ACNUR urge una respuesta inmediata al deterioro de la situación humanitaria en Calais, Francia

Appalling living conditions provoke tensions among different communities and young women and unaccompanied children are particularly vulnerable. [for translation]

Grupos de voluntarios locales ayudan facilitando comidas calientes para el creciente número de refugiados y emigrantes que llegan a Calais, Francia.  © ACNUR/V.Cochetel

PARÍS, Francia, 26 de septiembre de 2014 (ACNUR) – La agencia de la ONU para los refugiados ha expresado su profunda preocupación ante el empeoramiento de la situación humanitaria y ante la vulnerabilidad de las mujeres y los niños entre los migrantes y solicitantes de asilo en la ciudad portuaria de Calais, en Francia.

El número de migrantes en Calais se estima, en la actualidad, en 1.000 personas y se cree que 400 más viven en otros emplazamientos a lo largo de la costa norte de Francia.

Tras una cantidad récord de llegadas, en los últimos cinco meses, a las costas del sur de Europa después de cruzar el Mediterráneo, el número de migrantes en Calais ha aumentado exponencialmente. "A pesar de los esfuerzos de grupos locales, las condiciones de vida de los migrantes son pésimas, cosa que está provocando un aumento de las tensiones entre diferentes comunidades de migrantes y también entre estos y la población local", dijo el Representante de ACNUR en Francia, Philippe Leclerc.

La creciente presencia entre los migrantes de mujeres jóvenes y niños no acompañados es también motivo de seria preocupación. "Las mujeres y los niños son particularmente vulnerables a los abusos, la explotación y la violencia", dijo Philippe Leclerc. "Necesitamos medidas apropiadas, incluidas instalaciones de recepción especializadas, para abordar sus necesidades de protección específicas".

Mientras algunos de estos migrantes viajan a Calais para intentar cruzar el Canal de la Mancha y entrar en el Reino Unido de manera irregular por razones económicas o familiares, otros pueden haber huido de la violencia y la persecución, y pueden encontrarse en necesidad de protección internacional. La mayoría son de países que padecen conflictos, inestabilidad o violaciones de los derechos humanos a gran escala, como Afganistán, Eritrea, Irak, Sudán y Siria.

Aunque pueden solicitar el estatus de refugiado, muy pocos de ellos escogen solicitar asilo en Francia, alegando que tienen miembros de su familia viviendo en el Reino Unido y los trámites de reunificación familiar suelen ser largos y complicados. También mencionan la falta de alojamiento adecuado y dificultades administrativas y con el idioma en relación con los trámites de asilo.

"La crisis en Calais es un síntoma del mal funcionamiento del sistema de asilo común en toda Europa", afirmó Leclerc. "Para abordar este problema, es necesaria la existencia de un planteamiento europeo basado en la responsabilidad, la confianza y la solidaridad. Las autoridades francesas deben hacer todo lo que esté en sus manos para facilitar el acceso a los trámites de asilo en Francia. Al mismo tiempo, instamos a otros miembros de la UE a mostrar solidaridad y a asumir la tramitación de las solicitudes de asilo de las personas que tienen fuertes lazos con esos países".

Las soluciones también pueden incluir el retorno de algunos migrantes a su país de origen. "Tenemos que ser muy claros", explica Leclerc. "No todas estas personas necesitan protección internacional y algunas deberán afrontar la vuelta a su país de origen o a otros países donde han vivido antes. Para muchas de ellas, esto significará abandonar su sueño de una nueva vida en el Reino Unido".

La alcaldesa de Calais, Natacha Bouchart, y el Ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, han anunciado recientemente la existencia de planes para abrir un centro diurno para migrantes y un albergue nocturno para las mujeres y los niños.

"Es crucial que estas personas dispongan de un lugar seguro donde puedan recibir consejo e información imparcial para tomar decisiones informadas sobre su futuro", explica Leclerc. "Y estamos preparados para apoyarlos con información y facilitarles el acceso a los trámites de asilo en Francia o aconsejarles sobre otras soluciones como el retorno voluntario a su país de origen". Añade que la presencia de ONG británicas en el centro diurno, propuesta recientemente por los ministros del interior británico y francés, también podría ser de mucha ayuda.

Desde hace varios años, grupos de voluntarios locales proporcionan comidas calientes y ropa seca a los migrantes y solicitantes de asilo en Calais, pero ahora se están encontrando con dificultades para gestionar el número creciente de personas a las que atender.

Desde junio de 2009 hasta julio de 2012, ACNUR tuvo una presencia permanente en Calais. Durante ese periodo, ACNUR ofreció información, ayuda legal y asesoramiento a potenciales solicitantes de asilo y ayudó en solicitudes individuales. Debido a una disminución en el número de migrantes en aquella época, en julio de 2012 ACNUR cedió esta tarea a France Terre d'Asile, ONG socia de ACNUR. Desde entonces, ACNUR ha estado supervisando la situación en Calais mediante misiones periódicas desde París.

Por William Spindler desde París, Francia.

Gracias a la Voluntaria en Línea Esperanza Escalona por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.