Makhmour incluye además el control de la situación general y la prestación de asistencia económica para aquellos refugiados más vulnerables, tales como los que padezcan enfermedades crónicas, y que son estudiados caso por caso. La Agencia también ofrece ayudas para el transporte para los jóvenes refugiados que estudian en Erbil y Dahuk, y lleva a cabo actividades sociales y de protección para mujeres y jóvenes con la ayuda de dos socios de ACNUR en la zona.

Tras concluir el proyecto en el campo de Makhmour, ACNUR y el gobierno de Irak pronto empezarán un nuevo registro de refugiados en el campo de Barika, hogar actualmente de 1.900 refugiados originarios de Irán.

Por Hélène Caux en el campo de Makhmour, Irak