Helena Christensen pide apoyo para la crisis de refugiados con menos fondos del mundo

La colaboradora de alto perfil de ACNUR, modelo y fotógrafa, Helena Christensen, hace un llamado urgente para financiamiento y atención mundial para las personas refugiadas burundesas que viven en Ruanda, luego de un viaje con ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados.

La colaboradora de alto perfil de ACNUR, Helena Christensen, visita a personas refugiadas burundeses en Ruanda.  © ACNUR / Héctor Pérez

La colaboradora de alto perfil de ACNUR, modelo y fotógrafa, Helena Christensen, hace un llamado urgente para financiamiento y atención mundial para las personas refugiadas burundesas que viven en Ruanda, luego de un viaje con ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados.

Christensen acaba de regresar de Ruanda, donde conoció y fotografió a personas refugiadas que huyeron de la violencia y la persecución en Burundi y ahora viven en el campamento de refugiados de Mahama en Ruanda. Helena dijo: “La crisis de refugiados burundeses es ahora la operación con menos fondos del mundo. Es una crisis de la que la gente no ha oído hablar y por la que hay poca atención. Esto debe cambiar. Porque sin fondos, estas personas refugiadas que han huido de la violencia aterradora en Burundi, aunque ahora están a salvo en campamentos como Mahama, podrían no recibir el alojamiento básico, la comida y el apoyo que necesitan. Estoy apoyando el llamamiento urgente de fondos de ACNUR y espero poder centrar la atención sobre esta situación a través de mi trabajo de fotografía y compartiendo las historias de las personas refugiadas que he conocido”.

Hay cerca de 366.000 refugiados burundeses que viven en países vecinos, incluyendo Ruanda, que ha acogido a personas refugiadas durante décadas. El Gobierno de Ruanda ha mantenido generosamente sus fronteras abiertas para los refugiados y se ha asegurado de que tengan acceso al derecho al trabajo, y de integrarse progresivamente en las comunidades de acogida, los sistemas nacionales de salud y educación, así como en sus planes nacionales de desarrollo. Sin embargo, la financiación internacional para el trabajo de ACNUR con las personas refugiadas burundesas en toda la región actualmente es solo del 28% de lo que se necesita, y también se necesita financiación para apoyar mejor a las personas refugiadas burundesas en la región que están optando por regresar.

Hablando con Helena en su viaje, Paul Kenia, la encargada del campamento de ACNUR en Mahama en Ruanda, detalló el impacto que esta falta de financiamiento está teniendo en las vidas de las personas refugiadas. “Tenemos que tomar decisiones difíciles todos los días sobre cómo gastar los fondos tan limitados en cosas que deberían tener la misma importancia”, dijo Kenia. “¿Construimos letrinas, ofrecemos una variedad de alimentos, construimos un salón de clases, compramos ropa para un bebé recién nacido? Lo que elijas afecta la calidad de vida de las personas”.

Ruanda alberga a unas 172.000 personas refugiadas, incluido casi el 46 por ciento de la República Democrática del Congo en cinco campamentos, y el 53 por ciento de Burundi en el campamento de Mahama y las zonas urbanas.

Para donar para ayudar a las personas refugiadas burundeses, visite donate.unhcr.org/Helena

Para obtener más información sobre el trabajo de Helena con ACNUR, visite: unhcr.org/helena-christensen

Visite media.unhcr.org/gwa para acceder a las fotografías de Helena desde Ruanda y las imágenes de Helena en Ruanda.

Contacto con los medios: