Hasta que cada persona esté a salvo
Hasta que cada persona esté a salvo
Hace 75 años, tras la Segunda Guerra Mundial, el mundo hizo una promesa para el futuro de toda la humanidad: las personas forzadas a huir tendrían derecho a buscar protección y seguridad. Y no solo unas pocas, sino todas.
El asilo es mucho más que preservar la integridad física. No es solo la ausencia de violencia. Significa protección legal, refugio, salud, educación, derecho a trabajar y la oportunidad de reconstruir su vida con dignidad.
En este Día Mundial del Refugiado, mantén la promesa de protección para ti y para mí.
Sigue estos tres sencillos pasos:
1. Aprende
Descubre el poder de la Convención sobre los Refugiados – ve este vídeo explicativo.
3. Apoya
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En tiempos como estos, nos aferramos a la promesa de protección, dignidad y derechos. En tiempos como estos, renovamos nuestro compromiso de ayudar a las personas refugiadas a ir más allá de la mera supervivencia hacia un futuro de derechos, soluciones, dignidad y esperanza.
En todo el mundo, la juventud refugiada está forjando su futuro y contribuyendo a sus comunidades.
La labor de ACNUR junto con sus socios abre las puertas a oportunidades que ayudan a los jóvenes que se han visto forzados a huir a reconstruir sus vidas. Desde el aprendizaje digital en el campamento de Za’atari, Jordania, hasta el deporte en el asentamiento de Kalobeyei, Kenia, pasando por la danza en Bratislava, Eslovaquia, y la ingeniería en San Salvador, El Salvador, estas historias reflejan la campaña global de ACNUR "Hasta que cada persona esté a salvo".