Atletas Refugiados se preparan para ir a los Juegos Olímpicos y hacer historia

Cinco mediofondistas de Sudán del Sur, hasta hace poco viviendo en el campo de refugiados de Kakuma en Kenia formarán parte del primer Equipo Olímpico de Refugiados.

  © ACNUR

NAIROBI, Kenia, 28 de julio de 2016 (ACNUR) – Entre lágrimas de alegría, abrazos de despedida y cantos de aliento, un grupo de atletas africanos refugiados se preparaba para volar fuera de Nairobi el día de hoy con destino a los Juegos Olímpicos de Río en Brasil y una cita con la historia.

A los cinco mediofondistas de Sudán del Sur, que hasta hace poco vivían en el campo de refugiados de Kakuma en el lejano e inhóspito norte de Kenia, se les dio una calurosa despedida por parte de amigos, compañeros refugiados y kenianos.

Los cinco se unirán a otros cinco atletas de Siria, República Democrática del Congo y Etiopía para hacer historia al formar parte del primer Equipo Olímpico de Refugiados.

"Me siento muy emocionada. Esta es la primera oportunidad para que los refugiados puedan participar en los Juegos Olímpicos y esto nos da mucha esperanza. Es un orgullo para nosotros poder animar a las generaciones jóvenes de compañeros refugiados que se están quedando en los campamentos, y tal vez podremos alentarlos para continuar con su talento", Rose Nathike Lokonyen, de 23 años, dijo al ACNUR en una entrevista antes de partir.

El equipo de 10 miembros, respaldado por el ACNUR y el Comité Olímpico Internacional, se ha creado para llamar la atención mundial sobre la magnitud de la crisis global de refugiados y así actuar como un símbolo de esperanza para los refugiados en todo el mundo, privados de la posibilidad, por conflictos y persecución, de representar a sus países o incluso de practicar deporte en lo absoluto.

Los cinco sursudaneses, dos mujeres y tres hombres, han pasado los últimos días en Nairobi en intensas sesiones de entrenamiento, con el objetivo de llegar a Río en condiciones óptimas y, al mismo tiempo, preparándose para el viaje de su vida – un viaje que hasta hace unos meses estaba por encima de sus más grandes sueños.

La mayoría huyó de la guerra civil en Sudán hace más de 10 años. Aparte de huir al exilio, ellos no han viajado fuera de Kenia. Ellos han vivido y crecido en el remoto campamento de Kakuma, donde hay algunas instalaciones modernas para la juventud, y correr ha sido una distracción bienvenida ante las dificultades de la vida diaria.

"Tenemos un mensaje para el mundo: hemos llegado como refugiados, hemos llegado como embajadores de los refugiados, ahora estamos aquí para demostrar que podemos hacer todo lo que otros seres humanos pueden hacer, y también contribuir a promover la paz en todo el mundo", dijo Yiech Pur Biel, 21.

Yiech, quien correrá en los 800 metros, ha entrenado con algunos de sus héroes en el equipo de atletismo de Kenia y ha hecho grandes mejoras en sus tiempos en cuestión de meses. Tenía 11 años cuando llegó al campamento sin su familia inmediata, que huyó en otra dirección a Etiopía y a quien no ha visto desde entonces.

"Me da esperanza seguir entrenando y trabajando duro"

"Me da esperanza seguir entrenando y trabajando duro para llegar a ser campeón algún día, y espero alguna vez poder representar a mi país, porque no voy a ser un refugiado para siempre, eso lo sé", añadió.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, ha elogiado a los jóvenes atletas.

"Su participación en los Juegos Olímpicos es un homenaje a la valentía y la perseverancia de todos los refugiados en la superación de la adversidad y construcción de un futuro mejor para ellos y sus familias", dijo en un comunicado.

Oficialmente, los atletas competirán por el Equipo Olímpico de Refugiados y marcharán con la bandera Olímpica inmediatamente antes de la nación anfitriona, Brasil, en la Ceremonia de Apertura.

Al igual que todos los equipos en los Juegos Olímpicos, los atletas refugiados tendrán su propio entorno para satisfacer todas sus necesidades técnicas. La atleta olímpica y ex plusmarquista mundial de maratón Tegla Loroupe, de Kenia, fue nombrada jefa de misión del equipo, mientras que Isabela Mazão, de Brasil, propuesta por el ACNUR, actuará como Jefa Adjunta de Misión. Ambos dirigirán a un equipo de cinco entrenadores y otros cinco miembros del equipo.

Por Jonathan Clayton.