Con el fin de la crisis en Gambia, las personas desplazadas vuelven de Senegal

Miles de personas han retornado a Gambia desde que el ex Presidente Yahya Jammeh cedió el poder.

Niños de Gambia esperan un vehículo en el cruce fronterizo de Seleti, en Senegal, para volver a su hogar en Gambia.  © ACNUR/Hélène Caux

ZINGUINCHOR, Senegal, 24 de enero de 2017 (ACNUR) -- En el puesto fronterizo de Seleti, en Senegal, John no podía disimular el alivio en su rostro mientras esperaba, junto con su esposa e hijos, el autobús que los llevaría de vuelta a casa en Gambia, tras dos semanas de terrible incertidumbre.

"Se acabó, volvemos a casa", dice con una sonrisa este gambiano, una de las aproximadamente 8.000 personas que hasta el lunes habían regresado a su país natal tras el fin de la crisis política, una vez que el ex presidente Yahya Jammeh aceptara el viernes pasado dejar el poder y de su partida al exilio un día más tarde.

John decidió hace quince días huir de su hogar en la localidad de Kunkujang-Mariam, en la región de Serekunda, cuando Jammeh se negó a aceptar los resultados de las elecciones presidenciales del 1 de diciembre, en las que resultó ganador el líder de la oposición, Adama Barrow. Esta situación provocó una crisis regional y originó que más de 76.000 personas buscaran refugio en Senegal, de acuerdo con las autoridades de este país.

"No sabíamos cómo terminaría esto. Gracias a Dios se evitó un baño de sangre", afirmó John, de 42 años, haciéndose eco de los pensamientos de muchos de sus compatriotas, que temían que la situación en Gambia pudiera terminar en violencia. E igual que muchos, elogió a las familias senegalesas por su cálida acogida.

"Se acabó, volvemos a casa"

"Las personas nos han abierto sus hogares; a nosotros nos ha acogido una familia que ni siquiera conocíamos. Han sido muy, muy amables".

Las autoridades en Gambia están enviando autobuses a los puntos fronterizos para ayudar a los desplazados a volver a sus hogares. John, su esposa y sus hijos iban a tomar uno de estos buses, con destino al cruce de West Field, en la región de Serekunda. Desde allí, planeaban contratar un coche o tomar un taxi.

El sábado, 530 personas cruzaron de vuelta a través del puesto fronterizo Selety en la región senegalesa de Ziguinchor. El domingo, el número aumentó a más de 3.700, algo que se repitió el lunes. Algunos regresaron en coches privados, en motocicletas o autobuses. Una parte de los desplazados han vuelto a Gambia a través de pasos fronterizos informales, tanto en los límites al norte como al sur.

También hay quien llega en barco a Banjul, la capital de Gambia, en ferris sobrecargados, viejos e inseguros. Durante la crisis, la gente huyó de la ciudad o se escondió en sus casas, transformando a Banjul en una ciudad fantasma. Un equipo sobre el terreno de ACNUR afirma que la ciudad ha comenzado a recobrar la normalidad, con la apertura de algunas escuelas y comercios.

Durante las semanas de crisis, miles de gambianos desplazados se han hospedado con familias en Senegal. Muchas de estas familias, como la de Mariama*, quien acoge en su casa a más de 15 personas, incluida una prima y su bebé, se las han visto y deseado para poder alimentar a los recién llegados.

"Las personas nos han abierto sus hogares; a nosotros nos ha acogido una familia que ni siquiera conocíamos."

"Yo solía cocinar un kilo de arroz cada día para mi familia", cuenta Mariama. "Ahora, con todas las personas que estoy hospedando, cocino tres o cuatro kilos. He tenido que recurrir a mi reserva de alimentos para poder dar de comer a todos. Está bien, tenemos que ayudarles, pero ahora, para tener dinero extra para comprar arroz, tengo que preparar y vender desayunos a las personas de mi barrio".

El gobierno senegalés ha actuado con rapidez para cubrir las necesidades tanto de los desplazados como de sus anfitriones. Las autoridades han entregado y distribuido varias toneladas de alimentos a desplazados y familias de acogida, incluyendo arroz, aceite y azúcar.

La región de Ziguinchor recibió cuarenta toneladas de arroz la semana pasada, que comenzaron a distribuirse a varios pueblos receptores de personas desplazadas. Además de la ayuda alimentaria, el gobierno también está proporcionando colchones, esteras, mantas, sábanas y jabón a los necesitados.

ACNUR, junto a otras agencias humanitarias y ONG, sigue dispuesto ayudar a las autoridades senegalesas a ofrecer asistencia a los desplazados, según sea necesario. Los equipos de Naciones Unidas siguen supervisando la situación en las fronteras.

Se estima que, a raíz de la crisis política, 3.500 personas buscaron seguridad en Guinea-Bissau en los últimos 10 días. La embajada de Gambia en el país ha solicitado el apoyo de ACNUR para ayudarlas a volver a casa.

*Los nombres fueron cambiados por razones de protección.

Por Hélène Caux