RDC: Terminan repatriaciones desde Zambia, se retoman desde Burundi

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

El ACNUR clausura esta semana los últimos campamentos restantes de refugiados congoleños en Zambia tras la partida, el miércoles, del último convoy de repatriación hacia la República Democrática del Congo (RDC). La clausura de los dos campamentos de Kala y Mwange es un hito para el ACNUR dado que pone fin al programa de repatriación voluntaria de refugiados congoleños desde Zambia. No obstante, prosiguen las repatriaciones de refugiados congoleños desde el resto de los países vecinos.

El convoy del miércoles partió del campamento de Kala con 131 refugiados, los últimos de los 47.000 a los que hemos ayudado a regresar a la República Democrática del Congo a lo largo de los últimos cuatro años. La mayoría de los refugiados que integraban el convoy se dirigían a la provincia de Katanga, en el suroeste de la República Democrática del Congo, donde el ACNUR y sus asociados ponen en marcha proyectos que contribuyen a la reintegración, en particular mediante la formación profesional y la puesta en marcha de planes de microcrédito. El último convoy salió del campamento de Mwange hace un mes.

Los repatriados pasaron su primer día en un centro de acogida en el que se les facilitó información sobre el problema de las minas, información sobre el VIH/SIDA y, en caso necesario, asistencia médica. Antes de partir para sus aldeas se les proporcionaron alimentos, un kit de construcción para la rehabilitación de sus hogares, mantas, jabón, utensilios de cocina y otros enseres domésticos. Más adelante recibirán semillas y aperos de labranza para apoyar sus medios de subsistencia.

Otros 2.000 refugiados aproximadamente, que no quisieron regresar, fueron trasladados al asentamiento de Meheba, situado al noroeste de Zambia. A diferencia de los campamentos de Kala y Mwange, en Meheba hay muchas más tierras, lo que permite a los refugiados cultivar cosechas y atender a sus propias necesidades. El ACNUR organizará caso por caso la repatriación de los que finalmente decidan regresar a la República Democrática del Congo. Las 15.000 personas que viven actualmente en el asentamiento de Meheba proceden de Angola, Burundi, la República Democrática del Congo, Rwanda, Somalia y Uganda.

El ACNUR entregará a las autoridades de Zambia los campamentos de Kala y Mwange – edificios de oficinas, alojamientos para el personal, casas, escuelas, dispensarios y puntos de abastecimiento de agua. Estas instalaciones, cuyo valor asciende a unos 800.000 dólares de los Estados Unidos, serán utilizadas por las autoridades y la población local de Zambia. Las comunidades locales tuvieron acceso a los servicios sociales y de atención de la salud prestados en los dispensarios de ambos campamentos. Además de instalar sistemas de abastecimiento de agua, el ACNUR perforó pozos en las aldeas situadas en los alrededores de los campamentos de Mwange y Kala para ayudar a la población local de Zambia.

La guerra civil en la República Democrática del Congo dejó más de cinco millones de muertos y provocó millones de desplazamientos durante el período comprendido entre los años 1998 y 2004. De los congoleños que se refugiaron en los países vecinos, varios miles fueron acogidos en Zambia. En el punto álgido de la crisis, en 2004, Zambia acogió a unos 66.000 refugiados congoleños en cinco campamentos.

Mientras tanto en Burundi, otro país que acogió a refugiados congoleños, el ACNUR reemprendió ayer las repatriaciones tras una suspensión que ha durado más de tres años. Las repatriaciones se interrumpieron a mediados de 2007 debido a los combates que estaban teniendo lugar en la provincia de Kivu del Sur de la República Democrática del Congo. El convoy que partió ayer transportaba a 173 personas procedentes del campamento de Gasorwe, sito en el norte de Burundi.

A su llegada, los repatriados reciben raciones alimentarias para tres meses, mantas, materiales para la construcción de refugios, utensilios de cocina y otros enseres domésticos, mosquiteros, semillas y herramientas. La operación se realiza en estrecha coordinación con el Programa para la Estabilización y la Reconstrucción puesto en marcha por el Gobierno congoleño.

Prevemos organizar convoys semanales de repatriación desde Burundi a la provincia de Kivu Sur, en cada uno de los cuales serán repatriados aproximadamente 200 refugiados. Antes de que finalice el año, esperamos repatriar a cerca de 2.000 refugiados congoleños procedentes de Burundi y a otros 10.000 durante 2011. En total hay unos 40.000 refugiados congoleños y solicitantes de asilo en Burundi, que viven en tres campamentos y en la capital, Bujumbura, procedentes, en su mayoría, de las regiones congoleñas de Uvira, Fizi, Rusizi y Mid-Plateux, en la provincia de Kivu Sur.

En total, desde 2004, 212.000 nacionales congoleños han regresado a su país desde los países vecinos. No obstante quedan aún unos 430.000 refugiados, la mayoría de ellos en la República del Congo, Uganda, Tanzania, Rwanda y Burundi.