Zambia comienza a otorgar residencia permanente a refugiados angoleños

José, refugiado angoleño en Zambia desde hace 33 años, ya puede llamar a ese país su hogar, después que él y su familia recibieron un permiso de residencia permanente.

El ministro del Interior de Zambia (a la derecha) entrega el permiso de residencia a Filipa Pinto (en el centro, con chaqueta azul) bajo la mirada de su padre, José Pinto, y la representante del ACNUR en Zambia, Joyce Mends-Cole.  © ACNUR/K.Shimo

LUSAKA, Zambia, 31 de diciembre (ACNUR) – José Pinto, un refugiado en Zambia desde hace 33 años, ya puede llamar a ese país su hogar, después que él y su familia se convirtieron en los primeros ex refugiados angoleños en recibir los permisos de residencia permanente otorgados por las autoridades zambianas.

El ministro del Interior de Zambia, Edgar Lungu, otorgó los primeros tres permisos de residencia a Pinto, su esposa y su hija Filipa en una ceremonia celebrada el 18 de diciembre en Lusaka, la capital de Zambia; y que contó con la presencia del ACNUR y una delegación de la Unión Africana que en apoyo al proceso de integración local donó la suma de cien mil dólares estadounidenses (US$100.000).

El señor Pinto expresó sentir una inmensa alegría al no tener que utilizar más el Documento de Viaje de la Convención de las Naciones Unidas, el cual le era solicitado por las autoridades de inmigración cada vez que regresaba a Angola. Pinto agradeció al ACNUR por pagarle los gastos para los permisos y alentó al Gobierno angoleño a continuar proporcionando pasaportes a ex refugiados angoleños para facilitar su regularización.

"Este es un día memorable para mi y para mi familia. Quiero agradecerle al Gobierno de Zambia por haber hecho posible que recibiéramos los permisos después de una larga espera. Zambia es ahora mi hogar. Somos una familia de cinco y tres de nosotros, mi esposa, mi hija y yo, hemos obtenido los permisos. Mis otros dos hijos son menores de edad", señaló.

"Mis compatriotas angoleños pueden tener la esperanza en que la solución, que antes parecía imposible, es ahora una realidad. Espero que la felicidad que estoy sintiendo, se haga extensiva a otros angoleños en este país", dijo Pinto, un interprete de 55 años de edad residente en la capital de Zambia, Lusaka.

La entrega de los documentos de residencia, marcó el inicio del otorgamiento de los permisos de integración local de casi 10.000 ex refugiados angoleños que reúnen los requisitos establecidos de acuerdo a las leyes de inmigración. El permiso otorgado a Pinto fue posible debido a su trabajo como interprete por cuenta propia.

Los angoleños que califican para los permisos de integración local serán elegibles para la ciudadanía después de un período de tiempo promedio de 10 años y que se relaciona en mayor o menor grado con el tipo de permiso de residencia que tengan. Aquellos que tengan un padre angoleño pueden solicitar la ciudadanía inmediatamente.

Pinto relató que llegó a Zambia en 1979 a través de la ciudad angoleña de Benguela y desde hace más de 33 años es un refugiado. Después de haber vivido en el asentamiento de Meheba, Pinto se mudó a la capital para estudiar y decidió quedarse a vivir en Lusaka. Al principio Pinto hizo negocios a pequeña escala, pero luego encontró una oportunidad como interprete de portugués a inglés.

"No conozco ningún otro país al que pueda llamar mi hogar", dijo Pinto cuando le preguntaron porque no optaba por la repatriación voluntaria ahora que hay paz en Angola. "He vivido aquí desde hace 30 años y mis hijos van a la escuela en este país el cual consideran su hogar".

El ministro Lungu, quien presidió la ceremonia de entrega de los permisos, dijo que su Gobierno decidió otorgar una serie de permisos a 10.000 ex refugiados angoleños que reúnen los requisitos de acuerdo a las leyes de inmigración.

"En el marco del programa de integración local zambiano, aquellos angoleños que apliquen y reúnan los requisitos establecidos, serán considerados por el Gobierno elegibles para la integración local y se les formalizará su estancia en el país de acuerdo a las leyes nacionales de inmigración actuales", expresó el ministro Lungu.

El ministro informó que el proceso de integración local podría durar alrededor de tres años. Lungu agradeció a la Unión Africana por su donación e hizo un llamado internacional para ayudar al Gobierno y al ACNUR a poner en práctica proyectos que mejoren el sustento de los angoleños que se han integrado localmente y sus anfitriones zambianos. Esto podría fomentar la coexistencia y hacer que la integración local sea un éxito.

Actualmente Zambia acoge a 48.000 personas de interés del ACNUR: 23.000 angoleños, 14.000 congoleños y otros 11.000 refugiados fundamentalmente de Ruanda, Burundi y Somalia. Esta cifra ha aumentado con la llegada reciente de unos 1.000 refugiados de la República Democrática del Congo.

Por Kelvin Shimo en Lusaka.

Gracias al voluntaria de UNV Online Michael Lima por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.