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Luego de resultar electa como Miss Trans en Roraima, una refugiada warao encuentra seguridad y protección en Brasil

Historias

Luego de resultar electa como Miss Trans en Roraima, una refugiada warao encuentra seguridad y protección en Brasil

Según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el número de personas indígenas de Venezuela en Brasil llegó a 10.000 en noviembre de este año.
4 Diciembre 2023
Una mujer warao, un pueblo indígena en Venezuela, sonríe a la cámara sentada en una banca en un espacio público. Lleva puesta una banda que dice "Miss Trans".

Paola Abache, una mujer trans, indígena y refugiada, quiere cursar estudios superiores y dedicarse a la defensa de los derechos humanos para proteger y luchar por su pueblo.

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Paola Abache decidió salir de Venezuela, en 2019, por la crisis socioeconómica que azota el país y por la discriminación que sufría dentro y fuera de su comunidad por ser una mujer trans. Ante estas circunstancias, Paola buscaba un lugar donde pudiera ser ella misma.

“Desde pequeña supe que soy mujer. Me disfrazaba y me maquillaba sin que mi familia se diera cuenta. Siempre me gustaron las pasarelas y los concursos de belleza, y siempre quise ser así, como la gente que veía”, compartió.

Paola vive en el albergue Waraotuma a Tuaranoko, que en portugués significa “lugar donde descansa el pueblo warao”; quienes ahí residen le dieron ese nombre. Tuaranoko es un albergue que forma parte de la Operación Acogida en Boa Vista, Roraima, y fue creado para responder a las necesidades específicas de la población indígena refugiada en Brasil, que alcanzó la cifra de 10.000 en noviembre de este año. De ese total, el 66% son warao, la etnia más antigua en Venezuela, que vive en la región del delta del Orinoco desde hace al menos 8.000 años; el 27% pertenece al pueblo pemón; y el resto, a las etnias kariña, eñepa y wayúu.

En cuanto se enteró del concurso en Boa Vista, Roraima, este llamó la atención de esta joven warao, de 23 años: “En mi cabeza pensé: ‘Participa, será bueno para ti’”, contó. “Pero, considerando que mi nacionalidad no es brasileña, sino venezolana, al mismo tiempo me preguntaba: ‘¿Puedo presentarme?, ¿me aceptarán?’”.

Hubo contratiempos entre la inscripción y la victoria: sin un trabajo formal en Brasil, Paola no tenía recursos para maquillarse ni para comprar el vestuario que necesitaba para el concurso. Al final, no obstante, logró que una amiga suya le prestara dos vestidos, y se preparó para el concurso con otra amiga, que también concursó.

“Estaba muy nerviosa”, recordó. “Cuando llegó mi turno y vi a toda esa gente, empecé a temblar muchísimo; mi corazón iba a mil por hora. Miré a mi alrededor y vi a otras concursantes; todas iban bien vestidas. Pensé que quería ser como ellas, pero no lo había conseguido. Seguí como estaba, concursé, fui a demostrar que yo también podía estar ahí. Al final, participé… y ¡gané!”, detalló Paola, quien fue coronada Miss Trans, en la categoría LGBTIQ+ de 2023, de Roraima.

Una mujer warao, un pueblo indígena en Venezuela, sonríe viendo al horizonte. Está recargada en un barandal y lleva puesta una banda que dice "Miss Trans".

Paola Abache, quien reside en el albergue Waraotuma a Tuaranoko, fue electa Miss Trans, en la categoría LGBTIQ+ de 2023, de Roraima.

En palabras de Paola, ser una mujer trans, indígena y refugiada es una lucha, un reto del que está consciente todos los días. “Creo que significa mostrar que las personas trans somos iguales: somos personas de carne y hueso, como cualquier otra”, recalcó. Paola también dice sentirse más segura en Brasil; de hecho, afirma que la gente es más respetuosa y amable. Cuando camina por la calle, no siente miedo: “Ahora, donde vivo, todo el mundo respeta tus decisiones, tu forma de vivir, tu forma de vestir”, afirmó.

El caso de Paola se enmarca en las directrices del derecho internacional de los refugiados, pues se debe proteger a cualquier persona con un temor fundado de persecución por motivos de identidad étnica, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a determinado grupo social. Esto también se aplica a las personas LGBTIQ+ cuando su país no puede o no quiere garantizarles derechos fundamentales, lo cual las deja expuestas a diversos riesgos, incluidos aquellos que atentan contra la salud y la vida.

Aunque esté lejos de su lugar de origen, Paola mantiene una estrecha relación con la comunidad warao. En 2021, por ejemplo, fue elegida cacica de su antiguo albergue, Nova Cañaa, que también se encuentra en Boa Vista, Roraima, y da acogida a personas refugiadas y migrantes de pueblos indígenas en Boa Vista. Durante siete meses se encargó de mantener al grupo unido y libre de conflictos, asesorando a las personas y garantizando la organización y la limpieza del espacio, que contaba con 250 cupos.

Paola comenta que al principio se sintió insegura y pensó que elegir al resto del grupo no era una buena idea. “Era muy joven, así que no sabía cómo trabajar con ello; me sentía perdida”, confesó. Con el tiempo, y viendo trabajar a otras personas y caciques, aprendió más y supo manejar bien la situación. “Al final fue una experiencia espectacular – aunque muy difícil – porque aprendí a dirigir un grupo”, dijo.

La joven dice que también se inspira en Maria Wapichana, la primera miss indígena de Roraima, y en Lilith Cairu, una mujer del pueblo indígena wapichana que fue electa Miss Trans Roraima en 2020. En cuanto a Brasil, Paola dice que está encantada con la alegría, la lengua y la diversidad cultural que lo caracteriza, como la danza, la música, la comida y la forma de vestir de la gente, incluidas las comunidades indígenas.

A partir de ahora, su plan principal es estudiar derecho en una institución de educación superior y especializarse en derechos humanos. Para lograrlo, está estudiando en el programa de Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EJA); el siguiente paso es la universidad. “En Venezuela no conseguí lo que quería, pero aquí, si Dios quiere, quiero alcanzar todas mis metas”, aseveró.