Miles de personas desplazadas por la renovación de los combates en la RCA

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Al menos 45 personas han sido asesinadas esta semana y varias han resultado heridas por la violencia y los ataques de venganza dentro y en los alrededores de Bambari, en la República Centroafricana. Los problemas han provocado que miles de personas huyan hacia los asentamientos para desplazados de las afueras de la ciudad, situada a unos 380 kilómetros al noreste de la capital, Bangui.

La violencia comenzó la mañana del lunes cuando grupos armados atacaron un campo al sur de Bambari donde se alojaban musulmanes de etnia peul. El ataque provocó represalias en Bambari contra otros elementos armados y contra la población civil.

El personal de ACNUR dice que el miércoles Bambari parecía una ciudad fantasma. Los barrios cristianos ya se habían quedado vacíos por ataques anteriores, y los asentamientos para desplazados están repletos de gente que lucha por sobrevivir en mitad de la temporada de lluvias. La gente necesita urgentemente una mejor protección, cobijo, agua y saneamiento, así como alimentos y otros materiales. ACNUR está enviando material no alimentario, sobre todo lonas de plástico aislante. Sin embargo, la situación de seguridad sigue siendo volátil y se teme que el ciclo de venganzas se repita pronto.

La tensión se ha disparado en Bambari desde el pasado mes de mayo, cuando los combates generalizados desplazaron a más de 13.000 personas. Los grupos armados han seguido combatiendo desde entonces y atacando a la población local. Decenas de personas han sido asesinadas o han resultado heridas y cientos de hogares han sido destruidos. Mientras tanto, los precios de los productos básicos siguen subiendo, y las personas desplazadas están regresando continuamente a los asentamientos para desplazados internos.

Este nuevo ciclo de conflictos también ha interrumpido muchas actividades cerca de los campos de refugiados de Pladama Ouaka, a 10 kilómetros de Bambari. Este campo acoge a unos 1.960 refugiados sudaneses que huyeron a la RCA en 2007 debido a los combates en la región de Darfur, en Sudán. Los enfrentamientos de esta semana han restringido todavía más los movimientos de los refugiados en la zona. ACNUR está haciendo todo lo que puede para ayudarles con el apoyo de socios nacionales e internacionales. En total, hay unos 10.667 refugiados y solicitantes de asilo en la RCA.

A fecha de 20 de junio, unos 139.393 centroafricanos habían buscado refugio en Camerún, la RDC, Chad y la República del Congo desde diciembre de 2013. Muchas de estas personas han encontrado refugio en Camerún (106.119), donde la semana pasada ACNUR registró a más de 3.000.

En otras zonas del país, la situación sigue siendo precaria. En las prefecturas del norte, Ouham y Ouham-Pende, la inseguridad amenaza el acceso humanitario. La ciudad de Bang, cerca de la frontera con Chad y Camerún, estaba bajo el control de grupos armados hasta el 22 de junio. Ese día, los combates en la ciudad de Batangafo provocaron el desplazamiento de más de mil personas.

Por último, en la ciudad de Birao, al noreste, los grupos armados tomaron el control de las pistas de un campo de aviación el 23 de junio. El número de desplazados en la República Centroafricana a causa de la violencia se estima que es de 536.500 personas, de las cuales 111.500 están viviendo en 43 asentamientos en Bangui.

El Plan de Respuesta Regional para la situación en la República Centroafricana necesita 274 millones de dólares, de los que sólo se ha financiado el 20%. La última contribución la hizo el gobierno de Estados Unidos, que donó 22 millones de dólares para esta emergencia.