ACNUR pide acceso humanitario a personas atrapadas por los combates en Abiyán

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

ACNUR continúa alarmado por la situación de los civiles que se encuentran atrapados en el distrito de Abobo de la ciudad de Abiyán (Côte d'Ivoire), donde los combates se prolongan ya varios días.

El viernes, António Guterres, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, hizo un llamamiento para que cesen los combates y se permita salir a la población civil y hoy repetimos el llamamiento. No se debe tomar como blanco a los civiles y deben redoblarse los esfuerzos para evitar que los civiles se pongan en situaciones de peligro.

La situación en Abobo sigue siendo complicada. Según las estimaciones, en este distrito viven 1,5 millones de personas y, aunque muchas ya han huido, según las informaciones que nos llegan, hay grupos armados que impiden salir al resto. Un motivo especial de preocupación son los riesgos que corren las personas con problemas de movilidad como los adultos mayores, los enfermos y las mujeres embarazadas.

Hasta ayer algunas personas habían logrado huir de Abobo, aprovechando un breve período de calma. Según las autoridades eclesiásticas, unas 60 familias, en particular mujeres y niños, se encuentran atrapadas en una iglesia, dado que un grupo de hombres armados les impide salir. No tienen alimentos ni agua ni instalaciones sanitarias y, al parecer, hay cadáveres en las proximidades.

Nuestros equipos de supervisión, que han estado presentes en los alrededores de Abobo, también han sido informados de que hay personas a las que se impide abandonar las zonas de combate. Algunas familias se han visto obligadas a entregar dinero y objetos personales para poder marcharse. Según las noticias que nos llegan, hay numerosos cadáveres, autobuses incendiados y tiendas saqueadas y jóvenes milicianos atacan a las personas en sus propios hogares.

Los que ya han logrado salir deben hacer frente a una subida de los precios del transporte, ya que miles de familias intentan tomar taxis o subirse a autobuses o a vehículos privados para viajar a zonas más seguras o sus pueblos natales. Se ha informado de que los taxistas se niegan a transportar viajeros a algunos destinos en otros lugares de la ciudad debido a los disparos que se han producido durante el fin de semana.

Por otra parte, en la región occidental de Côte d'Ivoire la mayoría de las 9.000 personas desplazadas que se encontraban en la misión católica de Duekoue han huido por miedo a la aparición de un nuevo conflicto. El campamento que el ACNUR estaba planeando construir en la zona se ha quedado en suspenso.

En los últimos días han huido 29.725 personas a través de la frontera con Liberia, que se suman a los 40.000 refugiados de Côte d'Ivoire que ya están allí. Para responder a esta intensificación de la afluencia de refugiados, el ACNUR tiene previsto construir un nuevo campamento. También estamos aumentando nuestra capacidad para transportar a los refugiados a las 15 aldeas elegidas a este fin o al actual campamento de Bahn, donde existen servicios básicos como atención sanitaria, educación y agua limpia. La mayoría de los refugiados en Liberia se encuentran todavía alojados en más de 76 aldeas fronterizas, la mayoría de las cuales se hallan en lugares remotos e inaccesibles.