Liberia: La construcción de un campamento para refugiados de Costa de Marfil continúa

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Se ha completado ya la primera fase de los trabajos en el campo de refugiados de Bahn que incluye la identificación, medición y ubicación del asentamiento en una zona remota del este de Liberia.

La fase inicial ha resultado más compleja de lo que se esperaba, ya que se ha requerido del trabajo durante tres semanas de 200 hombres con máquinas y machetes para desbrozar y limpiar unas 80 hectáreas de jungla para montar el asentamiento. La llegada de la maquinaria pesada de ACNUR, un buldózer y una apisonadora de Sierra Leona, ha ayudado a agilizar el ritmo de los trabajos de limpieza.

La construcción del centro de recepción principal del campo comienza esta semana. El centro contará con 14 albergues, con capacidad para 500 refugiados. Entre otras instalaciones, se contará con letrinas, duchas, seguridad, registro y distribución de materiales de ayuda humanitaria, cocina, almacén, centro médico, pozos de agua y oficinas. ACNUR ha contratado también constructores locales para ayudar a la construcción de las instalaciones del campo. Los primeros refugiados de Costa de Marfil serán trasladados tan pronto como los servicios básicos estén disponibles. Se estima que Liberia acoge actualmente más de 30.000 refugiados, que huyeron tras la violencia post electoral y las tensiones en Costa de Marfil. Muchos cruzaron hacia libera a través de los bosques, evitando las carreteras colapsadas y los puestos oficiales de entrada fronterizos. Los refugiados marfileños se encuentran dispersos por más de 20 pueblos en los alrededores de la ciudad de Saclepea, en el Condado de Nimba. Las comunidades de acogida liberianas están compartiendo con ellos sus casas y las instalaciones disponibles, incluyendo colegios y centros de salud.

Muchos liberianos recuerdan aún los años que estuvieron como refugiados en Costa de Marfil, mientras otros comparten la misma cultura, idioma y creencias. Aunque los recursos son escasos, la gente comparte con los refugiados lo que tiene, especialmente cuando los consideran como "hermanos" o "hermanas". ACNUR ha comenzado también la distribución de alimentos y materiales de ayuda humanitaria de emergencia a los refugiados alojados con las comunidades locales. Estos esfuerzos se están viendo obstaculizados por la estación lluviosa y por las penosas condiciones de las carreteras que comunican con las aldeas donde se encuentran acogidos.