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ACNUR celebra nueva vía de residencia permanente para miles de personas en Uruguay

Comunicados de prensa

ACNUR celebra nueva vía de residencia permanente para miles de personas en Uruguay

La medida amplía las soluciones de regularización para más de 27.000 personas solicitantes de refugio y refuerza la integración y el acceso a derechos en el país.
15 Octubre 2026
Mujer sonriendo durante una clase presencial con otros alumnos de fondo.

Aprender, trabajar, proyectar el futuro. Para miles de personas refugiadas y migrantes, contar con una situación documental regular es un paso clave para construir su vida en Uruguay.

BUENOS AIRES – ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, en el marco del Sistema de Naciones Unidas en Uruguay, saluda la aprobación del nuevo mecanismo especial de residencia permanente por arraigo establecido mediante el reciente decreto del Poder Ejecutivo de la República Oriental del Uruguay. Esta nueva normativa ofrece una vía alternativa para acceder a la residencia permanente a personas que han solicitado el reconocimiento de la condición de refugiado en el país.

La medida, aprobada mediante el decreto publicado el 8 de octubre de 2026, permitiría acceder a la residencia permanente a un universo de más de 27.000 personas que ingresaron a Uruguay antes del 1° de enero de 2026. Podrán acogerse al régimen quienes hayan solicitado la condición de refugiado y decidan desistir voluntariamente de dicha solicitud, así como aquellas personas que hayan recibido una resolución firme de denegación de su solicitud de la condición de refugiado. La medida amplía las alternativas disponibles para las personas que han construido su vida en Uruguay y necesitan una solución de residencia permanente, al tiempo que permite descomprimir el sistema de asilo.

El nuevo mecanismo da continuidad al Programa de Residencias por Arraigo implementado durante 2024 y 2025, con el apoyo técnico y financiero de ACNUR, que permitió que más de 7.900 personas, principalmente de nacionalidad cubana, accedieran a la residencia permanente en Uruguay.

ACNUR valora especialmente que la medida amplíe las vías de acceso a la residencia permanente para personas que han construido su vida en Uruguay, fortaleciendo su inclusión y su acceso efectivo a derechos. La obtención de la residencia permanente permite consolidar proyectos de vida, favorece la integración social y económica, y contribuye a la plena participación de las personas en las comunidades donde habitan.

Asimismo, destaca que el decreto incorpora enfoques de protección y flexibilidad para responder a situaciones humanitarias específicas, incluyendo la posibilidad de eximir determinados requisitos documentales cuando existan obstáculos objetivos para obtenerlos y mecanismos especiales para atender casos de vulnerabilidad. También contempla la protección del interés superior de niñas, niños y adolescentes, así como la posibilidad de volver a solicitar la condición de refugiado en el futuro cuando las circunstancias así lo ameriten.

ACNUR reitera su disposición a continuar cooperando con las autoridades nacionales, en particular con la Dirección Nacional de Migración y demás instituciones competentes, para apoyar la implementación del programa, brindar información y orientación a las personas potencialmente beneficiarias y contribuir al fortalecimiento de las capacidades institucionales involucradas en su ejecución.

La implementación efectiva de este nuevo mecanismo requerirá capacidades institucionales y recursos adecuados. En este sentido, ACNUR hace un llamado a la comunidad internacional y a los socios de cooperación a respaldar los esfuerzos de Uruguay, mediante apoyo técnico y financiero que contribuya al fortalecimiento de las instituciones responsables y facilite el acceso oportuno de las personas beneficiarias al programa.

Uruguay cuenta con una larga tradición de protección internacional y de promoción de soluciones para las personas refugiadas. Esta iniciativa reafirma el compromiso histórico del país con los derechos humanos y la búsqueda de soluciones que permitan a las personas construir sus proyectos de vida con estabilidad, seguridad y dignidad. Constituye además un ejemplo práctico de cómo los países de la región pueden ampliar vías de regularización y soluciones para personas con necesidades de protección internacional.