Bangladesh: refugiados Rohingya son reubicados desde Kutupalong a un nuevo asentamiento

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

A fines de octubre, se pusieron en marcha planes para reducir la sobrepoblación al trasladar a 5.000 refugiados a un sitio recientemente inaugurado dentro de la Extensión Kutupalong.  © ACNUR/Roger Arnold

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, ha trasladado a unos 1.700 refugiados a un asentamiento asignado por el gobierno bangladesí en el sureste del país, descongestionando así las instalaciones de Kutupalong y proporcionando a los recién llegados un hogar tras varias semanas de periplo.

La mayor parte de ellos pertenece al grupo de miles de Rohingya que quedó varado cuatro días en un pueblo fronterizo a la espera de que se les concediera permiso para entrar en el país, tras haber caminado cerca de una semana hasta llegar a la frontera de Bangladesh. ACNUR abrió entonces un centro de tránsito y escuelas del campamento de Kutupalong para acomodar temporalmente a los más vulnerables de esta afluencia repentina.

La reubicación comenzó el martes, con el objetivo de descongestionar las escuelas de Kutupalong – y que se puedan retomar las clases – y el centro de tránsito, para recibir a las nuevas llegadas.

Un total de 5.000 refugiados serán trasladados a las nuevas instalaciones, que forman parte de una superficie de más de 12 kilómetros cuadrados asignada por el gobierno para acoger a los recién llegados, denominada Extensión de Kutupalong.

Antes de la puesta en marcha de esta decisión, ACNUR desarrolló una planificación del terreno en esta área montañosa e instaló letrinas y pozos. También se han delimitado áreas para que los socios de ACNUR puedan construir infraestructuras como centros comunitarios, puestos de salud, escuelas y espacios para niños. Asimismo, ACNUR financia parcialmente la construcción de una carretera junto al asentamiento para mejorar el acceso de los refugiados y acelerar el suministro de la ayuda humanitaria.

Desde el martes, los voluntarios han estado ayudando a los refugiados vulnerables a llevar sus pertenencias al nuevo emplazamiento. ACNUR distribuye artículos domésticos y paquetes con materiales de albergue como lonas de plástico, postes de bambú y cuerda. Save the Children está contratando a trabajadores que ayuden en la construcción de alojamientos, la ONG local Gonoshasthaya Kendra (GK) realiza revisiones médicas y Acción Contra el Hambre ofrecerá comida y agua hasta que los refugiados puedan cocinar.

Unos 605.000 refugiados han llegado a Bangladesh desde que empezara la violencia en la región de Rakhine, al norte de Myanmar, a finales del pasado agosto.

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