ACNUR distribuye ayuda para el invierno a 200.000 desplazados en Afganistán

Más de 200.000 desplazados internos y refugiados retornados en Afganistán están recibiendo suministros de ayuda para enfrentar el duro invierno en el país.

Familias afganas vulnerables en fila para recibir los suministros de ayuda en Dahsabz, un suburbio de Kabul.  © ACNUR/S.Murray-Jones

KABUL, Afganistán, 27 de diciembre (ACNUR) – Más de 200.000 desplazados internos y refugiados retornados en Afganistán están recibiendo suministros de ayuda para enfrentar el duro invierno en el país, mientras las temperaturas nocturnas descienden por debajo del punto de congelación.

El martes la agencia de la ONU para los refugiados y sus socios han distribuido cobijas. Lonas de plástico, prendas abrigadas y combustible a más de 300 familias en el distrito de Dahsabz de la capital afgana, Kabul.

"Este programa conjunto de asistencia para el invierno es vital para los retornados y desplazados internos que se encuentran particularmente en riesgo durante los meses más fríos en Afganistán", dijo Jamaher Anwari, el ministro afgano para los refugiados y repatriados.

Peter Nicolaus, representante del ACNUR en Afganistán, indicó los beneficiarios: "Familias encabezadas por mujeres, sin la ayuda de un hombre adulto, familias con miembros mayores o con alguna discapacidad, familias con muchos hijos. En otras palabras, familias muy pobres o desaventajadas que necesitan desesperadamente nuestra ayuda":

Entre estas personas se encontraba Makai, una madre soltera con seis hijos, quien recibió cobijas, ropa y otros artículos para el frío, así como dos sacos de carbón y un saco de harina. "Estos dones significan mucho para mi y mis hijos pequeños", le dijo a un trabajador del ACNUR. "Soy la única que tiene la edad suficiente para llevar un poco de dinero a casa, pero la más pequeña nació hace poco y por cuidarla no he podido encontrar un empleo. Muchas gracias por su apoyo, lo necesitamos desesperadamente".

Hasta la fecha, las familias residentes en las zonas de Nimroz, Paktika, Zaranj, Balkh, Faryab, Samangan, Jawzjan, Sar-i-Pul y Balghlan ya han recibido sus suministros de ayuda. Las familias vulnerables residentes en las provincias orientales, meridionales y centrales los recibirán en breve.

Un total de 34.5000 familias, más de 200.000 personas, en Afganistán recibirán suministros como cobijas, lonas de plástico, suéteres, chales, guantes, medias, zapatos impermeables, gas y carbón para que puedan estar abrigados durante el invierno.

Parte de los suministros fue preventivamente adquirida y colocada en zonas remotas, como Badghis y Ghor, donde las fuertes nevadas pueden dificultar el acceso a las familias en necesidad.

Como en los años anteriores, la asistencia de la agencia de la ONU para los refugiados se concentra en zonas rurales aisladas con significativa presencia de retornados, áreas de difícil acceso que a veces no son alcanzadas por las agencias humanitarias. El ACNUR ha pedido a los donantes, incluyendo al sector privado, orientar su asistencia hacia las comunidades en mayor necesidad, como los desplazados internos en la zona de Ghazni, o los refugiados recién retornados en Logar y Wardak.

Desde la caída del gobierno talibán a finales de 2001, el ACNUR ha ayudado a 4,6 millones de refugiados afganos a retornar a su país voluntariamente. Unos 3 millones de refugiados afganos registrados viven todavía en el exilio en Pakistán e Irán.

La situación actual en Afganistán, caracterizada por la falta de empleos, alimentos, vivienda y seguridad en diferentes zonas del país, a menudo impide que los retornados se queden en sus pueblos, mientras los que quieren retornar a su país tienen poco a que volver.

En conjunto con el ACNUR, el Gobierno afgano está realizando un proceso de consultas con Pakistán e Irán para elaborara una estrategia plurianual de soluciones para los refugiados afganos. La estrategia será presentada a la comunidad internacional en una conferencia en abril de 2012.

Por Mohammed Nader Farhad en Kabul, Afganistán